La pandemia y el renacimiento del Estado

La pandemia y el renacimiento del Estado

Foto: Reuters

 

La pandemia ha puesto en el centro del debate una vieja polémica ¿quién debe gobernar al mundo? ¿El Estado o las empresas? 

Concretamente todo lo que está sucediendo en el planeta ha colocado en el centro de la vida humana dos bienes intangibles: la salud y la libertad de expresión. 

La primera es el bien más preciado en estos momentos y se ha convertido en un producto tangible a través de las vacunas. 

La segunda es también uno de los bienes más codiciados en estos momentos, sobre todo por la oportunidad del mundo de manifestarse a través de las redes sociales

El bien tangible de la salud, a través precisamente de las vacunas, ha colocado nuevamente al Estado como el principal responsable, al aceptar todos los laboratorios encargados de producirla (Pfizer, AstraZeneca, Moderna, CanSino, Sputnik) su venta únicamente a gobiernos y no a particulares. 

Con esta decisión se revierte la tesis que privó en el mundo a raíz de que en 1989 se disolvió la Unión Soviética y se adoptó casi universalmente la premisa de que las empresas estaban por encima de los gobiernos, dejando al Estado, en muchos países, en la indefensión total ante los grandes consorcios internacionales. que prácticamente gozaron de un cheque en blanco para poder hacer lo que quisieran en un mundo globalizado (y sin fronteras para ellos), con una supervisión mínima por parte de los respectivos gobiernos “soberanos”. 

La decisión de que la vacuna en una primera fase puede ser adquirida solamente por los gobiernos federales, de alguna manera significó un renacimiento del Estado, como institución a nivel planetario.  

Desde luego las empresas farmacéuticas no descartan en fases posteriores, hacer negocio con los vacunas, al venderlas al mejor postor privado. Incluso en un futuro cuando quizá se conviertan en obligatorias de manera permanente. 

Hay varios ejemplos muy claros de cómo los laboratorios han cerrado filas para que la distribución de la vacuna sea a través de los gobiernos. Uno de ellos fue un hecho que directamente involucra a nuestro país. 

Resulta que, en medio de la polémica sobre si la iniciativa privada y los gobiernos estatales podrían importar la vacuna, un empresario, Alejandro Cossío, dio a conocer que compraría (y había adquirido los derechos exclusivos) dos millones de dosis del biológico de inoculación ruso Sputnik, para venderlo al público en México y América Central, en un precio que oscilaría entre 720 y 820 pesos. La información fue desmentida por el Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF), que financia el desarrollo de la vacuna Sputnik V

Otro evento, aunque ha pasado casi inadvertido, es que el gobierno chino, a través del presidente Xi Jinping, anunció en la 73 Asamblea Mundial de la Salud que una vez que se completen las fases de investigación y desarrollo de las vacunas desarrolladas en ese país y puedan distribuirse masivamente, se convertirán en un bien público mundial. 

Un hecho más es que la Organización Mundial de Salud (OMS) y Pfizer anunciaron un acuerdo para aportar 40 millones de dosis de vacunas contra el Covid-19 a países vulnerables a través del sistema Covax, que garantiza la inmunización de 20 por ciento de la población de las naciones participantes. 

Con estos tres ejemplos se puede poner en claro que los Estados (y los organismos multilaterales que emanan de ellos como la Organización de las Naciones Unidas) se han convertido con la pandemia en los responsables de la salud,  ante la inequidad que han mostrado los servicios de salud privados. 

Quizá el dato más relevante de lo pequeña que es la iniciativa privada en materia de salud, por lo menos en México, es que la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) calculó en 411 mil pesos el tratamiento por COVID 19 en un hospital privado y solo 23 mil 306 casos han contado con la protección financiera de un seguro de gastos médicos. 

