El contra informe no se equivoca, México está enfermo

El contra informe no se equivoca, México está enfermo

Foto: Afp

 

Según el protocolo constitucional, cada 1 de septiembre, el Jefe del Ejecutivo, debe rendir ante la “representación popular” o sea el Congreso de la Unión: diputados y senadores (boñigas) un Informe sobre el estado que guarda la Nación, según la versión del mandatario en turno.

Quiera o no hacerlo es obligatorio, como evaluación de lo que ha desarrollado a lo largo de un año (esta vez será sólo de 9 nefastos, insoportables, mentirosos y fallidos meses, por haber iniciado el 1 de diciembre al 31 de agosto), reporte que carecerá de logros, aciertos, verdades o respuestas a las expectativas planteadas por la Transformación de 4ª, a lo largo del periodo de campaña presidencial 2018 de Andrés Manuel.

Como sus antecesores, López no acudirá al recinto legislativo (miedo, precaución, temor, inconsistencia), tiene esa facultad mientras el documento escrito, con anexos incluidos, llegue a tiempo a la “casa del pueblo” para enterar a los anfitriones lo que el Gobierno de México realizó durante los tres trimestres del lopezobradorismo. Lo entregará la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

En tanto, en una VIP encerrona en el Patio Central de Palacio Nacional, su inquilino compartirá con los sectores fifís de la sociedad un mensaje especioso (engañoso, artificioso, falso) que le dan sus datos, seguramente será aplaudido, vitoreado, idolatrado, pues les plateará un escenario (imaginario) que prometió durante su periplo electorero, que convenció a 30 millones de personas quienes votaron por él, pues con la bandera de la “honestidad valiente”, no dudaron en cruzar la boleta a favor de Morena y aliados, aunque 55 millones más (mayoría) no se dejaron embaucar y desconfiaron de sus promesas.

¿Qué dirá López a los convidados al evento?, desde luego dará cifras alegres, triunfalistas, datos suyos, logros imaginarios, mientras la realidad del país es desastrosa, intolerable, desesperante, caótica, lastimosa y vergonzosa.

En noviembre de 2018, como Presidente Electo fanfarroneó ante empresarios del país, que haría crecer económicamente cada año 4 por ciento, al doble (2%) de lo que los gobiernos priistas y panistas habían realizado a lo largo de 30 años… Bueno, le recuerdo a López, que en nueve meses de su sexenio este rubro “creció” 0.01%. Su pronóstico falló, pese a augurar que el porcentaje se alcanzaría por  la participación de los sectores privado, social y público en armonía.

Sólo un detalle de tu equivocada visión, Andrés, tu concepto armonioso no se cumple tampoco, pues lograste unificar criterios en tu contra, por el encono social que desatas, gracias a tu errática política económico/financiera, que casi, casi nos lleva a la recesión. ¡0.01 no es igual a 4% de crecimiento anual! Pecata minuta.

En el “contra informe” popular, el real, el que no quieres que se sepa, hay otro tema de campaña que a más de un año de tus promesas no sólo no se cumple, ni se estanca, sino  alarmantemente está en retroceso. La inseguridad nacional: en mayo de 2018, en plena campaña que mendigaba votos, dijiste en una reunión sobre el tema “no basta con vigilar y castigar a los criminales, es necesario combatir las causas  de la inseguridad”

“Esta no se logra sólo con meter a la cárcel a quienes incumplen las leyes. Se debe contar con un sistema integral para prevenir el delito; si éste falla o no existe la consecuencia es la inseguridad generalizada”. Son tus palabras Andrés.

Bueno a 9 meses de sentarte en la Silla del Águila, ni control ni sistema, ni en la cárcel los criminales que en este periodo de tu gobierno han sembrado a lo largo del país 23 mil y pico de asesinados, los responsables intelectuales y materiales no están en la cárcel, en cambio más de 23 mil familias perdieron esposo, un hijo, un sobrino, un amigo, un conocido, dejando viudas, huérfanos, etc. ¿Y sabes por qué?, porque con tu promesa ofrecida a los criminales y sicarios de “perdón y olvido”, amnistía y no persecución, te tomaron la palabra y la Transformación de 4ª está controlada por el crimen organizado.

Seguro eso no le dirás a tus invitados VIP o estará plasmado en el Informe que tiene el Congreso de la Unión, porque no aceptas la verdad, porque tú tienes otros datos.

Pero te ubico en la realidad. Sólo citaré 4 episodios (en este contra informe popular). Los más recientes. En menos de 3 meses uno del otro: el de Coatzacoalcos, Veracruz, en donde sicarios incendiaron un tugurio, con clientes adentro, causando 29 muertos –entre mujeres y hombres- 15 heridos más con quemaduras que ponen en riesgo su vida… todo porque el dueño del lugar no pagó el derecho de piso que exigen los Cárteles.

El otro, sucedió también en Veracruz, en Minatitlán, estado gobernado por el morenista Cuitláhuac García, impuesto por López Obrador, en donde oootra vez sicarios irrumpieron en una fiesta familiar, descargaron sus cuernos de chivo  dejando 13 muertos, entre ellos un niños de 5 años,  varios lesionados que no alcanzaron a huir para salvar su vida.

