El debate y las encuestas

El debate y las encuestas

Foto: Internet

24-04-2018

El día domingo se llevó acabo el primer debate presidencial. Los candidatos llegaron en condiciones muy diferentes en las encuestas, lo que hizo que cada candidato jugara el papel que le tocaba. 

Como sabemos por los diferentes agregados de encuestas, AMLO llegó con una diferencia de entre 22 y 15 puntos sobre su más cercano competidor, Ricardo Anaya. Por otro lado, Anaya y José Antonio Meade llegaron muy rezagados, aunque claramente en segundo y tercer lugar respectivamente. Margarita Zavala y Jaime Rodríguez Calderón, ‘El Bronco’, llegan de relleno, pues no pintan en las encuestas. 

Bajo tal escenario, era previsible la estrategia que cada candidato iba a seguir. 

AMLO jugó un papel a la defensiva. Se pasó cuidando su primer lugar al no engancharse en cuestionamientos. Recibió golpes de todos los candidatos, y aunque en algunos momentos se vio molesto, aguantó las provocaciones. Sin embargo, Andrés Manuel se vio tibio en su actuar y abrió la posibilidad a los demás candidatos de posicionarse. 

Ricardo Anaya fue la sorpresa. Con elocuencia y argumentos sólidos generó polémica y logró poner temas en la discusión. Esquivo, hasta donde pudo, los ataques de corrupción. Se ve que tuvo una buena preparación previa al debate y siguió el guion al pie de la letra. Es el segundo lugar y tenía que dar un buen debate, pienso que lo logró. 

José Antonio Meade buscó poner las propuestas por delante. Sin embargo, sus argumentos fueron rebasados por su poca credibilidad. Ser el candidato del PRI le pesa demasiado y no quiso deslindarse del presidente Peña Nieto. Parecía estar grabando sus spots. Un candidato muy cuadrado que no prende al electorado y por lo cual no brilló.

Zavala se vio muy nerviosa. Tartamudeó mucho durante sus intervenciones. A pesar de que parecía estar en un concurso de oratoria, sus intervenciones eran interrumpidas constantemente por su pánico escénico. No pudo contestar los cuestionamientos del gobierno de Felipe Calderón. No pudo asestar ningún golpe certero. 

El Bronco se mostró seguro en sus intervenciones. Gracias al tribunal que le regaló la candidatura, fue a provocar a los demás, principalmente a AMLO. Esa es su misión. Puso en jaque a los candidatos cuando los invitó a renunciar al dinero para sus campañas. Sus pocos argumentos fueron sobrepasados por su propuesta del siglo XV de ‘mocharle la mano al que robe’. 

Un sondeo de salida que publicó la empresa Massive Caller le da la victoria a AMLO (41%) sobre Anaya (39%). Por su parte, el diario Reforma publicó un resultado totalmente diferente, en donde le da una ventaja amplia a Anaya en todos los aspectos. 

Pienso que Anaya ganó el debate. Se vio contundente. Sorprendió a muchos, aunque aún le hace falta convencer a una gran parte del electorado, los más pobres, con quienes no conecta. 

El debate confirma la percepción de muchos: la pelea es entre dos. Serán AMLO y Anaya quienes llegue a la final con la competencia más cerrada. Sin embargo, la ventaja que tiene AMLO es demasiada. Es muy difícil que Anaya pueda cerrar la brecha de alrededor de 20 puntos. 

No creo que el desempeño de AMLO le afecte en las encuestas. A pesar de tener una actuación tibia no hizo un mal papel. Se mantendrá en una intención de voto muy cercana a los 40 puntos. Anaya es quien puede subir. Su actuación en el debate le puede ayudar para reconquistar a algunos zavalistas que no vean una candidata fuerte. También Anaya puede ser el gran ganador del voto útil al sumar a muchos que no quiere que gane AMLO. 

La tendencia será que, de ahora en adelante, Anaya irá creciendo para disminuir la brecha que lo separa de Andrés Manuel. Sin embargo, la ventaja es tanta que no veo escenario posible en donde Anaya pueda remontar los puntos necesarios. Se necesitaría una campaña desastrosa de AMLO para caer. Lo veremos más adelante.

@ovalle_omar

Otra perspectiva

Omar Ovalle

Especialista en Economía y Finanzas