Incluso, otro caso más, relacionado con este aspecto, es que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) alertó sobre la comercialización ilegal de la vacuna contra Covid-19 desarrollada por la farmacéutica Moderna, y destacó que aún no hay empresas autorizadas para la compra del biológico en el extranjero con fines de importación y comercialización en el país. El organismo recibió información sobre la venta ilegal de esa vacuna a través de las redes sociales, por lo que recordó que cualquier biológico contra el nuevo coronavirus que se venda a través de páginas de Internet, redes sociales, farmacias, hospitales y otros puntos de venta en México, constituye un riesgo a la salud por ser de dudosa procedencia. 

En síntesis, la pandemia ha venido a colocar nuevamente al Estado como garante de la salud de los países que conforman este mundo, a pesar de que la globalización había privilegiado a la libre empresa por encima de los gobiernos. 

Información, arma estratégica 

Otro de los temas en que se debate quién debe gobernar al mundo es el de la información y la libertad de expresión. En este caso también existe una competencia (exacerbada durante la pandemia) entre la iniciativa privada y los gobiernos. 

De alguna manera, los medios de comunicación privados y las grandes redes sociales se han erigido a sí mismos como salvaguardas de la libertad de expresión, por lo que en todo el planeta han ocurrido graves casos de infodemia y de manipulación informativa, cuando precisamente la información se ha convertido en un arma estratégica durante la pandemia y el confinamiento. 

En este sentido, el caso más cercano es el de México, en donde de manera cotidiana el presidente Andrés Manuel López Obrador critica lo que considera desinformación. Pero no es el único: este fin de semana, el ahora presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que decidió dar conferencias de prensa diarias porque “es una prioridad que el pueblo estadounidense tenga información precisa para combatir la desinformación que existe en los medios de comunicación”. 

La situación más grave de esta especie de confrontación entre los medios y los gobiernos, se presentó cuando las dos principales empresas de redes sociales, Facebook y Twitter, cancelaron la cuenta del presidente estadounidense en funciones, Donald Trump, porque no estaban de acuerdo con sus mensajes. 

Fuera de las antipatías hacia el exmandatario estadounidense en todo el orbe, la actitud de estos consorcios puede considerarse histórica, pues, auto-convirtiéndose en garantes de la libertad de expresión, censuraron al gobierno nada menos que del país más poderoso del mundo. Es decir que pusieron los intereses (y la ideología) de las empresas por encima del estado. Por eso, gobiernos como el de México, Alemania, Francia y otros más presentaron una especie de extrañamiento que seguramente será abordado en alguna sesión de la Organización de las Naciones Unidas o en otras cumbres formadas por dirigentes de Estados, como la del Grupo de los 20

Y en este sentido el caso más estridente, en México, fue el de hace unos días cuando Twitter decidió de manera unilateral cancelar las cuentas de varios grupos y personas seguidoras del presidente López Obrador, precisamente un día después de que el mandatario mexicano denunció en una mañanera que el director de Política Pública de Twitter en México y América Latina, Hugo Rodríguez Nicolat, es cercano al Partido Acción Nacional

Nuevamente, vale la pregunta ¿son las empresas verdaderos garantes de la libertad de expresión o solo actúan bajo criterios mercantilistas o con apegos partidistas? 

Lo real es que, como puede observarse incluso en la decisión de Joe Biden de realizar conferencias de prensa diarias porque los medios suelen desinformar, la comunicación, al igual que la salud, son bienes intangibles en los cuales el Estado (en cualquier país) no puede ceder ante las presiones de las empresas, por más fuertes y poderosas que sean, como Twitter que perdió nada menos que cinco mil millones de dólares por haber suspendido la cuenta de Donald Trump. 

Dice el filósofo del metro, parafraseando a Goya, el sueño de la sinrazón produce monstruos. 

