Andrés, Auschwitz no es México

Andrés, Auschwitz no es México

Foto: Internet

Uno de los hombres más perverso, paranoico, racista, asesino, antisocial, vil, cobarde e inhumano de la historia universal (aludo sólo a uno) fue Adolfo Hitler, el austriaco/alemán desquiciado mental, que tradujo su odio, aversión, hostilidad hacía el pueblo judío y contra las personas con alguna discapacidad física o mental, pues se consideraba raza aria, y todas las otras etnias no merecían vivir o debían sufrir por ser diferentes de color, genética, pensamiento.

Es de cultura general conocer la catastrófica mentalidad que tuvo el Tercer Reich, quien miró al mundo de su época (los 40’as) sobre su hombro, considerándolo una minoría insignificante a la que su Alemania nazi tenía que aplastar, extinguir, desaparecer por no estar a la altura (él era un enano) de una raza de cabello rubio, ojos azules, tez blanca y de pensamiento sumiso. Él, siempre quería tener la razón (eran sus datos), y quienes no obedecían (neoliberales) sus locuras eran fusilados (denostados), asesinados por su temido grupo de élite (UIF) SS (SchutzStaffel) Guardia de Protección (GN) o se alineaban o sucumbían.

Lo que hizo, y con ello pasó a la historia (negra) universal, fue extinguir a base de persecución (oral/mañanera), instigación (los que no están conmigo están contra mí), detención, confinación y asesinato a la población judía, como venganza, rencor, antisemitismo, odio.

Pero antes de ser sacrificados en sus horrendas cámaras de gas o baños con ácidos líquidos, Adolfo Hitler y la SS, torturaban y marcaban a sus víctimas, por mera estadística, para saciar su morbosa mentalidad de asesino serial.

Para ello, Hitler mandó construir 3 Campos de Concentración a los que bautizó como Auschwitz I, II, II, habilitados con hornos crematorios y regaderas mortales (que en vez de agua, fluían chorros de ácidos, que al contacto con la piel desfiguraba y desintegraba el cuerpo)

Para tener “control” y “código” del listado de muertos, el asesino de Auschwitz y SS marcaron con agujas y tinta, números consecutivos en el lado externo del antebrazo izquierdo a cada uno de los sentenciados a morir en sus cadalsos. Un SS anotaba el número del infortunado. Quienes lograron sobrevivir, ya sea por la derrota nazi o escapando del infierno, quedaron marcados de por vida e identificados como los prisioneros de los Campos de Concentración de Auschwitz.

Y seguimos preguntando ¿por qué Hitler odió a los judíos? La historia señala varias razones: la primera por cuestión racial (quien no era rubio, ojiazul, piel clara, atractivo) no era de raza aria: eliminarlo. Otra teoría señala, que el austriaco/alemán se contagió de enfermedad venérea cuando tuvo sexo con prostitutas judías, de la que nunca sanó.

Una tercera hipótesis explica que abrazó un trauma causado por ataque con gas venenoso en la Primera Guerra Mundial. Las tres teorías no tienen comprobación científica, pero sus biógrafos las clasifican como su odio al semitismo.

Sin guardar ninguna proporción, y cualquier semejanza entre Adolfo Hitler y AMLO, es una realidad, por lo que acaban de aprobar sus “floreros”, gusanos, ciegos Senadores de Morena, PT y Verde Ecologista: la Reforma a la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión,  un atentado, una violación a la personalidad, seguridad de los mexicanos, pues la enmienda castiga a los poseedores de un aparato celular en el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, que obligará, dice la propuesta de Andrés Manuel López Obrador,  “entregar” al Gobierno de la Transformación de 4ª, a través -perversamente- de las compañías de telefonía los datos biométricos de cada dueño de un aparato, consistente en el iris de un ojo y las huellas dactilares, para obtener el listado de mexicanos o extranjeros residentes en país, en abierto acto de fichamiento, como Hitler lo hizo con los judíos.

¿Qué quiere López Obrador de ese Padrón Nacional de Usuarios? Controlar la vida íntima, personal, familiar, social de los ciudadanos, apoyado en la geolocalización del celular para saber qué hace, con quién se reúne, qué círculo de amigos frecuenta, qué tendencia política tiene; con quien platica, a quién llama, la religión que profesa; es decir, El Peje quiere vigilar nuestras actividades personales e íntimas.

Es un contrasentido pues cada mexicano al nacer ya es clasificado por nombre, huella digital, lugar de nacimiento, domicilio, datos de trabajo, profesión, etc. En documentos oficiales como Acta de Nacimiento, credencial del INE, CURP; teléfonos celulares tienen nuestra historia. Si hacemos un trámite oficial o particular debemos presentar esos documentos o no hay trámite.

¿Qué faltaba para ficharnos? ¡el iris! de nuestros ojos. Ya en algunas empresas u oficinas particulares sus altos directivos fueron habilitados para acceder a lugares VIP con lectores de voz, huella digital e iris. Así controlan lugares exclusivos y de alta dirigencia.

