Lecciones de una victoria

Lecciones de una victoria

Foto: Internet

18-06-2018

 

México le ganó 1-0 a Alemania en el primer juego de ambos equipos de la Copa Mundial en Rusia.  Hay que reconocer que todos los pronósticos iban en otro sentido. Prácticamente todos los augurios aseguraban una victoria cómoda de Alemania, y en México, si bien todos deseábamos que la selección nacional ganara el partido, pero con los pies sobre el piso, era más factible creer en la victoria teutona.

Sin pretender ser un gran conocedor de las estrategias del fútbol, puedo aventurar algunas observaciones acerca de las acciones y tácticas que contribuyeron a la victoria mexicana en Rusia. La primera observación tiene que ver con el tema de la “ventaja psicológica”. Alemania llegaba al partido con la ventaja psicológica sobre México por el simple hecho de haber sido previamente declarado el probable vencedor. México tenía que vencer esa barrera psicológica como primera tarea para poder avanzar hacia la intención de ganar el partido.

La segunda observación es acerca de cómo México derribó la barrera psicológica, desconcentrando al contrincante. Todo el primer tiempo, México logró, a través de muchos y diversos contragolpes, desconcertar al equipo alemán, que obviamente había subestimado a la fiereza mexicana y esperaba un contrincante más pasivo y desorganizado. En el primer tiempo México no sólo metió el gol que le permitió ganar el partido, sino que barrió con la “ventaja psicológica” que tenían los alemanes. La energía y coordinación de los mexicanos literalmente mostró que no era el contrincante que esperaban los alemanes.       

La tercera observación es que en el segundo tiempo México mantuvo una férrea defensa que impidió que el poderío alemán pudiera anotar un gol de empate. Progresivamente se fueron desmoralizando los alemanes, reflejando su frustración a través de la comisión de múltiples fouls contra los jugadores mexicanos. La desesperación alemana, aunada  a su continuada sorpresa con el equipo azteca, nunca fue superada durante todo el segundo tiempo, incluyendo algunas escapadas de contragolpes mexicanas que, sin embargo, no reportaron nuevos goles. El partido terminó con la victoria de quien teóricamente no lo podía ganar.

¿Qué nos aporta ésta experiencia deportiva? Que en el deporte, como en la vida, no existe la inevitabilidad. Viene al caso la reflexión por el proceso electoral que vive en este momento México. Hoy Morena cuenta con la “ventaja psicológica” y a cada rato anuncia su victoria anticipada en los comicios. La guerra psicológica está a todo vapor en México. Tanto a nivel nacional, como en la Ciudad de México, ¿el hecho de que un partido anuncie su ventaja quiere decir que ya ganó la elección? Lo que nos enseñó el juego entre México y Alemania es que no es posible anticipar el ganador, pues todo depende de cómo vote la gente el día de las elecciones.

El desgaste de todos los partidos políticos es un hecho. Ese hecho introduce un factor de incertidumbre en el proceso. Como han señalados los críticos de las encuestas, el hecho de que tantas personas rechacen dar su respuesta o se definan como indecisos quiere decir que es imposible declarar ganadores anticipadamente. En las elecciones no existe la inevitabilidad.

En la Ciudad de México existe empate entre los contrincantes principales: Morena y Frente. Pudiera ser lo mismo a nivel nacional. Lo que definirá el resultado final es lo que acontezca el 1 de julio de 2018.

@rpascoep

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Ricardo Pascoe