Tianguis 

Este lunes, el presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), Julio Santaella, dará a conocer los resultados del Censo de Población y Vivienda 2020, lo que permitirá conocer de manera precisa cuántos habitantes somos, cómo somos y dónde estamos distribuidos. Especialmente este ejercicio censal será de vital importancia para el país, pues se realizó en plena pandemia, lo cual significó un doble esfuerzo del INEGI. Si bien muchos datos fueron captados de manera no directa sino por internet, los resultados que arroje el ejercicio censal más importante que se realiza en el país deberán servir como asidero para que los distintos niveles de gobierno, la academia y las empresas diseñen políticas públicas con visión de largo plazo.... Una cuestión interesante es que poco se ha tomado en cuenta a los sordos durante la pandemia y el confinamiento. Somos millones (aunque los ejercicios estadísticos no lo demuestren así) de débiles auditivos que estamos sujetos a una discriminación triple o, por lo menos, a tener que hacer un triple esfuerzo por oír lo que nos dicen. ¿Se imagina usted que si oye lo que sufrimos los sordos al tener que enfrentarnos en una ventanilla a una persona que además de careta y cubrebocas tiene una pantalla de plástico que impide escuchar su voz? Los sordos no pedimos nada, pero si quieren comunicarse con nosotros, por favor hablen claro... Por cierto que en esta pandemia el uso de audífonos como parte de la delimitación de atmosferas se potencializó desde el año pasado y se prevé que continúe algunos meses más. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso excesivo de audífonos podría comprometer la salud auditiva de personas de entre 12 y 35 años, presentando daños de forma inmediata con una sola exposición, desencadenando desde pequeñas molestias dentro de los oídos, dolor, picazón hasta dificultades para escuchar. Por eso, Med-El, exhortó a la sociedad mexicana a que no abuse de estas herramientas, se haga chequeos auditivos y preste más atención a su audición porque queremos llegar a viejos escuchando lo mejor que se pueda.... Interesante que, para apoyar a los restauranteros de la Ciudad de México, se abrió un canal de comunicación con los representantes de las tres principales aplicaciones de entrega de alimentos a domicilio: Rappi, Uber Eats y Didi Food. La Secretaría de Economía (SE) y el Gobierno de la Ciudad de México realizaron varias reuniones con  los representantes de las aplicaciones de entrega de alimentos para que brinden apoyo a los restaurantes, luego de que diversos establecimientos de comida expresaron que los porcentajes de comisión que cobran las empresas repartidoras no eran rentables para su negocio. Ojalá hagan caso... Por cierto que este domingo tuve que salir de casa y acudir a un cajero en Polanco. Quedé sorprendido de cómo los comensales ya comenzaron a abarrotar los restaurantes, sobre todo en presidente Masaryk. No sólo estaban llenos los establecimientos (o por lo menos muchos de ellos), sino que ya regresaron incluso los franeleros (aún en domingo) a las calles aledañas a esta avenida... Banco Santander anunció que para apoyar a más de cinco mil  Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) para su permanencia ante el entorno complejo del 2021, desarrollará una serie de cursos y webinars gratuitos, en línea, para aportar soluciones y capacitación en temas esenciales para estas empresas. “Es fundamental para el empleo del país poner foco en la permanencia de las Pymes dándoles herramientas para enfrentar un 2021 que será complejo”, dijo Luis Ricardo Álvarez, Director Ejecutivo del Segmento Pymes de Santander México... Han pasado ya 50 años de que nació el Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT) para lograr el sueño de un municipio autónomo en san juan Copala, y también de cuando escribí mi primer nota periodística en un diario de Oaxaca (Carteles del Sur, del gran Néstor Sánchez) sobre cómo se me murió en las manos un niño triqui en San Andrés Chicahuaxtla. Este fin de semana me llegó un comunicado sobre Tierra Blanca Copala, una de las 32 comunidades de la zona triqui, y parece que nada ha cambiado. La lista de muertos crece día a día y los organismos en disputa se pelean entre ellos. Ahora pretenden instalar unas mesas de paz, pero el gobierno del estado pide que se salga el MULT de Tierra Blanca, quizá para favorecer a los intereses de otros grupos asociados a los caciques o al Partido Revolucionario Institucional... La Fundación Mier y Pesado se sumó al Día Internacional de la Educación (24 de enero) para cumplir con el Objetivo 4 de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Por eso, promueve  el derecho a la educación a través de dos centros educativos donde cada año estudian más de tres mil niñas, niños y jóvenes, informó Eneas Mares, vocero del organismo filantrópico. 

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