No crecimos ni creceremos

No crecimos ni creceremos

Foto: Internet

27-02-2020

El INEGI confirmó que en 2019 la economía mexicana retrocedió un (-)0.14%. No se registraba una tasa negativa desde hace 10 años, precisamente durante la crisis inmobiliaria de Estados Unidos. De los 12 de meses de 2019, 7 fueron negativos en cuanto a tasa de crecimiento económico.

La discusión con respecto a que si estamos en recesión sigue presente. El Subgobernador del Banco de México, Jonathan Heat, afirmó que no estamos en recesión debido a que existen tres criterios para definirla: duración, profundidad y difusión. Solo cumplimos uno (duración con 4 trimestres negativos). Sin embargo, parece ser que permanecemos en un estancamiento con tendencia a la baja.  

Los factores son varios, tanto internos como externos. Primero, los factores externos incluyen la tensión comercial entre EU y China y la negociación del T-MEC, poniendo tensión en los mercados internacionales. Otro factor es que la economía mundial se ha desacelerado y, por lo tanto, también la mexicana.

Aún con esto, pudimos haber crecido poco, pero, por otro lado, también tenemos factores domésticos que, en mi opinión, son los que empujaron la tasa de crecimiento al terreno negativo.

El ciclo político, es decir, el cambio de gobierno, siempre afecta el crecimiento. Durante el primer año de cada gobierno suele haber incertidumbre por el cambio en las reglas del juego y la instalación de una nueva administración.

En 2019, el gobierno tomó varias decisiones unilaterales que tuvieron consecuencias negativas; la cancelación del aeropuerto de Texcoco, generando desconfianza en el sector empresarial; la cancelación de varios programas de vivienda, desacelerando el sector de la construcción; la tardía aplicación del gasto público; un subejercicio draconiano, paralizando el sector público; la cancelación de facto de la inversión privada en el sector energético; y una serie de decisiones incorrectas, como no importar gasolina a principio de año o dejar de comprar medicamentos, que hoy estamos padeciendo.

BANXICO informó que la Inversión Extranjera Directa cayó un (-)16.1% en 2019. Este dato confirma que los problemas son autoinfligidos. El sector privado no invierte porque no confía en un presidente que dice una cosa y toma acciones completamente contrarias, y las inversiones que planea el gobierno, como el Tren Maya, el aeropuerto de Santa Lucía o la Refinería de Dos Bocas, no terminan de arrancar, además de ser financieramente inviables.

Los programas sociales, a los que apostó el presidente, no están teniendo los resultados esperados, además de haber tenido una aplicación completamente torpe y con muchos indicios de corrupción. Esto confirma que los funcionarios NO cumplen ninguna de las características básicas que el presidente les pidió: 10% de capacidad y 90% de honestidad.

Para 2020 el panorama se ve complicado. BANXICO recortó su pronóstico de crecimiento en un rango de 0.5% y 1.5%, de la misma manera lo han hecho calificadoras y organismos internacionales.

En el presente año, no veo en el horizonte inversiones importantes que permitan revertir la tendencia. No las hay en manufacturas, en la industria, en la construcción, en energía, en el campo. No las veo en ningún sector.

Por el contrario, la propagación del coronavirus a nivel mundial ha desacelerado la demanda de forma considerable y es probable que esto afecte los primeros dos trimestres del año. En lo interno, se espera que la caída del precio del petróleo, y agregando un mal cálculo de los ingresos tributarios, disminuirán de manera considerable los recursos federales, lo que llevará inevitablemente a más recortes al gasto público afectando su operación y reduciendo los pocos servicios públicos que provee. 

No crecimos en 2019 ni creceremos en 2020. Sin crecimiento no habrá inversión, no podremos reducir la desigualdad y no podremos generar bienestar para la población. Mi pronostico para el 2020 es que creceremos un 0.5%, y probablemente estoy siendo optimista.  

Twitter: @ovalle_omar

 

 

 

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Omar Ovalle

Especialista en Economía y Finanzas