Covid: ¿Quiénes ganan y quiénes pagan la cuenta?

Covid: ¿Quiénes ganan y quiénes pagan la cuenta?

Foto: Internet

 

En esta columna he dado cuenta en varias ocasiones de que seguramente tras la pandemia tendrán que revisarse las estructuras económicas globales; tal vez con una nueva especie de Breton Woods, en el cual se delineen políticas para una mejor distribución de la riqueza y para reducir los beneficios a las empresas y al gran capital. 

Así lo han expresado de manera directa o indirecta gobiernos como el de Alemania o Francia, organismos como la Independent Commission for the Reform of International Corporate Taxation (ICRICT) y el propio gobierno mexicano que ha puesto en marcha muchas de las políticas que ahora internacionalmente se promueven para salir de la crisis del COVID-19. 

Ahora, la organización Oxfam, en un estudio denominado ¿Quién Paga la Crisis? hace un análisis de la situación económica de América Latina, en el cual, sin mencionar a México, difunde una serie de datos interesantes sobre quiénes han ganado con la Pandemia, en un subcontinente que es el más afectado por el Coronavirus y, paralelamente, uno de los más perjudicados por la desigualdad social. 

Para empezar (en el documento de 24 páginas con 77 referencias) señala que la riqueza de esta élite de supermillonarios de la región ha crecido 17 por ciento desde mediados de marzo, lo que significa 48 mil 200 millones de dólares más, que equivalen a 38 por ciento del total de los paquetes de estímulo que el conjunto de Gobiernos ha activado y a nueve veces la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI), con préstamos de urgencia en la región hasta el momento (julio de 2020). 

“La región ha visto surgir en promedio un nuevo milmillonario cada dos semanas desde marzo, mientras que millones de personas siguen luchando contra la enfermedad, dificultades económicas extremas y por poner comida en la mesa durante los confinamientos, con los hospitales al borde del colapso”, dice Oxfam. 

Paralelamente da cuenta de que “mientras miles de pequeñas y medianas empresas están viéndose abocadas al cierre definitivo, los beneficios de grandes corporaciones como Microsoft, Visa o Pfizer han crecido entre un 30 y un 50 por ciento desde principios de año. Todo un récord, compartido con un puñado de grandes empresas que están viendo como sus resultados se han disparado simplemente como efecto de la pandemia, resultados tan extraordinarios como inesperados, puramente atribuibles al efecto de los confinamientos”. 

En síntesis señala que los ganadores han sido algunas grandes empresas que han obtenido beneficios extraordinarios y un puñado de personas que poseen miles de millones de dólares, muchas veces guardados en paraísos fiscales. 

Concretamente, Oxfam, propone dos puntos. Uno de ellos es gravar las utilidades extraordinarias que obtuvieron grandes empresas con motivo del COVID19 (aquí personalmente creo que si Pfizer descubre la vacuna contra el virus, la mejor forma de gravarla es que esas ganancias especiales se traduzcan en el fármaco pudiera ser accesible para la mayoría de la población del planeta.); y el otro es comenzar a gravar el patrimonio. 

Aclaro que Oxfam, al igual que el ICRICT y que los gobiernos de Alemania, Francia y varios otros de Europa (y desde luego el de México) rechaza que los gobiernos salven a las grandes empresas, y aplaude que se dé prioridad al gasto con sentido social y a la generación de infraestructura, incluso financiada por el Estado. 

Gravar dos por ciento el patrimonio 

Concretamente indica que “si se aplicara en todos los países (de América Latina y El Caribe) un impuesto extraordinario a las grandes fortunas con carácter progresivo, se podría recaudar hasta 14 mil 260 millones, cincuenta veces más que la recaudación actual por ese concepto”. Propone que en todos los países de la región se aplique un impuesto sobre los patrimonios netos, de la siguiente forma: 2% para los patrimonios netos entre 1 y 50 millones de dólares; 3% para los patrimonios netos entre 50 y 100 millones de dólares; y 3.5% para los patrimonios netos por encima de los 100 millones de dólares. 

Explica que la escasez de datos fiables sobre concentración y distribución de riqueza hace que los cálculos solo resulten en una aproximación. “Lo que sí es indiscutible es que la urgencia por contar con mecanismos públicos que contribuyan a la reactivación económica y protejan el empleo, así como a las personas más vulnerables, requiere romper con los tabús tributarios y los dogmas económicos del pasado”, itera. 

