La historia sin fin: desabasto de medicamento oncológico

La historia sin fin: desabasto de medicamento oncológico

Foto: Internet

16-04-2021

Hace más de dos años, cuando apenas empezaban las manifestaciones de padres de familia en protesta por la falta de medicamento oncológico para que sus hijos pudieran continuar con sus tratamiento de quimioterapia de acuerdo a un protocolo previamente establecido, la presente administración, no sólo no le dio la importancia debida a esta problemática, sino que incluso puso en tela de juicio la paternidad de los inconformes, argumentando en primera instancia, que detrás de estos estaba el laboratorio que prácticamente surtía al sector salud el fármaco que se utilizaba para atender el cáncer, y más recientemente, que detrás de éstos está la oposición.

Lo cierto es que cada vez es más evidente la falta medicamento para un sinnúmero de enfermedades en todo el sistema nacional de salud, desde un simple analgésico hasta fármacos especializados, como son los oncológicos, tal y como lo ha documentado la plataforma Cero Desabasto a través de su informe “Mapeando el Desabasto de México”, en el que se establece que la Ciudad de México, Estado de México, Chihuahua, Jalisco, Nuevo León, Veracruz encabezan la lista de las entidades con mayor número de reportes por desabasto –incluido por supuesto, el oncológico- y que en su conjunto suman más de la mitad de los casos registrados. Entre el 2019 y 2020 el organismo precisa que se presentaron más de tres mil 612 quejas, de las cuales estos seis estados acumularon dos mil 045.

De ahí que a 900 días de venir demandando al Gobierno –al frente de Andrés Manuel López Obrador- una solución integral, definitiva, pero sobre todo inmediata al problema del desabasto la problemática del desabasto de medicamento, así como material de curación, por parte del Movimiento Nacional por la Salud -que agrupa diversas organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Padres de Niños con Cáncer- la situación no sólo sigue siendo la misma, sino que incluso empeoró, ya que antes cuando menos se tenía la esperanza de que con la adquisición de medicamentos a la que se comprometió el gobierno, con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas se tendría un alivio; lo cierto es que no ha sido así, luego de que el pasado 10 del presente mes se diera a conocer el retraso en compra de fármacos, por lo que no hay ´pa cuando; de ahí el hecho de asegurar que se está peor que al principio.

Para ponerlo en contexto, no en pocas ocasiones el gobierno de la 4T ha reconocido –a través de  autoridades de Hacienda y Salud, en especial el secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela- en primera, el problema del desabasto (de medicinas) y, en segunda se ha comprometido a terminar con el mismo, mediante la adquisición de los fármacos incluso en el extranjero, luego de cancelar contratos con las empresas privadas que los producían, bajo el argumento de terminar con la supuesta corrupción entre dichos laboratorios y directivos de algunos hospitales. Y digo supuesta, porque hasta el momento la autoridad correspondiente no ha hecho pública, con pruebas fehacientes, tal corrupción; no ha dado montos, ni señalado culpables con nombre y apellido.

Por lo que hasta el momento la situación siguen siendo prácticamente la misma: no hay medicamento para que los pacientes pediátricos oncológicos continúen con sus tratamientos de acuerdo como lo establece el protocolo, es decir, en tiempo y forma, y no sustituyendo un medicamento por otro, o dejándolo de suministrar por tiempo indefinido, lo que ha propiciado que en todo este lapso más de mil 600 niños, principalmente con diagnóstico de leucemia y sarcomas han perdido la batalla contra el cáncer, ante la falta de sensibilidad de autoridades, legisladores y tomadores de decisiones, que siguen sin ofrecer una propuesta real y viable para terminar con el desabasto  no sólo para atender a los infantes, sino también a los adultos padecen otro tipo de neoplasias.

A lo largo de este tiempo han sido muchas las batallas que los padres de estos pequeños han tenido que sortear en demanda de que se soluciones el problema del desabasto, desde manifestaciones, hasta reuniones con diversas instancias, incluidas autoridades del sector salud y legisladores, sin que hasta hoy se tenga una respuesta concreta.

Por ahí hay quienes –entre la opinión pública- se han atrevido a decir insensiblemente y sin conocimiento de causa, que son los padres y no el gobierno quien se tiene que hacer cargo de la salud de sus hijos, por lo que  habrá que aclararles que el Derecho a la Salud, es un derecho constitucional, que el Gobierno en turno, trátese de quien se trate, está obligado a garantizar.

Sin embargo al actual gobierno, por lo que se ha visto, dicho rubro parece no importarle porque en lugar de aumentar el presupuesto destinado a la salud ha venido disminuyendo, incluida la partida que se designa al tratamiento del cáncer, cuya tendencia en general  de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud seguirá a la alza, lo que significa que está enfermedad crónico degenerativa se mantendrá como un problema de salud pública sino se hace algo al respecto.  

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