“La Mafia del Poder” ya come en el mismo plato de Andrés

“La Mafia del Poder” ya come en el mismo plato de Andrés

Foto: Gobierno de la República

El leguleyo, desmemoriado, simulador, mentiroso, convenenciero, hipócrita, etc. inquilino de Palacio Nacional, con evidentes problemas mentales, dejó en el pasado, el pasado y finge demencia (senil) cuando dijo en chacaleo, en el aeropuerto de Can Cún, Quintana Roo, en enero de 2012, siendo candidato presidencial por el PRD, que calificó a los empresarios, banqueros, industriales, a los hombres más ricos de México como la Mafia del Poder.

Flaca memoria del tipo, pues durante sus tres campañas aspiracionales a la presidencia de México, siempre arremetió, insultó, increpó y denostó a quienes por su esfuerzo, herencia o capacidad acumularon riqueza bien habida, poseen bienes materiales, fortunas en inversiones, en bancos, propiedades, etc. y  llamó también delincuentes de cuello blanco.

Ahora, como administrador del país (dista mucho de ser presidente), asegura que nunca cuestionó a los generadores de empleos, riqueza para el país, bienestar para millones de familias, a través de invertir en México y cumplir las obligaciones fiscales. Sin embargo, hay testimonios escritos, audiovisuales, versiones estenográficas de sus discursos como candidato presidencial en los que increpaba a empresarios involucrándolos en relaciones inmorales con funcionarios públicos y políticos que no son de su partido.

Pero si él olvida, nosotros, los medios, redes sociales, periodistas fifís como suele calificarnos quienes no aceptamos sus simulaciones, no. Le recuerdo que el 20 de enero pasado, en uno de sus mamotretos mañaneros, dijo textualmente: “en otra concepción puede ser que se considere que el principal problema sea el crimen organizado o la delincuencia común, yo sostengo que el daño mayor a México, lo han hecho los delincuentes de cuello blanco, sean políticos o empresarios o, mejor dicho, hombres de negocios, disfrazados de empresarios, por eso a lo mejor, no he escuchado mucho sobre esto, pero por eso queremos ir al fondo, no a la simulación”

Más aún, Andrés, en 2012, siendo candidato presidencial por el PRD, ¿escribiste? el libro “La Mafia que se adueñó de México… y del 2012”, que editó Grijalbo, en el que entre tantas ideas, inventaste el término La Mafia del Poder, para clasificar a empresarios y políticos (no afines al Sol Azteca) como los dueños de México, encabezados, acusaste, por el expresidente Carlos Salinas de Gortari.

Sostienes en el texto que son 30 personajes: 16 hombres de negocios, 11 políticos y tres tecnócratas quienes se adueñaron del país. Los señalas como los multimillonarios de México, los que aparecen en la Revista Forbes.

Tomaste en 2006 como bandera electoral que los medios de comunicación, especialmente la televisión (Televisa, TV Azteca), la radio y varios periódicos boicotearon tu campaña al cerrarte espacios, darle más tiempo a tus contrincantes del PAN, PRI, etc. y que todo era responsabilidad del priista Carlos Salinas de Gortari. Al derrotarte Felipe Calderón, del PAN, arreciaste tu ira y denostaciones contra los empresarios de comunicación, mandaste al diablo a las instituciones y te proclamaste en el Zócalo de la Ciudad de México, como Presidente Legítimo de México… Ufff, qué farsa.

Tu odio a ciertos medios y a los empresarios se agudizó 6 años después, cuando vuelves a perder ante el priista Enrique Peña Nieto.

En tus discursos y libro, diste a conocer nombres de los empresarios, que según tú, colaboraron con el PRI, INE y TEPJF, para derrotarte. Herido, irracional, soberbio, arrebatado mencionas a personajes como la Mafia del Poder: Claudio X González (padre e hijo), Roberto Hernández, Germán Larrea, Emilio Azcárraga Jean, Alberto Bailléres, Alfredo Harp Helú, Carlos Peralta, Dionisio Garza, Carlos Slim Helú, Jerónimo Arango, José Antonio Fernández, Ricardo Salinas Pliego, Alejandro Ramírez, Lorenzo Servitje (Senior. Fallecido), Lorenzo Zambrano (finado), a quienes a lo largo del periplo electoral detractabas, insultabas, menospreciabas.

En 2017, en tu tercer intento por llegar a Palacio Nacional, con la soberbia que te envuelve, en un spot para la televisión, redes sociales y radio alharaqueaste “están muy nerviosos los de la Mafia del Poder, porque Morena está creciendo como la espuma”.

No quitó López Obrador el dedo del renglón,  un día sí y otro también atacaba a banqueros, industriales, empresarios. En el periodo electoral de 2018, no disimuló su desprecio a los hombres de negocios; nunca se limitó para lanzar epítetos, con nombre incluido, de banqueros, industriales, empresarios, calumniándolos (sin pruebas) como sinónimo de corrupción. Hoy sostiene que nunca se ha expresado así de sus ahora aliados.

