Cuatro mil 600 obras

Cuatro mil 600 obras

Foto: Internet

¡Bienvenidos al paraíso de Enrique Peña Nieto! Hasta el Supremo Creador envidiaría la capacidad para construir un espacio solariego, bendito y lleno de luces como el prometido por el presidente de México. Fíjense: el personaje –Peña no Dios-, asegura que no se cansará de repetir sus “logros” –con cuatro reformas muertas-, y asegura proyectos para la realización, nada menos, de cuatro mil 600 obras cuyo costo podrá ser cubierto gracias a sus iniciativas fiscales para cubrir una “inversión que no tiene precedentes” con excelentes amigos como comisionistas. Sólo le falta clocar, sin manzanas de por medio, a Adán y Eva en el disfrute pleno de sus agendas para la reproducción. 

Me imagino que estamos felices todos. Nunca un mandatario había ofrecido tanto. 

¿De verdad? Repaso las promesas y alardes de los predecesores del señor peña y me encuentro con asertos similares. El ególatra Fox, hebillas y botas como símbolos de su atrofiada personalidad, dijo lo mismo al inaugurar una presa al final de su sexenio; y calderón alegó que sus puentes, como “El Albatros” sobre la cuenca del Nazas y alrededor de “El Infiernillo”, debían considerarse entre los mejores de Latinoamérica... aunque sus principales beneficiarios fuesen sus cárteles favoritos, los intocables durante su periodo de sangre: la Confederación de Sinaloa que encabezó “El Chapo” Guzmán hasta la traición de Isamel “El Mayo” Zambada quien goza del abrigo de la impunidad y la consiguiente protección oficial luego de entregar a su principal aliado. 

Especulo que si se habla de cuatro mil 600 obras se considerarán como tales hasta los cambios de bombillas en los parques públicos y las miles de televisiones de alta definición repartidas en puntos estratégicos, como Ciudad Juárez, para cooptar la creciente oleada de malestar cívico.

Lo vergonzoso, de verdad, es que se formen filas interminables para hacerse del “obsequio” gubernamental incluyendo a algunas damas vestidas a la moda de las ricachonas y sus domésticas -como les llaman- a quienes les piden acompañarlas para contar con otro aparato dentro de alguna lujosa mansión. Pero la demagogia florece en donde la sociedad la permite y asimila.

Sí, hoy viene bien un reclamo a cuantos se han “vendido” por un electrodoméstico o, peor aún, sumaron despensas y monederos para sufragar por peña en los comicios de 2012, una estrategia tan exitosa por cuanto no dio lugar a sanciones por parte del órgano electoral, que ignoró sus propios límites de manera extemporánea además, como para ser repetida dentro de unos meses durante la realización de las elecciones “intermedias” en las que estarán en juego, como agregado, nueve gubernaturas de gran importancia.

El PRI parece haberse adelantado y ya postuló a dos mujeres para competir por los gobiernos de Nuevo León –la joya de la corona- y Sonora, la entidad perdida luego de una de las peores desgracias que recordemos: El incendio de la guardería ABC, concesionada por el IMSS sólo a parientes del entonces presidente Calderón, incluyendo a la prima de su esposa,  Marcia Matilde Altagracia Gómez del Campo Tonella; por supuesto jamás hubo castigo para ellos bajo la mayor corrupción imaginable.

Todos los socios del lugar eran panistas pero el priísta Eduardo Bours Castelo habilitó el drama autorizando la quema de papelería comprometedora en un baldío colindante con la bodega habilitada como estancia para infantes: Cuarenta y tres bebés murieron quemados; un drama de proporciones mayúsculas que no dio lugar a confinamiento alguno mientras el poderoso empresario Bours –el de Bachoco-, se mantiene tan campante aunque no sé si pueda dormir tranquilo atascándose de huevos, su producción hacia el exterior que tanto hacen falta en su casa. Si hubiese solidaridad real entre los mexicanos dejaríamos de consumir los productos de la marca señalada siquiera para aplicar, a falta de justicia, alguna sanción moral. Desde este momento, haré lo que me corresponde. 

