Esperanza con sabor a incertidumbre

Esperanza con sabor a incertidumbre

Foto: Internet

13-09-2018

Andrés Manuel, presidente electo de México, aún no inicia formalmente su gobierno y ya existen muchos claroscuros. El lema de su partido es que son “la esperanza de México”. Durante la campaña afirmó incontables veces que el país cambiaría a partir de su victoria el primero de julio: la corrupción, la inseguridad, los privilegios de los altos funcionarios, etc. Todo terminaría con su llegada al poder.

Seguramente no todos sus votantes creyeron que las cosas pasarían por arte de magia. Pero lo que es cierto es que los electores estaban convencidos que las cosas estaban mal y la gran mayoría de los mexicanos votó por un cambio. Sin embargo, muchas declaraciones hechas por AMLO, y algunas acciones de sus partidarios, hacen dudar de qué tipo de cambio es el que vendrá con la nueva administración.

De acuerdo con Parametría, el presidente electo actualmente tiene un 71% de aprobación de la población. No sólo eso, también los consumidores han aumentado sus expectativas sobre el desempeño en la economía en el futuro, según datos del INEGI. Es cierto que una victoria tan contundente da legitimidad y capital político. Pero también es cierto que los votos no dan experiencia en la administración pública ni garantizan resultados.

La gente votó esperanzada por un cambio, no obstante, las propuestas realizadas hasta el momento generan incertidumbre acerca del futuro a corto y mediano plazo en diferentes sectores.

Prometieron bajar los sueldos de los altos funcionarios y prohibir que cualquier funcionario público pueda ganar más que el presidente ($108,000). La esperanza se da cuando los diputados anuncian una reducción de su sueldo de $128,230 a $91,507, pero olvidan mencionar las letras chiquitas: los diputados reciben otras cantidades por apoyos económicos que asciende a $74,000, es decir, cada diputado percibirá $165,507, unos $57,507 más que el presidente.

La incertidumbre llega cuando quieren hacer de la austeridad una política pública. Si bien es justo y necesario por un reclamo social, no puede ser la generalidad. Raymundo Riva Palacio explica que altos funcionarios de Hacienda, BANXICO, PEMEX, entre otros, están renunciando de manera anticipada y también como le está siendo difícil a la nueva administración encontrar los perfiles adecuados para puestos de alta dirección debido a los bajos sueldos y prestaciones (“Siguen las rectificaciones”, El Financiero).

Por otro lado, se tiene la esperanza de la corrupción va a disminuir, pues de acuerdo con AMLO, su gobierno castigará dichos actos. Pero nuevamente encontramos incertidumbre cuando no se toma posicionamiento por hechos como la Estafa Maestra con Rosario Robles como una de sus protagonistas. Las declaraciones de “borrón y cuenta nueva” no generan la confianza de saber que no se hará caso omiso cuando la corrupción llegue a tocar a funcionarios de alto nivel.

Como todos saben, se han hecho anuncios acerca de nuevos programas y acciones de gobierno: apoyos para jóvenes, pensión generalizada para adultos mayores, construcción de refinerías, de trenes y un largo etcétera. Todos estos anuncios requieren dinero público. Las promesas son esperanzadoras, pero la incertidumbre se vuelve a hacer presente cuando se anuncian recortes a los ingresos del gobierno, como lo son la reducción del ISR e IVA en la frontera (se estima que se dejarán de recibir entre 120 y 150 Mil Millones de pesos). Los recursos son y serán limitados, y de no aumentar los ingresos, no se podrá cumplir tan ambiciosas metas de gasto.

La incertidumbre genera riesgos. AMLO y su equipo aún no inician su administración formalmente, pero habrá mucha cautela ante las decisiones que vaya tomando el nuevo gobierno. Es necesario generar certeza de que se votó por un cambio verdadero, de que el gobierno tendrá unas finanzas públicas equilibradas y de que realmente se actuará en contra de la corrupción.

De lo contrario, la corrupción seguirá siendo la marca de los gobernantes, los ingresos pueden ser insuficientes y se tendrá que recurrir a deuda, y los electores se sentirán engañados al haber votado por un cambio de color mas no un cambio de gobierno. Eso sí es riesgoso.

@ovalle_omar

 

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Otra perspectiva

Omar Ovalle

Especialista en Economía y Finanzas