Cáncer y salud oral, lo que hay que saber

 Cáncer y salud oral, lo que hay que saber

Foto: https://www.clinicablancohungria.es/

21-04-2021

 

Por lo regular cuando una persona es diagnosticada con cáncer, una de las principales preocupaciones que se vienen a la mente es la pérdida de cabello – lo cual no siempre es así, porque tiene que ver más con el tipo de neoplasia que se tenga y el medicamento que se esté tomando- sin embargo poco o nada se repara en las repercusiones que implícitamente traerá la quimio, radio e incluso inmunoterapia a la salud oral.

El papel que juega el odontólogo, antes, durante y después de cualquier tratamiento oncológico del paciente es fundamental para prevenir o atender posibles complicaciones que tienen que ver infecciones bucales (gingivitis, periodontitis), dolor en los dientes y resequedad,  principalmente.

De ahí que se hace indispensable acudir al dentista para estar seguro de que se goza de una salud oral adecuada y, de no ser así, atenderse antes de iniciar su tratamiento, y con ello evitar cualquier posible problema.   

Por lo que si tienes algún conocido o pariente con cáncer o incluso te lo han diagnosticado, es preciso estar informado acerca de las afectaciones más comunes que se presentan en la boca, cavidad oral e incluso nariz cuando se está o se estuvo en tratamiento de quimio, radio e incluso inmunoterapia.

Los tratamientos contra el cáncer tienen efectos secundarios en boca, dientes y glándulas salivales que pueden llegar a ser hacer difícil el comer, hablar, masticar o tragar; empero con una buena atención por parte del especialista (odontólogo, oncólogo bucal y protesista maxilofacial) se puede disminuir el riesgo en caso de presentarse.

Según el Instituto Nacional de Investigación Dental y Cráneofacial, más de un tercio de todos los pacientes de cáncer desarrollan complicaciones en la boca. Los efectos secundarios, leves o severos, pueden incluir llagas, infección, boca seca, encías sensibles y dolor en la mandíbula.

Otros de los signos o síntomas secundarios en la boca: saliva espesa, cambios en el gusto, mayor riesgo de caries, dificultad para abrir la boca, enfermedad ósea, inflamación y/o dolor en el recubrimiento de la boca y lengua.

La mayoría de las consecuencias secundarias ocurren durante el tratamiento contra el cáncer, pero algunos pueden comenzar al finalizar el mismo; de cualquier forma estos no son duraderos ni permanentes, lo cual no quiere decir que no tengan que atenderse.

Al participar en la serie (virtual)  Más allá del Cáncer, con el tema Salud Oral y Cáncer,  al que convocó Tanto por Hacer –de la Fundación Cima-, Luis Parás odontólogo con estudios de posgrado en la Universidad de Rochester (Nueva York) informó que entre los principales síntomas que refiere el paciente después de someterse a la quimioterapia son la sensación de ardor, dolor y dificultad para tragar y masticar, por lo que urgió en la necesidad de poder acceder a tratamientos paliativos que ayuden al paciente a tener menos molestias en la boca. La suplementación con vitaminas es sumamente importante, enfatizó.

Parás argumentó que por lo general los medicamentos utilizados para tratar neoplasias son agresivos porque  tienen la finalidad de detener la proliferación de las células malignas, aunque de paso –por desgracia- evita la multiplicación de otras células del cuerpo que están sanas; como es el caso de la cavidad oral, la cual experimenta un cambio muy rápido en las células que revisten las mucosas de la boca, desencadenando alguno (s) de los síntomas referidos.

El especialista explicó que muchas veces, debido al avance del cáncer, los tratamientos empiezan súbitamente sin dar tiempo a que el paciente se prepare –odontológicamente-; pero en el caso de las personas que presentan tumores malignos en cabeza y/o cuello, y que van a recibir radiación, no pueden iniciar el procedimiento hasta que sean dados de alta por el dentista.

La cuestión –dijo- es en que la cavidad oral en especial, los huesos de los maxilares sufren cambios, por lo que muchas veces se presentan infecciones en los dientes, que con las quimios o radioterapias pueden exacerbarse y volverse agudas, empezando a dar problemas (ante la presencia de dolor, inflamación o cambio de color) o se convierten en crónicas; lo cual puede resultar contraproducente porque el paciente no se da cuenta que la tiene, debido a que no hay supuración, exudados, sangrado, ni salida de líquidos, tampoco dolor, calor o inflamación.  

El también excoordinador del posgrado de Rehabilitación Bucal de la Universidad Autónoma de Querétaro- refirió que en  el caso de las personas que van a recibir quimioterapia o que van a ser sometidas a radiación en cabeza y cuello, las infecciones bucales traerán como consecuencia el debilitamiento del sistema inmune, al igual que el consumo de cierto tipo de medicamentos, como los bifosfonatos, que al bajar la respuesta de los huesos en los maxilares, pueden exacerbar las infecciones y volverlas agudas, dando pie a problemas más allá de una infección local, convirtiéndose en un problema de salud grave.

Por lo que recomendó que antes de realizar este tipo de procedimientos, se debe hacer una serie radiográfica para poder analizar con detenimiento cada uno de los dientes y estar seguros que no hay focos de infección silenciosos, sin que el paciente este consciente de ello.

En algunas ocasiones los tratamientos odontológicos tienen que ser radicales, como por ejemplo en dientes con pronóstico dudoso y que tienen posibilidades de dar problemas, lo mejor es extraerlos, pero si no es grave se puede restaurar o hacer una endodoncia, puntualizó Luis Parás.

Por lo que no hay que olvidar que independientemente del tipo de cáncer que se tenga o diagnostique, es indispensable acudir al odontólogo para ser valorados antes de iniciar cualquier tratamiento oncológico para evitar futuros problemas no sólo en la cavidad oral, sino incluso en todo el organismo.

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