UnoMásUno: primera huelga de conciencia

UnoMásUno: primera huelga de conciencia

Foto: Internet

 

En días pasados escribí en esta columna una relación entre la cinta “Yo, Daniel Blake” y la situación de los trabajadores en huelga de UnoMásUno (https://almomento.mx/diario-ejecutivo-yo-daniel-blake-o-yo-uno-de-tantos/). En varios muros de Facebook cientos de internautas manifestaron su apoyo a los huelguistas, de los cuales formo parte, pero también muchos externaron su desconocimiento del conflicto. 

Por eso, ahora, en seguimiento a la información, narro algunos detalles de esta huelga que considero la primera que se inició en un diario mexicano (y quizá en el mundo en este siglo) por motivos de conciencia, además de los elementos laborales como violación al contrato de trabajo. 

¿Por qué una huelga de conciencia? Me explico, en síntesis, muchos de los periodistas que laboramos ahí no estábamos de acuerdo con la política editorial del nuevo propietario de UnoMásUno, que palabras más-palabras menos consistía en practicar un periodismo de extorsión. 

Narró mi caso en primera persona: el 19 de noviembre de 2002 (en la fiesta por el aniversario del diario (a la que no llegué por motivos personales) se dio a conocer que el “empresario” Naim Libien Kaui había comprado el diario.  

Al día siguiente (20 de noviembre) al asistir a la junta de evaluación como directivo del periódico, lo primero que me encontré fue un Porsche estacionado en la entrada, y varios guaruras custodiando el edificio. Cuando pregunté me dijeron que se trataba del auto (“la carcacha”, dijo uno de los vigilantes a quien dejaba mi bicicleta todos los días) del nuevo propietario. 

Ya en la junta, el nuevo dueño y su hijo presenciaron la mecánica normal y rutinaria, casi sin participar. Al final me llamó Naim Libien Kaui, quien sabía que, entre otras cosas, todos los días hacía yo la primera plana y los editoriales del periódico.  

El tipo, pelón como bola de billar, me dijo: “a partir de hoy, modifican toda su escritura y comienzan a pegar para cobrar”. Me fui a mi oficina con dolor de estómago y decidí que definitivamente no modificaría mis conceptos periodísticos. 

Vale la pena mencionar aquí que UnoMásUno había comenzado a sufrir penurias financieras porque el anterior propietario, Manuel Alonso, se había decantado en favor del candidato priista a la presidencia de la República, Francisco Labastida, por lo que al asumir la presidencia Vicente Fox lo primero que hizo fue cortar toda la publicidad al diario. Por ese motivo nos adeudaban varias quincenas a los trabajadores. 

¿Fox, detrás de la compra? 

Hay que señalar que, del nuevo propietario, lo único que sabía yo es que era un “hampón” del periodismo, perteneciente a una especie de mafia familiar que dominaba mediáticamente al estado de México. En ese momento ignoraba que Naim Libien había puesto a disposición de Vicente Fox, para su campaña, uno de los aviones de su flota personal (matrícula XA-NLT o XA-NLK. según sus necesidades). Mismo que después me enteré fue utilizado por algunos jerarcas del Partido Acción Nacional en varias ocasiones, de acuerdo con información que publicó en El Economista el columnista Alberto Aguirre

La línea editorial que me expresó (de manera confidencial, primero y luego de manera abierta ante toda la redaccion) Naim Libien el 20 de noviembre de 2020, confirmó que se trataba de un gánster, como lo denuncié en entrevistas que me hicieron en aquel entonces en Proceso y la Jornada. En una de ellas, la revista dirigida por Julio Scherer y Vicente Leñero, cabeceó su nota con las siguientes palabras: “UnoMásUno: Licencia para extorsionar”. 

El entorno, en 2002, era que en varios países desarrollados ya se hablaba y discutía sobre la cláusula de conciencia en el periodismo. Por eso estoy seguro de que la UnoMásUno fue la primera huelga de conciencia en el mundo del siglo XXI, y desde luego en México. 

Años más tarde, concretamente el año pasado, por primera vez se incluyó la cláusula de conciencia en el decreto del ocho de junio de 2020 sobre la Ley del Secreto Profesional y Cláusula de Conciencia para el Ejercicio periodístico de la ciudad de México que dice lo siguiente: 

“Artículo 6.- La cláusula de conciencia es el derecho que tienen las personas periodistas y personas colaboradoras periodísticas que les permite solicitar la rescisión o terminación de la relación profesional que las une con la empresa editora de un medio de comunicación, cuando éste manifieste un cambio sustancial, objetivo y reiterado de orientación informativa, criterios o principios editoriales o, ideológicos, cuya eficacia se fundamenta en el acuerdo previo que las partes hayan realizado. Su objeto es salvaguardar su dignidad personal, profesional e independencia en el desempeño del ejercicio del derecho fundamental a la libertad de expresión e información”. 