Con tales precedentes no sabemos si Peña al asegurar que mencionará, una y otra vez, sus “logros”, justificando así la propaganda oficial en tiempos electorales contra la pobre calificación del INE –la institución marcada por funcionarios con tal imaginación que les bastó con cambiar una consonante para sentirse transformadores-, y la total ausencia de ética política. Pero tal es una minucia ante las medidas galopantes de un sexenio rebosante de mentiras. Veamos:

1.- Mientras las promesas firmadas en la campaña presidencial se encuentran atoradas, Peña se dio a proponer y realizar reformas, aprobadas fast track por los irresponsables legisladores cuya mayoría ni siquiera leyó las iniciativas, que se han frustrado, paralizado o precipitado al vacío por diversas causas: La baja en el precio del petróleo dio al traste con la energética; las negociaciones de los gobernadores con los gremios magisteriales frenó la educativa; las negociaciones soterradas con las grandes empresas –Televisa, TV Azteca, CARSO-, propició la parálisis de la de telecomunicaciones y, finalmente, la caída del peso ante el dólar como consecuencia de la crisis europea sobre todo y la avidez de los consorcios extranjeros para saquearnos puso a la económica de hinojos como los invasores de Mesoamérica, amparados en la traición por el dolor de los pueblos esclavizados de Mesoamérica, obligaron a postrarse a los grandes emperadores del imperio Azteca. 

2.- En materia del combate contra la violencia dudamos que se haya ganado una sola batalla. La prueba está muy a la vista: El ejército reprime en Tlatlaya a ciegas y luego pretende lavarse las manos por su negligencia extrema en Iguala y Cocula. Y, hasta este momento, cuatro meses y una semana después de la tragedia, ni siquiera se han solicitado las renuncias de los secretarios de la Defensa Nacional y Marina ni de los jefes de los agentes federales que viven bajo una situación amorfa: dependen aún de Gobernación pero obran casi de manera autónoma. Mientras, el dolor no amaina porque sencillamente la justicia no llega.

3.- En ninguna nación civilizada podría sostenerse en su cargo un procurador general, en este caso el hidalguense Jesús Murillo Karam –a punto de entrar al círculo de las minúsculas-, quien ofrece versiones no probadas sobre el destino de los jóvenes normalistas que han provocado una reacción en cadena en todo el mundo. Ahora, oficialmente están muertos aunque ninguna de las muestras de los restos ha servido para identificarlos, ni en Austria en donde reposa Maximiliano de Habsburgo el célebre enajenado barbudo de Miramar. El señor Morío –tal su verdadero apellido transformado en Murillo-, declaró estar cansado, luego rectificar que se refería a otra cosa, insistir en que las víctimas del suceso fueron incineradas cuando la vegetación y la zona señalada demuestran, cuando menos, que en el sitio señalado no hubo quemazón alguna y finalmente, porque él lo dijo nada más, extendió los argumentos para las actas de defunción respectivas sin tener ninguna prueba específica que lo corrobore. El más grande galimatías de la historia de la ineptitud política. Por fortuna ya está lejos de la PGR.

4.- Un amigo chileno, poeta y escritor, cuyo punzante seudónimo es “Capitán Cianuro”, quien estuvo presente en la FIL de Guadalajara hace unas semanas, me confió literalmente:
--Si un presidente de mi país hubiese abandonado el barco para viajar a China y Australia en plena tempestad ya habría sido retirado del timón por su negligencia inexplicable.

A cambio de ello, el señor Peña Nieto y su mujer, la otrora “popular” Angélica Rivera, fueron exhibido por su avidez en adquirir casas aun cuando con explicaciones fútiles, absurdas y hasta inmorales, trataron de justificarse; luego aparecería los rastros de las mansiones de Ixtapan de la Sal, de la que hablamos en principio en este espacio, y de Malinalco cuya propiedad recae en la figura “del futuro” –de él, naturalmente-, Luis Videgaray Caso

Ahora nos ofrecen, además de los televisores y otros enseres, convertida la acción política en “generosa” tienda de raya con el trueque de dignidad por electrodomésticos, cuatro mil 600 obras. ¡Queremos ver la lista, señor Peña! Una por una... para poderlo juzgar en definitiva. La farsa no puede seguir medrando con el dolor y la crispación de la mayor parte de los mexicanos. 

 

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