¿Ronquera o cambio de voz constantes? ¡Cuidado! Puede tratarse de cáncer de esófago

¿Ronquera o cambio de voz constantes? ¡Cuidado! Puede tratarse de cáncer de esófago

Foto: https://www.aecc.es/

17-05-2021

Por lo regular cuando oímos hablar de cáncer de esófago o nos enteramos que alguien lo tiene o recién se lo diagnosticaron –a pesar de no saber en esencia nada de la enfermedad- de inmediato lo relacionamos con alguna afectación en el sistema digestivo, empero nunca nos imaginamos que la ronquera, los cambios de voz, el reflujo o tener problemas para tragar alimento y hasta líquidos puedan obedecer a un tumor canceroso; sí un tumor, y mucho menos de ¡esófago! Pero sí, presentar constantemente ronquera –sin que está tenga nada que ver con un problema respiratorio- al igual que constantes cambios de voz- puede estar indicando un cáncer de cáncer de esófago; lógico acompañado de otros signos o síntomas como el tabaquismo y el consumo de alcohol, forman parte de los factores de riesgo importantes, no sólo para este, sino también para más de diez diferentes tipos de tumores malignos.

Pareciera que no, pero el sólo hecho de carecer de una cultura de la prevención, de  no estar educados en materia de salud como país, nos lleva una y otra vez a ir al médico (familiar o cualquiera que se nos cruce en el camino) sólo cuando verdaderamente nos sentimos mal; en consecuencia a un diagnóstico y tratamiento tardío, es decir, cuando la enfermedad ya se encuentra en una etapa avanzada y con pronóstico reservado.

Si bien el cáncer de esófago no es uno de más comunes, sí es uno de los más letales, luego de que no ha habido avance en cuanto a las opciones terapéuticas a tratamiento y eficacia no es tan grande”, afirmó Anna María Rojowska, gerente médico de Oncología en MSD (Merck Sharp and Dohme) México.

En el 2020 en México se registraron 1,290 nuevos casos de cáncer de esófago y 1,238 fallecimientos por esta causa; lo que significa que más del 95 de los pacientes con esta neoplasia mueren.

El cáncer de esófago es una enfermedad en la que se forman células malignas cancerosas en los tejidos del esófago. Existen dos tipos principalmente: carcinoma de células escamosas (que suele  desarrollarse en la parte superior y media del esófago) y el adenocarcinoma (comienza en el tejido glandular en la parte inferior del esófago donde se unen el esófago y el estómago). 

La mayor parte de los pacientes con este tipo de tumor maligno se encuentran entre los 55 a 85 años, pero al igual que otros cánceres, el “pico” se presenta en edades avanzadas, con una prevalencia a desarrollar la enfermedad de 3 a 4 veces más en hombres que en mujeres; y con una supervivencia a 5 años a partir del diagnóstico, lapso que solamente alcanzan entre el 10 a 12 por ciento de los pacientes.

En entrevista con Hablemos de cáncer…sin miedo, la bióloga molecular de MSD argumentó que entre más tarde se tenga el diagnóstico, la expectativa de vida disminuye, por lo que en etapa tardía (metastásica) la supervivencia apenas alcanza un 5 por ciento. Aunque en México no hay registros específicos, lo cierto es que la mayoría de los casos se confirman cuando ya se encuentran en estadío avanzado; de que se calcula que entre 40 a 60 por ciento de los casos de cáncer de esófago tiende a diseminarse hacia los nódulos linfáticos, pulmón, hígado, hueso y cerebro, refirió.

Se ha observado –dijo- que el consumo frecuente o diario de bebidas o comidas muy calientes aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de esófago, debido a que se daña la superficie de este órgano, al igual que el reflujo (que provoca que el esófago se encuentre irritado), lo que a su vez condiciona a que las células empiecen a desarrollar un proceso maligno; de manera especial en aquellos que de antemano  padecen de esófago de Barrett.

La especialista aclaró que si bien el reflujo gastroesofágico no da tantos síntomas, habrá que estar atentos a la presencia de otros síntomas como: malestar y acidez estomacal, ardor en el pecho, indigestión, pérdida de peso inesperada y vómito, dolor detrás del esternón o garganta, y dolor o dificultad entre uno y otro al momento de tragar, ya que pudiera tratarse de un cáncer de esófago; por lo que requiere que la persona acuda con al gastroenterólogo para que le practiquen estudios básicos de gabinete para descartar o confirmar molestias. En caso de haber una fuerte sospecha de que se trate de una neoplasia en el esófago se debe realizar una biopsia, a la cual se le hará un estudio histopatológico para confirmar el diagnóstico.   

