Hacia el NO desconfinamiento

Hacia el NO desconfinamiento

Foto: EFE

01-06-2020

Hoy llegamos al final de la Jornada Nacional de Sana Distancia que, en realidad, no termina. Un mensaje impreciso con el sello que caracteriza a este gobierno, como la rifa que no es rifa, el fin de la corrupción que no ha terminado, o la desmilitarización de la seguridad pública de la mano del ejército y la marina.

En medio de esta confusión se ha declarado el inicio de la “nueva normalidad” que tampoco tiene nada de normal. Asimismo, no se entiende el porqué de esta decisión ya que otros países han decidido reanudar actividades cuando claramente la pandemia se ha reducido de manera considerable y aquí, en el mejor de los casos, apenas estamos atravesando lo peor. El día domingo se rebasaron los 90 mil contagios y llegamos casi a 10 mil defunciones por Covid-19. Todavía no tenemos información precisa y contundente que confirme que la curva se ha aplanado.

Es probable que la urgencia por dar una “buena noticia” a la población los haya orillado a esto para desviar un poco la atención de la crisis económica en la que nos encontramos inmersos. O tal vez sea una justificación debido a que el presidente ha decidido reiniciar sus giras cuando casi todo el país se encuentra en semáforo rojo. En cualquier caso, de ahora en adelante será más difícil convencer a la gente de quedarse en casa. ¿Por qué no habría de ser esencial para cualquier persona salir a ganarse el ingreso diario, aun cuando sigue existiendo alto riesgo de contagio, si para el presidente es esencial realizar eventos de auto propaganda? Es el mensaje que se manda.

En la conferencia de prensa previo a este día crucial, se dedicaron escasos dos minutos para aclarar que no debemos relajar las medidas sanitarias y que el Covid y sus riesgos inherentes no han terminado. Prefirieron gastar el tiempo con intervenciones sin sentido para evitar preguntas incómodas, en lugar de aclarar las dudas que ellos mismos han creado. Definitivamente había cosas más importantes que comunicar, pero se prefirió no hacerlo.

Ahora, se ha decidido iniciar un proceso de reactivación de la actividad económica que debe ser gradual y regionalizado. Aunque en diversos lugares se iniciará el desconfinamiento, no todos debemos abandonar el aislamiento todavía.

El riesgo de una nueva ola de contagios que ponga contra la pared a nuestro ya saturado sistema de salud sigue presente. La probabilidad de nuevos brotes crece con el aumento de la movilidad de la gente. Los traslados en transporte público, las aglomeraciones y las actividades sociales siguen siendo riesgosas.

Es imposible saber cuando terminará la pandemia por completo. Mientras no tengamos una vacuna, el peligro sigue latente para todos. Por eso considero irresponsable la decisión que toma el gobierno y la manera de comunicarlo. Sin embargo, también entiendo la necesidad de muchas personas por salir a las calles para buscar los recursos para subsistir ante la falta de incentivos para seguir aislados. El confinamiento ha causado estragos en la economía de cientos de miles de personas y la inacción del gobierno los ha agravado.

Quiero ser muy claro: el confinamiento NO ha terminado, al menos no para todos. Quienes puedan, deben permanecer en casa, es la única manera de evitar contagios. Aquellos que tengan que salir, sea porque laboral en alguna actividad esencial o lo hacen por necesidad, deben seguir siendo cautelosos y extremar precauciones. En realidad, nada ha terminado o cambiado mucho.

Twitter: @ovalle_omar

 

 

 

 

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Omar Ovalle

Especialista en Economía y Finanzas