¿Videgaray es peligroso en Washington?

¿Videgaray es peligroso en Washington?

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16-02-2018

La nota era escalofriante. El representante de Estados Unidos ante México y Canadá en la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), Robert Lighthizer, afirmó que ve avances “particularmente en lo que respecta a México”, cuya sexta ronda de conversaciones se celebró en enero de este año.

La declaración de Lighthizer sorprendió a más de uno, habida cuenta que su jefe, el Presidente Trump, ha sido particularmente crítico de México en el contexto de las negociaciones trilaterales en curso. Trump ha dicho que China y México son los dos países que más han abusado de la “debilidad comercial estadounidense”, convirtiendo la economía de su país en deficitaria. Incluso, Trump ha amenazado reiteradamente con salirse del acuerdo, acusando especialmente a México de aprovecharse de la supuesta debilidad estadounidense. Incluso puso el diferencial histórico en materia salarial entre los dos países como pretexto para anularlo.

Entonces ¿a qué se debe este aparente cambio de actitud estadounidense? ¿Es una táctica de negociación para tratar de separar y dividir las posturas de México y Canadá, o representa el inicio de una nueva actitud de Estados Unidos hacia México?  Es imposible responder con una certeza mínima a la pregunta, habida cuenta la personalidad irascible e impredecible del mandatario estadounidense. Lo más probable es que es una simple-muy simple-treta negociadora para colocar posicionamientos que podrán definirse más adelante. Al parecer el gran acuerdo se reduce a que México habría aceptado postergar la negociación hasta después de las elecciones.

A Trump le es importante no mezclar decisiones impopulares sobre el TLCAN con su posicionamiento electoral para noviembre. La explicación tendría que ver con que Trump se haya dado cuenta que la gran mayoría de empresarios de su país no están de acuerdo con su postura sobre el TLCAN, pues consideran que su existencia favorece a sus intereses. No quiere reconocer públicamente que tendrá que aceptar el tratado, por lo cual seguramente escucharemos una retórica anti mexicana y anti TLCAN durante la campaña estadounidense del ocupante de la Casa Blanca.

En este contexto se vuelve difícil la explicación y justificación de tantas “visitas” de Videgaray a la Casa Blanca. Es innegable que es un visitante asiduo a ese establecimiento. ¿Qué tanto platica Videgaray con Kushner en la Casa Blanca? Porque cuando el secretario de Relaciones Exteriores mexicano va a Washington, visita la Casa Blanca, no al departamento de Estado, que es donde despacha Rex Tillerson, el homólogo de Videgaray.

Viendo el estilo de negociación que le gusta a Trump, es lógico pensar que Videgaray esta enfrascado en un jaloneo cuyo propósito central sea extraer concesiones mexicanas favorables a Estados Unidos.  ¿Cuáles son esas posibles concesiones? Trump anunció algunas al inicio de su mandato: que México no reclame el muro que pretende construir, que México encabece la ofensiva estadounidense en contra el gobierno de Venezuela y que México sea flexible a la hora de renegociar el TLCAN, permitiéndole a Trump salvar la cara diciendo que doblegó a los dos socios. Ahora se anuncia la primera reunión formal, no casual, entre Peña Nieto y Trump. Parece que México está considerando aceptar estos puntos, mientras Canadá los rechaza. De ahí que el negociador estadounidense alabó a México mientras soltó una reprimenda contra  Canadá. ¿Qué anuncia esto de la labor de Videgaray en Washington? ¿Peligra México?

@rpascoep

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Ricardo Pascoe