El politécnico será el campeón

El politécnico será el campeón

Foto: Twitter

Amigos que gustan del football americano, les damos la más cordial bienvenida a esta su columna PRIMER DOWN.

 

En esta ocasión les platico que para este próximo fin de semana tendremos una final en totales colores guinda y blanco; una nueva versión 2019 de la llamada guerra civil: Águilas Blancas y Burros Blancos.

Primeramente, muy temprano, el sábado, se enfrentaron los eternos rivales, en uno de los icónicos escenarios de nuestro deporte: el Estadio Olímpico Universitario. Los Pumas CU que después de su amplia victoria en la primera jornada de esta temporada sobre las Águilas Blancas, saltaron al emparrillado en calidad de amplios favoritos, después de aquel marcador de 28 a 7, todos veíamos favoritos a los felinos. Sin embargo, al transcurrir el juego veríamos una de las campanadas más sonoras de los últimos tiempos.

Otro fracaso de Pumas CU. Por segunda temporada de forma consecutiva, el conjunto representativo de la UNAM quedó eliminado en casa y ante un equipo del Politécnico Nacional.

En esta ocasión al caer 15-10 ante las Águilas Blancas, en un partido que se definió en los últimos segundos gracias a una intercepción del defensivo Eduardo Marino (1).

De esta forma las Águilas se clasificaron a su primera final desde 1993, mientras que es la primera ocasión desde el 2007 que el juego por el título de la ONEFA no tendrá a Pumas o a los Auténticos Tigres.

Pumas tomó la ventaja en el primer cuarto al poner el marcador 7-0, pero un error defensivo de los universitarios, hizo que el cuadro politécnico anotará para el 7-6, ya que los volátiles fallaron el intento de punto extra.

En este segundo cuarto, Pumas no encontró el camino para llegar a las diagonales y Águilas Blancas comenzaron a tomar el control de las acciones. En el tercer cuarto, de nuevo Pumas intentó hacer daño, pero no pudo.

El mariscal Marco Durán (3) perdió el ovoide y no pudo retenerlo para que los politécnicos robarán el balón. Un gol de campo de 49 yardas dio la vuelta a la tortilla para dejar el marcador 9-7 en favor de los guindas.

Pero la ofensiva universitaria respondió con otro gol de campo para el 10-9 a tres minutos de la conclusión del tercer periodo; en el último cuarto, Emilio Fernández hizo una entrada triunfal a las diagonales para el 1510, fallando el intento de conversión de dos puntos. De esta manera se comenzaba a fraguar la victoria guinda.

Hubo algunos intentos por remontar el marcador, pero Marco Durán salió lastimado, y entonces tomo los controles de la ofensiva auriazul, el lastimado Daniel DeJuanbelz (18), el cual traía una seria lesión en la rodilla, desde su encuentro en Monterrey contra los Auténticos Tigres, y creemos que fue un gran error poner sobre sus espaldas a la ofensiva puma ya que literalmente arrastraba la pierna y no pudo con el paquete, teniendo que abandonar las hostilidades un par de jugadas después. Posteriormente, Marco Durán erró el pase que tuvo como desenlace, la intercepción de Eduardo Marino (1) para sellar la victoria guinda.

Más tarde en Zacatenco, previo una tormenta que cubrió la grama del “Willy”, con otra gran actuación del QB Alejandro García Rosado (9), quien por aire completó 15 de 26 pases lanzados para 272 yardas y un touchdown, sin intercepciones, y por tierra en 13 acarreos ganó 59 yardas con tres anotaciones, los Burros Blancos aseguraron el final de la sequía de 27 años sin un campeonato en la conferencia principal de la ONEFA para la institución, luego de derrotar 31-16 a los Leones de la UAMN, en la segunda semifinal del torneo de Categoría Mayor de la ONEFA, en la Conferencia “Jacinto Licea Mendoza”, ante alrededor de 12 mil espectadores en el Estadio “Wilfrido Massieu”.

Tal y como se esperaba, la doble amenaza de García Rosado se expresa desde el arranque mismo del juego, cuando convierte una jugada de pase rota en una carrera de 32 yardas por toda la banda derecha, para el touchdown que los coloca arriba 7-0.

Todavía en el primer cuarto, Francisco Rodríguez Pérez (31) conecta gol de campo de 24 yardas para el 10-0.

En el segundo cuarto, los Leones se hacen por fin presentes en el marcador, con un pase de touchdown de 15 yardas, de Alejandro Márquez Fregoso (16) a Edgar Rincón Pérez (19), aunque la falla del punto extra deja la pizarra 10-6.

Los Pollinos responden de inmediato, y tras un pase de 35 yardas, con una gran recepción de Emilio García Delgado (3), García Rosado logra su segundo touchdown terrestre, ahora de dos yardas por la banda derecha, para el 17-6.

Los Melenudos de Huixquilucan buscan responder, pero se conforman con un gol de campo de 24 yardas de Luis Pablo Benítez Morales (10), y de inmediato Alex García pone las cosas en orden, con un pase de 32 yardas al fondo de las diagonales naranja y negro, donde Emilio Alvarado Sánchez (81) logra una recepción de antología para despegar a los albiguindas 24-9, pizarra con la que llegamos al medio tiempo.

Abriendo el tercer cuarto, otro pase largo, ahora completo para 35 yardas por conducto de Aarón García Garnica (32), prepara el tercer touchdown terrestre en su cuenta particular, ahora de tres yardas, para el 31-9.

Pero los felinos no se rinden, y en una serie donde las carreras de Rubén Zendejas Sánchez (40) y Roberto Redding Robles (24) juegan un papel básico, logran timbrar con pase de 13 yardas de Márquez a Víctor López Montalvo (3), para poner las cosas 31-16.

El resto del juego fue un concierto de castigos, la mayoría de ellos del conjunto politécnico, que le costaron incluso perder un touchdown en carrera de 82 yardas de Julio César Hurtado Castillo (21). Los equinos terminaron con 175 yardas perdidas en 16 castigos, una situación que deberán mejorar de cara a la gran final ante sus hermanos de institución.

El 11 de noviembre de 1989, sobre la grama del “Wilfrido Massieu”, los Pieles Rojas del Poli Guinda y Blanco, dirigidos por el legendario Manuel Rodero Garduño, derrotaron 14-6 a las Águilas Blancas del Poli Guinda, bajo el mando del incomparable Jacinto Licea Mendoza.

Sin lugar a dudas, nos espera un duelazo en la versión dos de 2019 de la llamada guerra civil. Pero de algo si estamos seguros, que se escuchará el estribillo ya conocido: El Politécnico será el campeoooón, y sus colores guinda y blanco lucirán con esplendor”.

Agradezco su atención a la presente colaboración, y los espero con sus comentarios, en la próxima ocasión de esta su columna PRIMER DOWN…hasta entonces.

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Pablo Velasco Venegas