El brasier era rojo...Liverpool sería parte de su vida

  • El brasier era rojo...Liverpool sería parte de su vida

    Foto: Internet

Parecía que estaban en pasarela. No era desfile de modas pero ambas se contoneaban al caminar.

Lucían sus pantalones color negro deslavados, mega entallados, blusas blancas con estampados y a una de ellas ese estampado no le alcanza para cubrir el ombligo quien avisaba: “bebé en camino”.

La sorpresa de este contoneo, entre el comedor y la sala, está por venir. Custodiadas por una una mujer de la policía auxiliar ingresan al baño.

 

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No más de dos minutos y ya estaban fuera del sanitario de mujeres. El contoneo se les acabó.

La genética no miente.Son hermanas. Ahora regresan “pálidas” del susto, con semblante de preocupación de qué pasará.

En la mano izquierda, la policía carga “la huella del delito” es rojo intenso pero nada sensual es solo un brasier, si un brasier cuyo valor no debe superar los 300 pesos.

Tras de ella, quien custodia a las dos adolescentes, la sigue el encargado de piso. Su destino está por definirse.

Todo por un “brasier rojo” el cual sino las “cachaban” “sería parte de su vida” como dice el slogan de Liverpool, tienda departamental que llegó a su segundo día de actividades tras el confinamiento por el COVID-19.

Todo se hace con discreción y la larga fila de clientes, más de 30, no se percatan del hecho pues sus prioridades son otras: negociar su morosidad, reclamar un mal servicio, solicitar una tarjeta de crédito o hacer devolución de mercancía.

Ellos están en su mundo: metidos en las redes sociales de sus celulares o en el hartazgo de tener que esperar hasta 3 horas para ser atendido por personal de la tienda.

Pero a unos cuantos metros se escucha: “Ay no por favor, no por favor, no lo vuelvo a hacer...Es más ya me voy”

Una de ellas pide, sentada, “clemencia” al encargado de piso frente a la uniformada. La otra, con embarazo de no más de cuatro meses, no sabe ni que decir.

Y todo por un brasier rojo el cual jamás “será parte de su vida” y si llegaron a los separos de la delegación Gustavo A Madero solo quedará en una multa más si usan el argumento de ser “primodelincuentes” o bien solo las acusan con sus “mamás” como lo recomienda el Presidente, Andrés Manuel López Obrador quién es el autor de “abrazos y no balazos” ante la delincuencia.

Pero más allá del final que haya tenido ese intento de robo, lo cierto es que hubo intención, no fue por necesidad, no fue por hambre.

Y es que apenas es el segundo día de apertura tras la cuarentena por el COVID-19 y ellas hicieron fila por más de media hora para ingresar por dos cercos sanitarios, se pusieron gel y aceptaron tomarse la temperatura.

Creyeron que Liverpool Lindavista ya era “parte de su vida” pero solo evidenciaron la torpeza en sus decisiones en plena juventud y fortaleza física.

 

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