Eso Andrés, se llama inseguridad, es decir, tu gobierno de la T4a no sabe, ni puede proteger a la ciudadanía.

Y mira, quien paga tu salario y el de los ineficientes miembros de tu gobierno, te exigen a diario seguridad y acabas de ser protagonista de una escena vergonzosa, inaceptable, humillante para quien detenta la banda presidencial…

Reproduzco el bochornoso incidente ocurrido en algún lugar de Oaxaca, en donde el señor López realizaba una visita: el convoy fue detenido por varias personas, hombres, mujeres, ancianos y niños que desesperados buscaron alivio en quien creyeron  resolvería su terror…

El Estado se encuentra en  emergencia por inseguridad. Este fue el dialogo: el hombre al punto de la histeria dijo a Andrés Manuel “no se dialoga con los agresores. Se debe garantizar un derecho inmediato (seguridad). Mande al Ejército inmediatamente. No tenemos armas” El hombre suplicante, desesperado, encabronado, insistió, “detengan los asesinatos, la inseguridad y los altos índices de violencia en Oaxaca”, El mandatario, no descendió de la camioneta blindada, sentado cómodamente, rodeado de guaruras, respondió de la manera que la población jamás esperaba.

“El Ejército no se usa para reprimir al pueblo”.

Herido en sus sentimientos, desilusionado e impotente ante la respuesta de López, el ciudadano reaccionó iracundo ¡Carajo! ¿el narco es pueblo? López contraatacó con indiferencia “Sí, es pueblo, todos son seres humanos” ¡Zaaz!

El mensaje fue claro, a López Obrador no le importa la seguridad de los mexicanos. Tiene un pacto con el crimen organizado ¡Perdón y Olvido!... Increíble

Jamás, en más de 45 años que tengo de desarrollar esta maravillosa profesión de informar había visto humillar, avergonzar, pisotear, insultar la dignidad de un militar y por ende de  las fuerzas armadas (soldados, marinos y policías federales) con la complacencia, indiferencia y valemadrismo del Jefe del Ejecutivo y del General Secretario de la Defensa Nacional,  Luis Sandoval González, a quienes el crimen organizado, pese al “perdón y olvido” ha golpeado en el rostro, el cuerpo, desarmado, encadenado, arrinconado y defenestrado. Son soldados que portan el uniforme, la bandera de México, el rango, el arma de cargo, su dignidad y respeto por lo que representan (al pueblo). Los han hecho huir, correr, por tener la orden superior de no responder a las agresiones, aunque sean humillados.

Por menos de eso, Sandoval González tuviera que haber sido sometido a la Ley Marcial, por su indiferencia e indolencia al permitir que sus soldados no reaccionen cuando su vida está en peligro, pese a haber recibido la orden de un civil, aunque se el Jefe del Ejecutivo, pues rompió el código y el honor militar.

Esto, seguramente no estará en el Informe presidencial, ni será incluido en la reunión VIP.

Qué explicará López sobre el genocidio que la T4a cometió al suspender, impedir, desaparecer medicamentos contra el cáncer que han exigido padres de los niños que lo padecen, al grado de tener que bloquear el acceso al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, por la indiferencia de las autoridades del sector salud, por desabasto de reactivos y su tratamiento interrumpido por más de 3 meses, por la Austeridad Republicana que ordenó El Peje o que organismos públicos tienen.

Finalmente, la presión y manifestaciones de los atribulados padres doblegó la indiferencia de López Obrador y de Jorge Alcocer, Secretario de Salud, que no les quedó más que liberar los medicamentos.

La lista de desaciertos, incapacidades, ineptitudes o indolencia del gobierno lopezobradorista es larga; imposible incluir todos los temas en esta entrega, pero las muestras señaladas detallan una administración fallida, que engañó a 30 millones de crédulos, pero no a más de 55 millones, que igual que los chairos padecen las consecuencia de un gobierno que nada más no da una.

Andrés Manuel López Obrador fue un extraordinario opositor, contestario consuetudinario, mitinero, bloqueador, plantonero, acarreador de multitudes cuando de destrozar a los gobiernos priistas y panistas  se trataba. En sus discursos planteaba alternativas de izquierda constructivas, honradas, nítidas, honestas, incorruptibles… Convertido en Transformación de 4ª, cayó en los mismos desaciertos que tanto criticó.

Recibió en diciembre de 2018 el sector de pobreza y pobreza extrema con 54 millones de miserables, nueve meses después la cifra (con índices del CONEVAL e INEGI) suman más de 61 millones. En el rubro de homicidio doloso o masacres del crimen organizado, supera el inicio de los sexenios de Calderón y de Peña Nieto, el panista registró 7 mil 61 homicidios. El priista 12 mil 528,  López Obrador carga 23 mil 27 asesinatos (en sólo 9 meses) y eso que ya tiene su Guardia Nacional. El Ejército lo ha relegado a la humillación y la vergüenza.

El contra informe popular no miente. López tiene sus datos, pero la realidad es una: México está enfermo, desintegrado, aterrorizado, sin rumbo, sin crecimiento, se suman más pobres a las estadísticas… pero El Peje asegura que los mexicanos son felices, felices, felices.

 

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Luis Repper Jaramillo

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