Desigualdades históricas y pobreza en mujeres afromexicanas

Históricamente la mujer, sin importar clase social, o nacionalidad, ha sido violentada en sus derechos e integridad, una verdad que, sin duda, deja ver la discriminación y condiciones sociales, culturales y económicas que se viven tan solo por ser féminas. Esta situación se   agrava aún más  para las mujeres afromexicanas, quienes, históricamente,  se han llevado la peor parte, pues sus carencias, rechazo, falta de apoyo en salud, educación y crecimiento han sido casi nulas.

El 25 de julio del 2021  se conmemora el Día de la Mujer Afrolatinoamericana , afrocaribeña y de la Diáspora, por lo que la Colectiva de Mujeres Afromexicanas en Movimiento (MUAFRO) y el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir ( quien tiene 20 años de trabajo en formación de liderazgos y acompañamiento en los movimientos de mujeres) llevaron a cabo el Conversatorio “Mujeres Afromexicanas.  Luchas y estrategias de resistencia colectiva”, presentando el análisis de datos del Censo 2020 del INEGI, donde se puede observar la marcada desigualdad en los derechos fundamentales de éstas.

En el informe, se presentan datos desagregados, donde se pueden observar las desigualdades territorializadas que han ido vulnerando plenamente el ejercicio de sus derechos, así como lo que enfrentan ante esta pandemia con respecto de las carencias en salud, educación y trabajo.

 

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Se  observa que en la salud, la media nacional cuenta con un 51 por ciento de afiliadas al seguro social, mientras que en municipios con más de 70 por ciento de población Afro es tan sólo del 3.4 por ciento que cuentan con esta afiliación.

Si hablamos de hijos nacidos vivos la media tiene 2.1 por mujer y 3.3 cuando esta es Afro.

Con respecto al analfabetismo en chicas mayores de 15 años, para la media es 4.4 por ciento y 19.6 por ciento respectivamente.

Hablando de escolaridad en jóvenes de 15 o más años, la media sería de 9.6 años de educación,  mientras que para el otro sector sería de 6.7 años.

En cuanto a la  población económicamente activa, en la media, es el 62 por ciento, del cual  49.5 por ciento son mujeres y 46 por ciento,  del cual 25.4 son mujeres Afro.

Computadora, laptop o Tablet, en la media 37.65 por ciento cuenta con alguno de estos dispositivos,  mientras que  para las chicas afro solo el 8.3 por ciento la tiene.

Acceso a internet, 52.1 por ciento en la media y 11.8 por ciento en la comunidad afro.

Actualmente, siguen enfrentando  condiciones graves que, durante la pandemia  se han agudizado. Se puede ver que esta situación ha hecho que levanten la voz y compartan sus estrategias de resistencia colectiva para fortalecer el movimiento expresando sus demandas a la autoridad.

 Deyma >Bernal Juárez, integrante de MUAFRO destacó la participación de la Colectiva en este censo 2020, donde,  en este proceso,  se exigió la inclusión de la mirada afrodescendiente, estableciendo una negociación con las autoridades para tomar en cuenta las variables que las impactan directamente, a fin de obtener datos estadísticos y claros sobre las condiciones que permean en el pueblo afro. También se hizo una campaña dirigida a estas comunidades para sensibilizar la importancia de la autoadscripción.

Se busca que, a partir de los resultados se puedan construir políticas públicas, programas y acciones afirmativas que permitan salir del rezago a las comunidades mayoritariamente afromexicanas, porque son las que están más directamente afectadas, comentó Bernal.

La lideresa y  pionera  afro-uruguaya del movimiento de mujeres afrodescendientes en América Latina, Vicenta Camusso Pintos, resaltó la importancia que tiene la articulación entre mujeres de este sector para erradicar la situación en la que viven. Mencionó que el desafío más urgente en la región es el racismo y discriminación histórica que late en la sociedad y que genera diferentes violencias en contra de las mujeres en las diferentes edades y especialmente en las que son afro. También es de suma importancia  las diferencias que se agudizaron por el COVID-19.

El impacto causado por la pandemia se ve reflejado en la encuesta  “Mujeres afromexicanas frente al COVID-19”,  llevada a cabo por la colectividad con el fin de recabar datos sobre los efectos que ha representado en las afromexicanas. Dicha encuesta fue  realizada por Maribel Santiago Arellanes y Rosa María Hernández Mendoza integrantes de MUAFRO en la Costa Chica.

Datos arrojados por la encuesta destacan las condiciones de desigualdad y aumento en las cargas de trabajo, las afectaciones emocionales, los casos de violencia familiar y de  inseguridad, así como también los aumentos de precio en la canasta básica, la poca inversión en la educación de los menores y la disminución de ingresos, señaló Maribel Santiago.

Uno de los impactos más visibles, es el económico, debido a la contracción de la economía comunitaria; los ingresos disminuyeron, los empleos fueron perdidos y esto aunado a la carga de trabajo de cuidados, se vieron  afectadas las relaciones personales de las mujeres afro, generando estrés, tristeza, ansiedad, depresión y disminución de la felicidad.

La encuesta también evaluó la estrategia educativa implementada por las autoridades, pues la pandemia obligó a quienes podían continuar sus estudios universitarios fuera de su lugar de origen a regresar a sus comunidades y,  debido a las dificultades en la conectividad, no pudieron continuar su educación de manera adecuada. Para aquellos que tuvieron  que quedarse en las ciudades, se enfrentaron a tener que  trabajar para solventar sus gastos de adquisición de equipos y pagos de renta, comida y servicios, lo que muchas veces o casi siempre fue y es  muy difícil para ellos. Se puede observar la falta de empatía, consideración y flexibilidad del profesorado en los Centros Educativos.

En cuanto a vacunación, a pesar de que  la estrategia ha avanzado, en algunos casos solo se llevó a cabo en las cabeceras municipales, lo que dificulto el acceso a personas de escasos recursos o a quienes no tenían quién los acompañará.

Las participantes de la colectiva solicitaron a las autoridades que continúe con los datos y estadísticas para que esto permita el avance en la políticas públicas, y solicitó y solicitá a la sociedad civil que incida en las políticas laborales para poblaciones afrodescendientes en las plantillas universitarias, al sector privado que genere empleos con posibilidad de crecimiento en entornos libres de discriminación.

MUAFRO es una organización feminista que durante 20 años ha contribuido a crear una sociedad democrática y justa,  a través del conocimiento, la innovación y formación de liderazgos sociales con perspectiva de género, derechos e interculturalidad.

Es imprescindible que los ojos del mundo se dirijan, no sólo a la violencia en las integridades de todas las mujeres, sino en crear estrategias y planes estructurales que sirvan como apoyo, impulso y cuidado en las mujeres trabajando por una igualdad, sobre todo en las afrodescendientes.

 

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