En cuanto al tratamiento, este dependerá de la etapa en que se encuentre el tumor, es decir, si se encuentra local –presencia de un bulto que no se ha desarrollado- por lo que se procede a extirparlo con cirugía; pero si ya está avanzado se trata con quimio y radioterapia, y se analiza la posibilidad de una cirugía. Mientras que en etapa metastásica, que por desgracia son la mayoría de los casos, sólo de atiende con quimioterapia estandarizada; la cual después de décadas de uso sigue siendo efectiva para tratar el cáncer de esófago, no así para otro tipo de neoplasias, informó Rojowska.        

El avance para el tratamiento de este tipo de carcinoma ha sido lento, sin embargo la comunidad científica trabaja en el desarrollo de innovadores en quimioterapia, y tienen la confianza que dichos fármacos resulten eficaces y seguros para el paciente.

Lanzan campaña para prevenir y detectar el cáncer colorrectal

Ante la disminución del 85 por ciento en endoscopias del tubo digestivo bajo Asofarma inició una campaña bajo el lema “La detección empieza adentro” con el objetivo de sensibilizar a la población sobre la importancia de reagendar sus estudios endoscópicos que quedaron pendientes la pandemia por COVID-19, los cuales permitirán prevenir y detectar a tiempo la presencia de un tumor colorrectal.

Cada año en México se diagnostican en México cerca de 15 mil nuevos casos de este carcinoma, 90 por ciento de los cuales pueden ser curables si se diagnostica en etapas tempranas, de acuerdo a la International Agency for Research on Cancer (Globocan 2020).

El organismo –dependiente de la OMS- precisa que esta neoplasia ocupa el tercer lugar en frecuencia y el cuarto en mortalidad en México, de ahí que su prevención, diagnóstico oportuno y en su caso seguimiento, sean de muy alto interés para esta farmacéutica.

“Este es un llamado a todos los mexicanos para que regresen con toda seguridad a realizarse sus estudios clínicos y prevenir o tratar a tiempo el cáncer colorrectal”, expresó Arturo Vázquez, director médico de Asofarma quien a su vez destacó que los médicos y los hospitales han desarrollado guías de prevención y cuidado específicas para la atención fiable de pacientes en las unidades de endoscopía, por lo que es seguro acudir a realizarse una colonoscopía.

 “Las directrices mundiales recomiendan el inicio del tamizaje para cáncer colorrectal a los 50 años para individuos en riesgo promedio y a los 45 años para pacientes con riesgo intermedio, es decir con antecedentes familiares de esta enfermedad”, mencionó Angélica Hernández Guerrero, jefa del Departamento de Endoscopía del Instituto Nacional de Cancerología (INCan). El cáncer colorrectal “es un tumor maligno que crece en el intestino grueso sin dar síntomas en etapas iniciales, lo que lleva a que en el 70 por ciento de los casos se diagnostican en etapa avanzada o con metástasis”, explicó.

“La colonoscopía es el estándar de excelencia para la detección y seguimiento del cáncer colorrectal porque permite visualizar todo el colon y contribuye a determinar la localización y tamaño de la lesión, además de que es un procedimiento diagnóstico y terapéutico, enfatizó Alejandra Noble Lugo, subjefa de Enseñanza del Hospital Español.

Coincidieron que el referente para la prevención y detección de cáncer colorrectal es la prueba de búsqueda intencional como la colonoscopía, que es el gold standard para prevenir y dar seguimiento a este padecimiento. La campaña estará vigente hasta septiembre próximo.

Pero más allá de los estudios, lo que le debe quedar claro a la población es lo importante de hacer modificaciones en la dieta,  practicar de ejercicio con regularidad, mantener un peso corporal saludable y reducir el consumo de tabaco y alcohol; y es precisamente ahí donde las autoridades de salud deben enfocar sus esfuerzos para educar en la salud, luego de que si la persona no se siente molesta, ni le duele nada, simplemente en su gran mayoría no van el médico. Y es precisamente en este punto, donde no es responsabilidad de la autoridad, sino de la persona, el no descuidar su salud.

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