Y añade: “Las personas periodistas y personas colaboradoras periodísticas podrán negarse, de manera motivada a realizar una instrucción de sus superiores en el medio para el que labora, a participar en la elaboración de informaciones contrarias a sus principios ideológicos, éticos o de conciencia, o a firmar informaciones elaboradas por éstos que hayan sido alteradas de manera tal que resulte afectado el sentido de la información, sin que esto lleve aparejada cualquier tipo de sanción, exclusión, discriminación o perjuicio”. 

Desde luego esa ley no existía en 2002, pero muchos de los periodistas del UnoMásUno (unos cuántos, contados con los dedos, sí aceptaron la propuesta de  Naim) iniciamos la huelga el 14 de enero de 2020, precisamente porque no estábamos de acuerdo con una línea gansteril como la que nos pretendía imponer Naim Libien. 

La oscura noche del 13 de diciembre 

Pasaron pocos días de que tomó posesión del diario este personaje mexiquense-libanés, cuando el descontento surgió entre los trabajadores y para la noche del 13 de diciembre ya todos (repartidores, intendentes, administrativos, telefonistas, personal de talleres, jefes, subdirectores y hasta directivos) estábamos de acuerdo con iniciar la huelga. 

La noche del 13 de diciembre, acordamos que habría una avanzada para poner las banderas de huelga en las rotativas que Naim Libien tenía (y tiene porque ahí se imprime el poco decoroso diario que hoy ostenta el cabezal UnoMásUno) en la colonia San Rafael. Fue con mi coche, con cinco compañeros más. 

A pocas cuadras de donde partimos (las instalaciones del diario en la colonia Nochebuena, Mixcoac), mi coche fue embestido cuando estábamos parados en el alto de Patriotismo y San Antonio, por un vehículo que a todas luces parecía de guaruras. El conductor estaba (o se hizo) borracho y los otros pasajeros huyeron como si lo hubieran planeado. El chofer incluso aceleró el coche contra mí, según consta en el video que filmó Carlos Rivero del incidente. 

Mi coche quedó inservible y levanté un acta ante el ministerio público por homicidio en grado de tentativa, contra el conductor del vehículo. Por la embestida dos de mis compañeros resultaron lesionados. 

¡Qué casualidad! El vehículo tenía placas del estado de México (vidrios oscuros y todo en el auto era oscuro) y cuando el gobierno capitalino pidió ayuda de la entidad vecina (gobernada por Arturo Montiel y con Enrique Peña Nieto como candidato mexiquense a un cargo de elección popular, del que luego saltaría a la gubernatura) se encontró con que la matrícula estaba sobrepuesta porque pertenecía a otro vehículo que nunca pudieron localizar 

Pasaron los meses y años y no se pudo aclarar el caso de homicidio en grado de tentativa. Incluso la recomendación de las autoridades del estado de México fue que “mejor ni le buscara, que diera por concluido el asunto”, según me dijeron en el Ministerio Público capitalino. El auto lo tuve que vender como chatarra, asumiendo la pérdida financiera. 

Libien: una historia de terror 

La huelga inició el primer minuto del 14 de diciembre 2002. Ya han pasado más de 18 años y la historia muestra que el propietario del periódico, contra quien iniciamos este movimiento laboral y de conciencia, ha estado inmiscuido en muchos casos que podrían considerarse de horror o de terror. 

Para empezar –de acuerdo con la columna del colega Aguirre que narra la novela negra de la familia Libien (https://www.eleconomista.com.mx/opinion/Narcoeditores-en-Toluca-20151217...)- antes de adquirir UnomásUno, Naim Libien Kaui presumía de estar entre el pequeño y selecto grupo de mexicanos en aparecer en el libro Guinness, como el coleccionista con mayor número de piezas acumuladas. Entre sus tesoros destacaban los equipos de radiocomunicación utilizados por aviones, barcos y submarinos en la Segunda Guerra Mundial. Y entre ellos, uno que adjudicaba al Führer. Además poseía la réplica de un navío fenicio, bañada en oro, sus garajes albergaban más de 200 autos de lujo y era propietario de una aerolínea con varias naves. Incluso él ostentaba a su jefe de escoltas como ex Guardia Papal. 

Desde entonces, han ocurrido varios hechos: 

El 18 de octubre de 2016 fue asesinado Vicente Antonio Bermúdez Zacarías, juez Quinto de Distrito de Amparo en la localidad de Metepec, estado de México. Curiosamente ese juez llevaba el caso por defraudación fiscal contra Naim Libien Kaui. 

