Debido a su aumento los linfomas ya son un problema de Salud Pública

Debido a su aumento los linfomas ya son un problema de Salud Pública

Foto: Getty Images

13-09-2021

 

Por lo regular cuando oímos hablar de cáncer, de inmediato lo relacionamos con cáncer de mama, cervicouterino, pulmón, colon y próstata, quizá porqué se mantienen a la cabeza en cuanto incidencia y muerte a nivel mundial –incluido México- sin embargo existen otro tipo de cánceres como los hematológicos, dentro de los cuales se encuentran las leucemias y los linfomas, que por desgracia tan venido en aumento en los últimos años, a tal grado que ya están considerados como un problema de salud pública.

Un problema que se tiene que atender con políticas públicas en materia de salud, donde el tema de cáncer sea una prioridad, lo cual dentro del gobierno de la 4T parece que no lo es, no obstante que la tendencia en todo el orbe en cuanto a la enfermedad seguirá en aumento, tan sólo por el hecho de que la expectativa de vida también ha aumentado; es decir, a mayor edad, mayor es el riesgo de desarrollar algún tipo de tumor maligno.

Pero para poner cartas en el asunto, lo primero que se tiene que hacer, es poner en contexto la enfermedad; hacer una radiografía  para saber a quiénes, cuándo y dónde se están presentando –en este caso- los cánceres hematológicos; que no sólo las autoridades de salud, legisladores, comunidad médica (principalmente los médicos de primer contacto) conozcan de qué se está hablando, sino también la población en general, mediante campañas de información masivas y continuas, con el objetivo primordial de prevenir y/o diagnosticar y tratar a tiempo, luego de que ese sigue siendo el “Talón de Aquiles” en casi todas las neoplasias: el diagnóstico tardío

El linfoma es un tipo de cáncer que se origina en los glóbulos blancos llamados linfocitos, los forman parte natural de la respuesta inmunitaria del cuerpo para defenderse contra ciertas infecciones. Se encuentran en el sistema linfático, que está conformado por el bazo, la médula ósea y los ganglios linfáticos (ubicados en el cuello, la ingle, las axilas, entre otros órganos). Aunque las causas del linfoma siguen siendo en gran parte desconocidas, se han identificado algunos factores de riesgo para desarrollar este tipo de cáncer.

En México, el linfoma es la octava causa principal de muerte en los hombres. Hay más de 60 tipos de linfomas y solo el 50 por ciento de ellos son curables. La enfermedad se presenta con mayor frecuencia en adultos y las posibilidades de desarrollarla aumentan después de los 50 años. Los dos tipos principales son el linfoma de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin.

Debido a que el linfoma puede curarse si se detecta a tiempo, Siddhartha Ganguly, jefe de la división de Hematología del Hospital Houston Methodist, explicó que debemos estar alerta a los síntomas visibles de la enfermedad y acudir inmediatamente al especialista.

“El linfoma es un cáncer de los ganglios linfáticos, por lo que si el cáncer se desarrolla en los ganglios más externos (por ejemplo, el cuello, debajo de la axila o en la ingle), el primer síntoma generalmente será un bulto en esas áreas. Sin embargo, a veces puede desarrollarse en los ganglios linfáticos internos, que no se pueden sentir desde el exterior. En esas situaciones, los pacientes pueden tener síntomas como dolor en lugares inusuales.”

Si está en el estómago, “puede haber náuseas o sensación de saciedad. El linfoma también puede causar un efecto de presión, por ejemplo, si se localiza en el pecho, los pacientes pueden quejarse de dificultad para respirar o tos. Lo que es más importante es que el linfoma puede causar algunos síntomas relacionados con su naturaleza sistémica, es decir, fiebre, sudores nocturnos y pérdida de peso inexplicable.”

Pese a lo común que pudiesen parecer los síntomas antes mencionados, Ganguly hizo un llamado a buscar atención médica si se llegase a presentar alguno y si el médico sospecha de linfoma “lo primero que deberá averiguar es el estadio de la enfermedad, para poder determinar hasta dónde están diseminadas esas glándulas, además de realizar una biopsia de ganglio linfático”, en el marco del Día Mundial del Linfoma a celebrarse el 15 de septiembre. 

El especialista afirmó que “la prueba de estadificación sería como una tomografía computarizada o una tomografía por emisión de positrones (PET) Pero, “el linfoma no Hodgkin, incluso si se observa principalmente en personas mayores, se puede ver también a lo largo de la vida y la biopsia nos puede mostrar qué tan activa y agresiva es la enfermedad.” 

“Esta es la única forma de diferenciar entre la enfermedad de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin porque son completamente distintos, se comportan de manera diferente y su trato también es disímil. Por ejemplo, la enfermedad de Hodgkin afecta más frecuentemente a niños y adultos jóvenes, pero también puede llegar tarde en la vida, como a partir de los 60 años. Cuando es así, entonces lo llamamos por distribución modal, es decir que la aparición de células cancerígenas comienza a generarse más tarde en la vida. Este tipo de linfoma es de mejor pronóstico.” 

El especialista agregó que es muy importante realizar más estudios, como “un análisis genético, el cual es de suma importancia para determinar un tratamiento personalizado.”

Respecto a las causas, argumentó que, “la mayoría de las veces se desconoce, sin embargo, en algunas situaciones, los pacientes pueden tener un mayor riesgo de desarrollarlo debido a ciertas infecciones o en estados de baja inmunidad.”

Para finalizar, el especialista hizo un llamado a prestar especial atención a síntomas como sudores nocturnos, fiebre, sofocamiento o pérdida de peso y acudir al médico a realizar la revisión correspondiente. Una detección de linfoma a tiempo puede significar un mejor pronóstico de vida, siendo la biopsia un estudio de suma importancia, ya que a través esta se podrá determinar si se trata de un Linfoma de Hodgkin o no Hodgkin.

De ahí que para avanzar en la atención de los cánceres hematológicos se hace indispensable contar con protocolos técnicos y Guías Médicas actualizadas para la atención y tratamiento de los linfomas y las leucemias en México, como una prioridad en el manejo de la salud pública.

Por último, pero no menos importante, en atención a los pocos o muchos que leen este espacio quiero ofrecer una disculpa por haber estado ausente algunas semanas debido a algunos asuntos de salud; pero ya estoy de vuelta para que sigamos Hablando de cáncer…sin miedo.
        

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Irene Licona