Esto no es cosa menor, pues obligar, a un particular (compañías telefónicas) registrar nuestro iris, voz y huellas digitales es prostituir oficialmente nuestra personalidad, derecho a la intimidad y humano, por una decisión unilateral de Andrés Manuel secundada por sus gusanos en el Senado de la República.

Pero este asunto de robarnos nuestra intimidad no es de hoy, desde 2019/2020 el gobierno de la Transformación de 4ª a través del “florero” Alejandro Gertz Manero, regenteador de la Fiscalía General de la República opera un sistema de vigilancia y persecución extrajudicial utilizando nuestros datos biométricos. Para ello adquirió infraestructura virtual de última generación a la empresa Neolinx de México, intermediaria de la italiana Hacking Team, de negros antecedentes en México, pues en el sexenio priista de Enrique Peña Nieto, le proveyó, infraestructura para ciber espionaje contra políticos, periodistas, opositores, empresarios, líderes obreros, ciudadanía, etc. 

Hoy, en el sexenio de la Transformación de 4ª, la misma empresa, montó el sistema de vigilancia para el mismo fin. El acuerdo fue signado de manera opaca, pues la FGR utilizó recursos de su Partida Secreta en Gastos de Seguridad Nacional, por la que no transparentó, ni notificó a las Secretarías de Hacienda, de la Función Pública, al SAT ni autoridad fiscal alguna, el gasto realizado.

¿Qué busca en realidad López Obrador del Padrón de Telefonía Móvil? Nada bueno

Su perversa intención es manipular a la ciudadanía, apoyado por sus botts, chairos, amlovers, GN, halcones de Gobernación, de su Ayudantía (antes Estado Mayor Presidencial); no descarto Ejército y Marina, otear, grabar, perseguir, presionar, chantajear, espiar nuestra vida, acogiéndose a una Reforma Constitucional “a modo”, prostituyendo nuestro teléfono celular.

Lo hace, justamente, a semanas de la elección intermedia para renovar la Cámara de Diputados, 15 gubernaturas, sus Congresos, la legislatura de la Ciudad de México, cómo avisó el 21 de junio de 2020 al referirse al proceso electoral 2021 “me convertiré en guardián de las elecciones para denunciar intentos de fraude. Pero esto no es injerencia indebida en la contienda” escupió el cínico.

Lo que debe resguardar, no lo hace, garantizar el proceso democrático y faltó a su palabra, al grado de amenazar que si a Félix Salgado Macedonio (Guerrero) y Raúl Morón (Michoacán) ambos por Morena, el INE no les devuelve las candidaturas, una vez que concluya la elección del 6 de junio, enviará al Congreso (de mayoría morenista, petista y pesista) una reforma constitucional para desaparecer el Instituto Nacional Electoral… ¡prometió no intervenir en el proceso! Infame.

Controlar nuestra vida, vía celular, pretende asegurar que en 2022, no lo mandemos a su rancho chiapaneco -por la Revocación de Mandato- (aunque para esa fecha ya no tendría mayoriteo en San Lázaro)

Pero lo que más le ocupa es evitar que en la madre de todas las elecciones la Presidencial y Legislativa (renovación de Senadores y Diputados) no pierda el Ejecutivo, heredando a uno de sus paleros (Sheinbaum, Monreal, Ebrard o algún caballo negro) la candidatura para seguir imponiendo, transexenalmente, sus ideas dictatoriales, perversas, miserables.

No es cuestión de Seguridad Nacional, ni de protección a la ciudadanía su mentiroso Padrón de Usuarios de Telefonía Móvil; NO, es  un plan perverso, vil, maquiavélico, manipulador para espiar a quienes no pensamos, ni aceptamos su incapacidad, nulidad, locuras, esquizofrenia, para perseguirnos, acorralarnos, marcarnos (como Hitler a los judíos) pues el locuaz de Macuspana no entiende que los mexicanos estamos hartos del mal gobierno,   pérdida de nuestra calidad de vida, seguridad, salud, y ahora robarnos nuestra intimidad vigilándonos desde nuestro propio celular.

Imposible recurrir al único poder que debería impedir esta bajeza, si ellos aprobaron su reforma. No tenemos diputados honestos que deberían ser contrapeso del dictador, representarnos con ética, dignidad y honor (cualidades que no poseen). De hecho, ya es tarde, perdieron su enorme oportunidad, les quedan 5 meses (150 días de holgazanes, haraganes, vividores, buenos para nada, apoltronados en las curules de San Lázaro).

Ante ello y por todo lo descrito anteriormente, es nuestro turno, el momento de la ciudadanía. Lo que nos queda es votar en conciencia, honestidad y dignidad por candidatos que no representen a Morena, PT, PES, PVEM, pues representan la misma boñiga.

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Luis Repper Jaramillo

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