El 23 octubre de 2016 el Departamento del Tesoro de Estados Unidos acusó a Naim Libien Tella, vicepresidente de Unomásuno y tres empresas propiedad de su padre, Naim Libien Kaui de apoyar las actividades ilícitas del grupo criminal conocido como Los Cuinis y de su líder, Abigael González Valencia, quien traficaba cocaína y metanfetaminas desde los años niventas. 

El 16 de julio de 2020, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), dependiente de la Secretaría de Hacienda, confirmó el bloqueo de cuentas a los hermanos Yamile y Juan Manuel Abouzaid El Bayeh, miembros de la familia de la empresa editora del diario Unomásuno. Precisó que la información surgió en el Consejo de la Judicatura Federal y que Yamile Abouzaid El Bayeh es esposa del vicepresidente del periódico Unomásuno, Naim Libien Tella, hijo del propietario del diario, Naim Libien Kaui. 

El 3 de septiembre de 2020 Naim Libien Tella, dueño del periódico Unomásuno, fue detenido por elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Procuraduría General de la República (PGR). El delito que imputado a Libien Tella es el de evasión fiscal.  

Estos son solo algunos de los hechos más recientes de los personajes contra los que iniciamos la huelga de conciencia de UnoMásUno en 2002. Pero quizá lo más importante es que violaron nuestros derechos laborales vigentes en las leyes de ese momento, como ha quedado demostrado en más de 18 años, en los cuales las autoridades han dado la razón en todo momento a los trabajadores.  

Por eso, hoy, en 2020, reitero: los huelguistas de UnoMásUno exigimos justicia y la conciencia lo demanda. Dice el filósofo del metro: la justicia empieza por escuchar a quien tiene algo que decir. 

Tianguis 

Algo interesante sucedió la semana pasada en México con relación a la electricidad. En el Parlamento Abierto sobre la propuesta eléctrica del gobierno actual, se denunció que los contratos con los productores independientes (empresas particulares) de energía representan un daño a la nación que se calcula en 412 mil millones. De esta cantidad, los subsidios a las productoras son de casi 250 mil millones de pesos y de este monto, la española Iberdrola se lleva 56 mil 175 millones por la operación del parque eólico La Venta, en Oaxaca. Mientras eso sucedía en la ciudad de México, en Oaxaca, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) acordó con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) la puesta en marcha de una planta solar en el municipio de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, para suministrar servicio eléctrico en la comunidad de Santa María del Mar, localidad que ya tiene más de una década sin electricidad. Este proyecto, con una capacidad de 540 KW de potencia efectiva diaria tuvo una inversión de 45 millones de pesos, es decir menos del 0.1 por ciento del subsidio que, por los contratos de la reforma energética, se otorgan a la empresa española Iberdrola. Hay que señalar que Santa María del Mar es una comunidad perteneciente al municipio de Juchitán, pero para llegar por tierra se tiene que pasar por San Mateo del Mar. Ambas son comunidades huaves, pero que enfrentan un añejo conflicto de tierras. Hace más de 10 años, los habitantes de San Mateo del Mar bloquearon el acceso a Santa María del Mar. “Se robaron todos los conductores de cobre, los postes de madera los cortaron y los postes de concreto también algunos los tiraron con marro”, dijo en aquel entonces Gelacio Cruz, agente municipal Santa María del Mar. Ahora la CFE les brindará su propia energía para conectarlos con la red nacional, en una generación totalmente limpia, pero no con dinero sucio.... Por cierto que, en Oaxaca, el presidente Andrés Manuel López Obrador detalló los pormenores de la vacunación para personas mayores de 60 años y dijo que a mediados de abril estarán vacunados 15 millones 717 mil adultos mayores. Ahí propuso que la vacuna mexicana que se desarrolla actualmente se llame Patria... Muy interesante el reporte que apareció en La Jornada el sábado en el cual se indica que, de acurdo con información de la Reserva Federal estadounidense, desde que inició el actual gobierno, en diciembre de 2018, las cuentas de mexicanos en bancos estadunidenses se han convertido en las más abultadas de los países de América Latina. En noviembre de 2020, las cuentas de los mexicanos en aquel país sumaron 93 mil 618 millones de dólares, 29 por ciento más que la reportada en diciembre de 2018, cuando fue de 72 mil 530 millones de dólares. Esto implicó un aumento en el periodo de 21 mil 88 millones de dólares que han sacado del país muchos de los que ahora piden apoyos para enfrentar la pandemia... El diputado federal del Partido del Trabajo Jesús Fernando García Hernández propuso modificar el artículo 19 de la Constitución Política, para aplicar prisión preventiva oficiosa cuando se incurra en la práctica de incrementar de forma injustificada los precios en bienes y servicios. Luego de denunciar aumentos de precios de más de 100 por ciento, durante la pandemia, en productos como el alcohol, las mascarillas, artículos de limpieza y desinfectantes y productos de la canasta básica, dijo que es urgente sancionar este tipo de delitos. 

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