Eutanasia ¿una forma de morir dignamente o un crimen?

  • Eutanasia ¿una forma de morir dignamente o un crimen?

    Foto: CC News

A nadie le gusta hablar de la muerte porque es algo difícil de expresar y de manejar, entender que hay situaciones que vulneran nuestra libertad de decidir si queremos vivir o queremos ayuda para morir con dignidad, ha sido un dolor de cabeza para los enfermos terminales, que aun viviendo en  estado permanente  de dolor crónico insufrible  han tenido que lidiar con él hasta el día que mueren, debido a que  no se ha legalizado la eutanasia en México.

Aunque en México no está legalizada la eutanasia, en otros lugares del mundo es todo lo contrario, podemos observar que está permitida en los países como, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Estados Unidos, Suiza, Colombia y ahora para este 2021 España, considerando que estos han tenido una visión diferente para ayudar a los desahuciados a bien morir respetando sus deseos, aún y cuando este proceso sólo sea permitido bajo ciertas reglas.

La Doctora  en ciencias bioéticas de la UNAM, Asunción Alvares del Río considera que la eutanasia es un acto de amor cuando se solidariza con el enfermo, siendo la familia una parte fundamental en este proceso, porque están aceptando que lo van a perder antes y por ese gran cariño están respaldando sus deseos aunque esto les sea muy difícil, pues saben que sería muy egoísta tenerlo a costa de su sufrimiento.

 

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En México aunque tristemente  no se ha legalizado la eutanasia, no significa que no existan otros  medios que permitan  ayudar a los enfermos terminales como son los cuidados paliativos, (psicológicos, físicos y emocionales). Con respecto de estos cuidados se tienen intervenciones como  la sedación, buscando que la persona no sufra, durmiendo su conciencia pero,  cuando ya se encuentra en un padecimiento que no tiene cura, lo mantiene grave y ya se va a morir, entonces, se tiene que considerar la sedación terminal o profunda, procurando que muera calmado. Estrictamente hablando no significa que mantenerlo en ese estado provoque su muerte, sino que cuando el enfermo esté  en la fase terminal  no lo haga experimentando sufrimiento en el  corto tiempo que tiene  para llegar al final de su vida.

La Maestra en psicología clínica  menciona que lo primero que se debe hacer para ayudar a una persona que llega al final de su vida, es no darle cosas que no necesita, como tratamiento  si este ya no le va a servir para mejorar. Lo que hay que dar es atención a nivel físico y psicológico para que esté lo mejor posible.

Se escucha muy bonito  la palabra cuidados paliativos, siendo algo a lo que todos deberían tener acceso no siempre se tienen disponibles o al alcance, de hecho mucha gente ni siquiera los conoce y mucho menos sabe que son una forma de ayudar a bien morir de su doliente afirma la  profesora-investigadora del departamento de psiquiatría y salud mental en la facultad de medicina de la UNAM.

Cuando los cuidados paliativos, si existiesen y se tiene el acceso, no son suficientes por no poder aliviar el dolor, entonces, es ahí donde entra la muerte médicamente  asistida , la cual incluye lo que es la eutanasia y el suicidio médicamente  asistido, la primera que es de alguna manera la más conocida, sea una opción para una persona que ya no tiene alternativas  que alivien el sufrimiento tremendo que permea en su vida cotidiana, pueda pedir ayuda a su médico para bien morir de manera segura y sin dolor, o solicite al mismo la medicación para poner fin a su vida.

Comenta en entrevista la Doctora Asunción que Holanda fue el  primer país en legalizar la eutanasia y contó siempre con el apoyo de la Asociación Médica Holandesa, esto muestra los avances que deberían tener las Asociaciones Médicas mexicanas, quienes hasta hoy son las que más se han opuesto a la medida, pero se ha de reconocer que aunque han tenido un movimiento lento cambiando de la  “oposición” a “bueno ya no estamos en contra”, observamos neutralidad y esto es un avance, esperando claro a que se llegue a un, “estamos a favor”.

Afirma la especialista que en México se han venido desarrollando lugares que cuentan con cuidados paliativos, aunque no son suficientes, como el Instituto Nacional de Ciencias Médicas de Nutrición, Instituto Nacional de Cancerología, el Hospital  20 de Noviembre del ISSTE, entre otros, y son  desconocidos tanto para familiares como para los enfermos, evitando  la posibilidad de dar una mejor calidad de vida al doliente. Hay que informarse para saber que estos tratamientos se supone son obligatorios, deben de solicitarse, debe existir un reforzamiento para que sean accesibles y para que los encontremos en todas partes.

Aclara la académica que en ningún país se obliga a los médicos que por el Juramento hipocrático decidan no aplicar la eutanasia, o que esta sea excusa para no ayudar a bien morir. Entendamos que este es un juramento que se hace ante,  un Dios griego y dónde también dice que los médicos no deben realizar cirugías, mismas que afortunadamente si se practican, por lo que es de considerarse la aplicación de la eutanasia.

Se sabe que existen médicos que no necesitan una ley de eutanasia para aplicarla ya sea en ellos o en alguien más que sea cercano, porque cuentan con el acceso a los medios que pueden permitirlo, entonces,  también podemos observar que hay doctores  que en otros países  han denunciado esta doble moral de algunos cohetanios. Entendamos que existen especialistas que tienen permitida esta práctica y abiertamente comentan que aunque  a veces no les guste o no estén de acuerdo, sienten que no pueden abandonar al paciente y otros mencionan que no tienen la formación para eso, y solo nos queda respetar  su postura.Puntualiza la Doctora Álvarez

Es fundamental  en el proceso terminal de nuestro enfermo, saber que sus más grandes  miedos son el  morir con mucho dolor o solos. Se debe aprender a acompañar y a saber qué decir, porque no se está  preparado para ello, no nos  enseñan que  el hecho de preguntar, ¿a qué le tienen miedo?, ¿qué les preocupa?, ¿qué quieren o  necesitan?, o a hablar de su partida y lo que genera en nosotros, es la mejor manera de aportar algo necesario en su vida.

Los familiares deben aprovechar abriendo espacios de comunicación que les permitan decir lo que tengan que transmitir, preguntar, perdonar o pedir perdón, antes de que ya no exista la posibilidad de hacerlo, pues luego quedan con cargas pesadas que son difíciles de manejar. Está claro que debe hacerse siempre respetando los deseos del enfermo.

Un ejemplo lo da la especialista cuando su papá estaba muriendo, ella y su mamá querían tener una larga conversación con él, pero  siendo como fue hasta el final y  de origen español les dijo, ¡por qué no os callaos!,  tal vez no es algo que se espere, lo que sí es, una forma de aceptar y respetar la decisión del afectado.

En su libro Práctica y Ética de la Eutanasia, se habla más clara y profundamente de estos procesos, y para saber cómo manejar la despedida, podemos apoyarnos en su libro “Un adiós en armonía” que puedes adquirir contactando a la especialista.

Se debe pensar que algún día vamos a morir y que es un suceso que no podemos evitar, pero que este nos va a  hacer apreciar mejor la vida. Tener el conocimiento de que podemos elegir sobre cómo queremos morir, si es que lo sabemos, nos crea conciencia bajo ciertos  rangos a través de una voluntad anticipada de  decidir las condiciones  cuando llegue el momento de cómo  queremos estar, concluye la Doctora Asunción.

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