En el informe precisa que “la crisis no puede convertirse en la oportunidad de un grupo de empresas para obtener utilidades extraordinarias. Esta situación absolutamente inusual justifica la creación de un impuesto a los resultados extraordinarios de grandes corporaciones mientras dure la pandemia. 

Sobre este punto sugiere recuperar una iniciativa que ya estuvo en marcha en tiempos de guerra en Estados Unidos, Reino Unido o incluso en España. Se trata de aplicar un “impuesto a los resultados extraordinarios por efecto de la pandemia”, que grave al 95 por ciento solamente el tramo de utilidades o resultados enteramente consecuencia de esta crisis. Son ingresos tributarios adicionales que podrían destinarse a mitigar el desplome de los recursos públicos y a apoyar la generación de empleo y actividad de las empresas más vulnerables o de los sectores de la economía informal. 

Recaudar 80 mil mdd adicionales 

“A modo de ilustración para reflejar el potencial de esta iniciativa que no castiga la productividad ni afecta al crecimiento, Oxfam ha calculado que se podrían generar 80 mil millones de dólares de ingresos fiscales adicionales tan solo sobre los resultados extraordinarios de 25 grandes corporaciones”, dice el organismo no gubernamental global. 

También recomienda las siguientes medidas: 1. Recaudar más para blindar las políticas sociales. 2.- Rebalancear la distribución de las cargas tributarias entre impuestos indirectos y directos, entre distintos estratos sociales, entre el trabajo y la riqueza, y entre el consumo y el capital. 3. Detener la ingente pérdida de ingresos fiscales a causa de la evasión fiscal. 4. Elevar o crear tasas sobre rendimientos de capital. 5. Revisar los impuestos a la propiedad. 6. Revisar los incentivos tributarios para garantizar un retorno social efectivo. 7. Establecer un nuevo pacto fiscal y reforzar la cultura tributaria. 

Oxfam afirma que lamentablemente “es de sobra conocido el poder que determinadas élites tienen para moldear las políticas públicas en su beneficio o evitar aquellas que reduzcan sus privilegios. Las políticas fiscales son, quizás, las que con más frecuencia han sido capturadas en la región” y añade “el reto para los Gobiernos y la ciudadanía es garantizar que estas propuestas se hagan realidad, denunciando aquellas intromisiones que busquen alterar el debate público, la toma de decisiones o su implementación. En sociedades tan desiguales como las de ALyC la reducción de la desigualdad y la construcción de sociedades democráticas que velen por el bienestar de toda la ciudadanía deben ser los pilares del día después de la crisis de la COVID-19”. 

Hace énfasis en que “los Gobiernos de América Latina están infra gravando en la práctica tanto la riqueza individual como los beneficios empresariales, lo que está socavando su lucha contra el coronavirus, la pobreza y la desigualdad. Oxfam estima que América Latina perderá 113 mil 400 millones de dólares en ingresos fiscales este año, lo que equivale al 59  por ciento del gasto en salud pública de la región”.  

Gasolina al fuego 

En la presentación de este informe, el director interino de Oxfam, Chema Vera, señaló que “mientras que todos los demás están viviendo con órdenes de confinamiento, tratando de sobrevivir y con el temor de enfermarse, los milmillonarios latinoamericanos ven como su patrimonio y privilegios van generando más de 413 millones de dólares diarios desde el principio de la pandemia, todos y cada uno de los días. Los súper ricos nunca han tenido que preocuparse por ser desalojados por no pagar el alquiler o tener que decirles a sus hijos e hijas que hoy no hay nada que comer. Al contrario, han recolocado sus activos o invertido en más acciones, bonos, oro y bienes raíces, como ya lo hicieron después de la crisis económica mundial de 2008 y 2011”. 

Otras dos  conceptos interesantes de Vera son los siguientes: “El virus se ha expandido por América Latina no por indisciplina, sino por la desigualdad, ejemplificada por la enorme economía informal de la región y su falta de redes de seguridad, y por los Gobiernos que no gravan suficiente las grandes fortunas”. 

Y el último: “Mientras la gente muere y se enfrenta a la indigencia, la enfermedad y el hambre, es vergonzoso que un puñado de personas extremadamente ricas puedan estar amasando todavía más poder y riqueza. Si los Gobiernos no toman medidas para cambiar nuestros sistemas económicos, están echando gasolina al fuego del descontento contra las injusticias sociales que ahora están arrasando el mundo”. 