Andrés Manuel es veleta de las circunstancias, es como la Chimoltrufia (como dice una cosa, dice otra). A su conveniencia, no la del país que administra (no gobierna), sino a los intereses personales y de su negocio familiar Morena, acomoda las cosas para sacar raja económica y política, mientras el país se deshace en corrupción, inseguridad, economía, salud, impunidad, pobreza, marginación, feminicidios, simulaciones oficiales y desesperanza social.

Resulta que después de insultar, descalificar, denostar a los hombres del dinero, ahora el señor López ya come en el mismo plato con banqueros, empresarios, industriales, hombres de negocios, millonarios que ya son miguis, miguis, como quedó demostrado la noche del 12 de febrero de 2020, cuando a Palacio Nacional fue “invitada” a cenar la Mafia del Poder y los Delincuentes de Cuello Blanco para sablearlos y obligarlos a participar en su tenebrosa “rifa”, que no es “rifa” del Avión Presidencial, que nomás no se vendió, no se rentó, ni se “prestó”, pues el intento de comercializarlo tuvo vicios de origen: equivocaciones, desconocimiento del status de la nave.

No es propiedad, aún, del gobierno mexicano (Secretaría de la Defensa Nacional), sigue arrendada a la empresa Aérea Boeing, y en tanto no se liquide sigue siendo dueño la firma norteamericana.

La convocatoria, chueca por ciento, traía mala vibra. Pues al llegar la invitación a los millonarios de México, traía consigo una “Carta Compromiso” para que cada uno le entrara con su aportación de entre 20 y 200 millones de pesos, en cachitos de la Lotería Nacional… y no hubo forma de zafarse: “le entras o cuello”, diría el chino.

Un empresario al salir del convite expresó “son los tamales más caros que he comido en mi vida”

López, con mala leche, reunió a los adinerados (antes sus acérrimos enemigos) (recomiendo releer mi Columna publicada en este mismo espacio el 23 de marzo de 2019 que abordé la ira y animadversión de Andrés Manuel contra la Mafia del Poder y la Delincuencia de Cuello Blanco), para sacarles dinero de la forma más vergonzosa: te invito a mi casa, pero me traes algo a cambio. Una actitud miserable contra quienes en años recientes insultó, deshonró, humilló. Un hecho insidioso, al más puro estilo  Andrés Manuel López Obrador.

Si me permite un símil. Comparo la cena con la reunión de un líder de la delincuencia organizada, capo, pues, con sus jefes de plaza. La orden es, a todo negocio en donde se mueve dinero (chico, mediano o grande) cóbrese derecho de piso, si no pagan, ya saben qué hacer. Manden sicarios a cobrar la plaza. ¡Zas!

Otro. Los convidados recibieron la Carta Compromiso, sabían a lo que iban (desde luego no son hermanitas de la caridad), no pueden llamarse sorprendidos, así que llegaron con las chequeras listas. ¿Por qué actuaron tan dócilmente?

La respuesta es sencilla. Como el primer símil, el mafioso leyó la cartilla, ¿estamos? Bueno, o sus negocios no están del todo en regla, lavan dinero, tienen  adeudos con el fisco, explotan la mano de obra, etc. porque no comprendo cómo así de sencillo el señor López los manipuló.

Si en el crimen organizado están los sicarios… la Transformación de 4ª tiene los suyos. Los encabeza Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, de la SHCP, su brazo ejecutor el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Entonces se entiende que si alguno de los 100 empresarios que departieron tamal y atole con El Peje, no acata la Carta Compromiso, su empresa será investigada hasta encontrar un detalle para quebrantarla.

En el argot de la nota roja, Andrés, esto se llama terrorismo fiscal. Acoso, manipulación, condicionamiento. En una sola palabra dictadura.

Ya lo vemos. Un solo hombre (AMLO) es el poder absoluto. Ya tiene comiendo en su mano a los Poderes Legislativo y Judicial. A la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, a los organismos descentralizados. Ahora, el 12 de febrero de 2020, acaba de aniquilar al sector empresarial (a los millonarios de México).

Sólo le faltan 3 instancias, que no dominará: la UNAM, en donde se preparan pensadores, críticos, profesionistas éticos; los futuros líderes políticos, sociales e inteligentes que darán el giro de timón y acabar con este gobierno de improvisados.

El INE, en dónde se hace nación y conciencia nacional, que a través del sufragio en 2021 y 2024 más de 60 millones de mexicanos (los chairos son ya menos de 30 millones)  impondremos el voto de castigo a un partido y gobierno inepto, incapaz, indolente, corrupto que tiene sumido al país en la ignominia, recesión, inseguridad, pobreza, desempleo, inestabilidad.

A la SOCIEDAD, harta ya, en sólo 15 meses, de un gobierno mentiroso, indiferente, sumiso ante Estados Unidos, inmoral, inestable, administrado por anciano senil que sólo ocurrencias y desatinos comete día a día.

Somos mucho, mucho más los mexicanos, que la T4a que no sabe gobernar. No nos doblegarán.

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Luis Repper Jaramillo

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