Que la diabetes no arruine las vacaciones de verano

  • Que la diabetes no arruine las vacaciones de verano

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El verano es una de las épocas más esperadas por todos; es el marco perfecto para pasar tiempo con familia y amigos. Con frecuencia, estos días representan una pausa en el ritmo de vida y, en el 90% de los casos, un cambio de hábitos, pues la gente se olvida del estrés y los deberes, para dedicarse a descansar y divertirse. Sin embargo, las personas que viven con diabetes deben tomar en cuenta que la enfermedad no tiene días de asueto y que mantener una rutina de cuidados es fundamental para disfrutar al máximo y sin preocupaciones.

Para la endocrinóloga Sonia Citlali Juárez Comboni, Gerente Médico del área Cardiometabólica de Boehringer Ingelheim México,

cuando se vive con diabetes los excesos en bebidas y comidas, propias de la temporada vacacional, pueden poner en riesgo la salud al provocar elevación de los niveles de azúcar en la sangre (hiperglucemia), de ahí que lo más recomendable es que el paciente planee sus viajes con anticipación y no “baje la guardia” modificando radicalmente su rutina cotidiana.

 

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De hecho, indicó que el buen control de esta condición de salud se sustenta en tres pilares fundamentales: llevar un plan de alimentación, con horarios establecidos, colaciones y disminución en el consumo de grasas, azúcares, sal y carbohidratos; realizar ejercicio por lo menos 30 minutos al día y apegarse al tratamiento farmacológico personalizado de acuerdo a las necesidades de cada paciente.

“La adherencia terapéutica es muy importante, particularmente en personas con diabetes mellitus tipo 2 (DM2), ya que tienen un mayor riesgo de presentar complicaciones micro y macrovasculares que afectan órganos vitales como corazón, riñones,[i],[ii] entre otros. Además, se ha demostrado que quienes presentan esta condición tienen de 2 a 4 veces más probabilidades de sufrir un infarto agudo de miocardio, una enfermedad vascular cerebral o insuficiencia arterial periférica, en comparación con quienes no la padecen[iii]”, comentó.

En este sentido, dijo que es recomendable que quienes viven con diabetes vayan al médico para que evalúe su riesgo cardiovascular y, en caso de ser necesario, les prescriba un medicamento que, además de ayudarlos a controlar la enfermedad, proteja su corazón en todo momento. “En la actualidad, la comunidad médica ya cuenta con tratamientos innovadores, como es el caso del inhibidor del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2), antidiabético oral desarrollado por la Alianza Boehringer Ingelheim y Eli Lilly (BI-Lilly) que no solo ha demostrado mejorar el control glucémico, sino que también reduce el riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares en adultos con DM2[iv]”.

Asimismo, la especialista hizo hincapié en la necesidad de que las personas con diabetes vayan con su médico al menos tres semanas antes y platiquen con él sobre los detalles de su viaje, lo que les permitirá planificar mejor sus actividades y prevenir cualquier eventualidad que se presente. Por ello, compartió 10 consejos para salir de viaje[v]:

Portar brazalete o tarjeta que contenga información relevante en caso de emergencia como: padecimientos, tipo de sangre, alergias, información de su seguro y número de emergencia, incluyendo los datos de su médico.

Llevar los medicamentos en el equipaje de mano, verificar fecha de caducidad y empacarlos de manera adecuada poniendo una etiqueta que indique para qué sirven, horarios y dosis. Se debe tener en cuenta el cambio de zonas horarias del lugar de destino. Se recomienda llevar siempre una copia de la receta médica, pues esto permitirá adquirirlos en caso de extravío o accidente, así como justificarlos en el aeropuerto o aduana. Se aconseja incluir también medicamentos para tratar complicaciones del viaje como diarreas o vómitos.

Incluir en la maleta de mano, medidor de glucosa con suficientes tiras reactivas, lancetas y pilas.

Llevar ropa, sombrero y zapatos cómodos, entre ellos tenis y sandalias que permitan proteger los pies; sobre todo, ser cuidadoso al caminar en el piso caliente alrededor de las piscinas y en la arena de las playas. Evitar estar descalzo.

Llevar frutas deshidratadas y semillas para el refrigerio. Como estos alimentos pueden tener muchas calorías, se recomiendan porciones pequeñas (¼ de taza). Evitar a toda costa saltar las comidas y procurar elegir alimentos balanceados. En caso de probar algo nuevo, se debe hacer con moderación.

Mantenerse bien hidratado, de preferencia con agua natural. Evitar tomar bebidas gaseosas, jugos o alcohol.

Reducir la exposición al sol, para evitar quemaduras o lesiones cutáneas; use un protector solar.

Evitar hacer ejercicio intenso en ayuno o si se identifican niveles muy bajos de glucosa (hipoglucemia). No se recomienda la actividad física de alto impacto en adultos mayores, porque puede causar daños en articulaciones.

En caso de viajar a países donde exijan ciertas vacunas, se recomienda aplicarlas semanas antes, para dar tiempo al organismo de reponerse frente a una posible reacción.
Controlar el estrés y tener una actitud positiva para enfrentar los retos de la diabetes en el día a día.

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