Estigmas y tabús alejan a los mexicanos de un diagnóstico de depresión

  • Estigmas y tabús alejan a los mexicanos de un diagnóstico de depresión

    Foto: Cortesía|MNE

La estigmatización y tabús  que persisten alrededor de las enfermedades mentales, como es el caso de la depresión, impide no sólo tener una estadística real de este padecimiento, cuya tendencia va en aumento, sino que las personas acudan con un especialista para ser diagnosticados y que puedan atenderse adecuadamente.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) 1 de cada 4 personas se verán afectadas por trastornos mentales en algún momento de su vida y dos terceras partes nunca buscan la ayuda de un profesional. Este es el caso de la depresión, una enfermedad que impacta a más de 300 millones de personas en el mundo, siendo la principal causa de discapacidad a nivel mundial. En América Latina afecta al 5 por ciento de la población.

Mientras en México al menos 15 de cada 100 personas padecen depresión, no obstante se estima que existe un subregistro de casos, por lo que la incidencia podría ser mucho mayor, ante el estigma y tabús que rodean a esta patología, donde la gente se niega a ir con el psiquiatra para ser valorados, para evitar ser señalados o que la gente los califique de locos.

 

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De ahí que en el marco del Día Mundial de la Salud Mental –que se celebra el 10 de octubre- , la farmacéutica Johnson & Johnson convocó a dos influenciadoras y figuras públicas, Erika de la Vega y Camila Zuluaga –quienes a través de una conferencia virtual- platicaron de su experiencia como pacientes con depresión, con el propósito de hacer visible la enfermedad y  motivar a las personas a que reconozcan síntomas y se decidan a buscar ayuda profesional.

“Mi manager y yo no queríamos decirles a las marcas con las que trabajo ni a mis seguidores que yo tenía depresión, y mucho menos que estaba en una clínica psiquiátrica. Sin embargo, decidí hablarlo públicamente por que entendí que tenía la responsabilidad y que mi historia podía ayudar a otras personas con esta enfermedad a que buscaran ayuda profesional como lo hice yo”, afirma Camila Zuluaga, bloguera de moda.

Mientras que De la Vega (locutora y presentadora), dijo que para ella fue clave reconocer que sufría de depresión y tratarse. “Durante todo un año estuve sintiéndome muy cansada, desganada, con ganas de dormir todo el tiempo, pero yo se lo atribuía al trabajo, a la obra de teatro que tenía un horario intenso. Por fin, me atreví a comentárselo a una amiga, y ella fue la que me aconsejó ir a ver a un especialista”.

En América Latina, se estima que 21 millones de personas tienen depresión, por ello, historias de figuras públicas como las de Erika y Camila, permiten alentar a otras personas a hablar de esta enfermedad, a darle la importancia debida a los síntomas y a acudir a un médico especialista.

Existe un tabú en torno a la depresión que nos impide hablar abiertamente sobre ésta y considerarla como una enfermedad compleja, crónica y recurrente que necesita ser tratada por un médico especialista. En algunas ocasiones, la depresión se confunde con un decaimiento del estado de ánimo, como una situación pasajera de la que se puede salir voluntariamente; lo cual es un error, porqué es muy difícil salir de la depresión sólo, argumentó Gerardo García Bonetto, médico psiquiatra e investigador en el campo de los Trastornos del Humor.

El especialista afirmó que la depresión –cuyos síntomas primordiales son la disminución o pérdida del autoestima y la imposibilidad de sentir placer- y que por desgracia va en aumento, es una enfermedad y debe ser tratada como tal; porque el hecho de que alguien le comente a la persona afectada por este padecimiento, que con irse a tomar un café o platicar lo que siente se le va a quitar la depresión, sólo demuestra la falta de reconocimiento de la enfermedad (la cual representa la primera causa de la consulta médica) por parte de la población.

La depresión –dijo- se puede presentar a cualquier edad, incluso en la niñez, pero es en la tercera edad cuando la prevalencia aumenta considerablemente, afectando más a las mujeres que a los hombres. “Muchas veces a las personas de la tercera edad se les diagnostica con demencia senil, cuando lo que en realidad tiene es una profunda depresión acompañada con alteraciones cognitivas; por lo que es muy importante estar atentos a que se pueda presentar  la depresión en los extremos de la vida, es decir, en la niñez y la vejez”, refirió.

Mientras que en los niños la depresión tiene diferentes formas de manifestarse, como  por ejemplo, con modificaciones en algún tipo de conducta, irritabilidad y actitudes contestatarias o de rebeldía.

La ansiedad y la depresión guardan una relación muy estrecha; ansiedad que llega a terminar en depresión sino se atiende medicamente. Ambas patologías tienen un impacto negativo dentro de la economía global, ya que se estima se pierde un millón de dólares al año por la improductividad de quienes la padecen.

García Bonetto refirió que si bien esta enfermedad no es curable, con tratamiento adecuado las personas que la padecen tienen una buena calidad de vida, sin embargo informó que existen paciente que experimentan lo que se denomina Depresión Resistente al Tratamiento (DRT), una faceta de la depresión con un fuerte impacto en América Latina. En algunas ocasiones, las personas con depresión pueden ser diagnosticadas incorrectamente o recibir un tratamiento que no necesariamente les funciona, aclaró.

Cuando una persona con depresión mayor no responde a dos líneas de tratamiento o más, en dosis, tiempo y cumplimiento adecuado, se considera que tiene Depresión Resistente al Tratamiento (DRT). Una de cada tres personas con depresión mayor presenta DRT.

“Los resultados del estudio epidemiológico TRAL (Depresión Resistente al Tratamiento en América Latina), realizado con el apoyo de Janssen en la región, mostraron que el 29.1 por ciento de los pacientes con depresión mayor de los centros clínicos estudiados padecían DRT,” informó García Bonetto, investigador principal de uno de los centros donde se llevó a cabo dicho estudio.

El objetivo del estudio TRAL fue evaluar la prevalencia y el impacto de la DRT en centros clínicos que tratan a personas con depresión en cuatro países de la región: Argentina, Brasil, Colombia y México. En Brasil, 40 por ciento de los pacientes con depresión mayor presentaron DRT, en Argentina y Colombia el 33.2 y 32.1 por ciento, respectivamente, mientras en México el 20.7 por ciento. 

Como parte de los resultados finales del estudio TRAL, el psiquiatra acotó que se registró que el 80 por ciento de los pacientes con DRT evaluados en estos centros clínicos continuaban con persistencia de síntomas aun recibiendo el tratamiento considerado estándar y con continuidad de sus controles médicos.

Estos datos en la región revelan la urgencia de incrementar la educación sobre la depresión y la depresión resistente al tratamiento, a la vez que reflejan las necesidades insatisfechas de estos pacientes. Por ello, con el fin de dar visibilidad a la depresión y promover un entorno más favorable que permita reconocer los síntomas y entender que ante esta enfermedad el único camino posible es recurrir a un médico especialista, Janssen lanza su campaña regional #LaConsultaEsElMejorConsejo.

“Tenemos una trayectoria de más de 60 años investigando y desarrollando innovaciones y medicamentos para tratar y transformar la vida de quienes sufren de trastornos de salud mental. Entender y comprender las necesidades de educación de los pacientes, cuidadores, sus familias y médicos forma parte de nuestro compromiso. Por ello, campañas como #LaConsultaEsElMejorConsejo, son fundamentales para promover la acción y enfrentar una de las enfermedades mentales con mayor impacto en la sociedad”, afirmó Leandro Aldunate, director de Asuntos Médicos, Neurociencias, en Janssen Latinoamérica.

 

 

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