En síntesis, el informe (en el que reitero no se habla de México) recomienda muchas de las medidas que ya se han comenzado a aplicar en nuestro país (incluyendo gravar a las empresas tecnológicas) y sugiere (con un discurso muy similar al utilizado por el presidente Andrés Manuel López Obrador) eliminar beneficios empresariales y que los gobiernos prioricen a los más necesitados. 

Dice el filósofo del metro: No hay mayor estulticia que aprovecharse de la pandemia. 

Tianguis 

Definitivamente una de las noticias económicas más alentadoras en lo que va del año, es el superávit de cinco mil 547 millones de dólares, que obtuvo la balanza comercial mexicana en el mes de junio. Este saldo es superior al  de dos mil 541 millones de dólares obtenido en igual mes de 2019. Y desde luego se compara favorablemente con los resultados de años anteriores cuando generalmente se presentaba un déficit. En los primeros seis meses de este año, la balanza comercial presentó un superávit de dos mil 659 millones de dólares. Algo interesante es que comenzaron a reducirse las importaciones petroleras y el ritmo de caída de las exportaciones también se desaceleró... Uno de los sectores que se ha visto más afectado por la crisis es el de las relaciones públicas. De acuerdo con Édgar Muñoz, director de asuntos corporativos de Emaly, dijo que por la pandemia, las agencias han anunciado la aplicación de medidas financieras que culminaron en recortes de personal y reducción de salarios, como una respuesta ante la pérdida de clientes, el entorno complejo y la contracción del sector debido a la incertidumbre. También dio a conocer que de acuerdo con el estudio “How companies can enhance their reputation during the rebuilding phase of COVID-19 communications”, más de la mitad de los consumidores han declarado que dejarán de comprarle a una compañía que haya manejado mal la crisis del Covid-19... La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) dio a conocer los resultados de su  Encuesta: “Impacto Covid-19 en el Pequeño Comercio”, la cual tiene muchas coincidencias con las del INEGI, pero aseguró que 150 mil establecimientos pequeños han cerrado por la crisis. Según su sondeo, 89 por ciento manifestó no haber recibido ningún apoyo del gobierno ni de proveedores para sortear la crisis, 35 por ciento dijo que el Covid-19 obligó un cambio de hábitos de consumo, pero curiosamente 85 por ciento dice que no cree que sea viable en estos momentos un giro a un consumo saludable debido a la caída de ingresos. La verdad, sobre éste último punto, qué mal informados están los encuestados quienes creen que los hábitos sanos son más caros... Por cierto que durante la Contingencia, la industria pecuaria mexicana siguió en crecimiento y se mantiene en los primeros lugares de producción mundial, según Tiago Arantes, director general de MSD Salud Animal en México. Esta industria emplea a tres millones de trabajadores directos y reafirmó su compromiso al continuar con sus labores para asegurar el suministro de proteína animal, desde carne de res, cerdo, pollo, leche y huevo...  Edgar Álvarez, presidente del Frente de Comerciantes Colaboradores del Servicio Público de Mercados de México, a nombre de los locatarios en 329 mercados de la capital del país previó el cierre de más de 50 mil negocios familiares en los mercados públicos con daño colateral a medio millón de personas vinculadas a estos negocios, de manera directa e indirecta, como resultado de una inexistente política pública de contención ante la pandemia COVID-19 y crisis económica.... Grave lo que ha sucedido con la página oficial del turismo meicanoVisitmexico. Resulta que fue secuestrada por Tecnocen.com, de Sergio Loredo Foyo, quien intentó extorsionar  a empresa Braintivity, que opera la plataforma. Loredo Foyo, ha presionado para que se celebre un contrato leonino de seis años que les entregaría el control absoluto de esta plataforma y concederles los derechos para contratos con diversos proveedores en los cuales tienen participación, bajo la amenaza de que si no se les paga, suspenderían los servicios de la plataforma digital. El 29 de mayo de 2019, la Secretaría de Turismo Federal suscribió con Braintivity un convenio de concertación de acciones para la administración, operación, promoción y explotación del portal visitmexico-guía oficial de turismo en México,  sus micrositios y redes sociales, así como, desarrollar acciones tendientes a la promoción, desarrollo y fomento del turismo en México. A su vez, Braintivity, otorgó los derechos a Tecnocen.com de Loredo Foyo, quien es accionista y representante legal. Ahora, la Fiscalía General de la República (FEF/CDMX/SPE/004791/2020) investiga a Sergio Loredo por conductas personales y empresariales que podrían constituirse en nuevos delitos, por el secuestro de la página.  

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