Innovador radiofármaco permite reducir a tiempo la detección cáncer

Innovador radiofármaco permite reducir a tiempo la detección cáncer

Foto: Twitter

23-02-2021

Una característica del cáncer es la multiplicación rápida de las células normales que se extienden más allá de sus límites habituales e invaden otras paredes del cuerpo u órganos, lo que se le conoce como metástasis; la principal causa de muerte por cáncer.

 

Sin embargo muchos tipos de tumores malignos se pueden prevenir evitando la exposición con factores de riesgo comunes, implementando estrategias preventivas con base científica y detectando la enfermedad en etapas tempranas. Se estima que entre un 30 a 50 por ciento de los casos (de cáncer) se pueden prevenir  si se detectan a tiempo.

De ahí que cuando se da a conocer a la opinión pública la disposición de un nuevo fármaco, herramienta o tecnología para detectar a tiempo está enfermedad; ya no necesariamente –por fortuna- progresiva y mortal, no podemos menos que alegrarnos, porque ello representa una opción más para descubrir el cáncer y, en consecuencia, poderlo tratar oportunamente.

En está ocasión es la Máxima Casa de Estudios, quien da a conocer que a partir del próximo mes ofrecerá un innovador radiofármaco que reducirá el tiempo de detección de cáncer, siendo la única institución en la Ciudad de México que lo produce; empero no descarta la posibilidad de que se pueda llevar a otras entidades del país.

En marzo la Unidad de Radiofarmacia-Ciclotrón (URC) de la Facultad de Medicina de la UNAM pondrá a disposición de hospitales y médicos un nuevo radiofármaco basado en Flúor 18, que es más económico, duradero y eficiente para el diagnóstico de tumores neuroendócrinos.

Estos tumores son un tipo de cáncer que afecta las células productoras de hormonas y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, especialmente en pulmones, apéndice, intestino delgado, recto y páncreas; suelen ser detectados mediante la técnica, explicó, Miguel Ángel Ávila Rodríguez, titular de la URC.

Hasta ahora, la forma de diagnosticar los tumores neuroendócrinos es utilizando otro radiofármaco cuya base es el uso de una molécula (que en este caso es el octreótido), a la cual se le une un átomo radioactivo. La que usualmente se usa es Galio 68, que se produce con Germanio 68, un producto importado, es en un proceso costoso y con una vida media de 68 horas, precisó el investigador.

En cuanto al radiofármaco de Galio 68, el también miembro de la Academia Mexicana de Ciencias explicó que se produce al “importar un generador de Germanio 68 que, una vez en el laboratorio, tiene una vida útil de seis meses, y podemos hacer al día tres o cuatro dosis”. La UNAM abastece del Galio 68 a aproximadamente 25 centros de diagnóstico y hospitales en la capital del país y la Zona Metropolitana, los cuales tienen unidades PET-CT.

“La Unidad, en su conjunto, es pionera en México. La UNAM introdujo esta tecnología a principios del 2000 y seguimos siendo quienes marcamos el rumbo de hacia dónde se van a dirigir los estudios de diagnóstico en los centros, a partir de que podamos proveerles radiofármacos dirigidos a blancos moleculares específicos”, enfatizó Ávila Rodríguez.

Desde hace un año a la fecha, un equipo de físicos, químicos, bioquímicos y expertos de otras disciplinas trabajan en la URC en la implementación del método para producir el Flúor 18 octreotido, y ahora que la técnica les permite garantizar que el radiofármaco tiene la calidad requerida es cuando lo pondrán a disposición de la clínica médica, informó el experto y socio de la Academia Nacional de Medicina de México.

“En este caso, está compuesto por el octreótido, molécula a la que le pegamos en su estructura química un átomo de Flúor 18, que producimos en el ciclotrón que tenemos en la Facultad de Medicina, y con estos dos componentes dan lugar al radiofármaco, que una vez que se administra al paciente dirige la molécula al sitio de interés, y a partir de ellas podemos tener la imagen”, explicó el investigador.

Luego de aclarar que la UNAM es la es la única que lo produce en la Ciudad de México y la Zona Metropolitana, por lo cual se prevé que con la disponibilidad se reduzca la espera de los pacientes que necesitan ser diagnosticados, el investigador destacó que al producir el nuevo radiofármaco en la FM no es necesario importarlo, por lo cual los costos se reducen; además, debido a que tiene una vida media mayor a la del Galio 68 sería posible llevarlo a otras entidades, por ejemplo Querétaro; por lo que espera que se incremente la producción de dosis.

“Actualmente podemos producir entre 10 a 15 unidosis a la semana, porque está limitada la oferta. A la hora que tengamos más disponibilidad esperamos que en la misma medida tengamos más demanda” y tal vez llegar a duplicar o triplicar las dosis que ofrece la Unidad, puntualizó el titular de la URC.

Con esto queda claro una vez más que la investigación que se hace en las instituciones de educación superior en México, en este caso en la UNAM es de clase mundial. Ojalá y así lo entendiera el Gobierno de la 4T, quien para el presente año tan sólo le otorgó a la Universidad Nacional un aumento de 0.03 por ciento, con respecto al 2020;  que al sumarse con recursos de la propia casa de estudios (que representan poco menos de un 10 por ciento del total) suman 46 mil 644 millones 845 mil 669 pesos; de los cuales 27 por ciento, equivalente a 12 mil 593 millones de pesos fueron canalizados a la investigación.

Se queda en el tintero las investigaciones hechas en el Politécnico Nacional en el área de Oncología, las cuales en breve estaremos abordando en este espacio por sus grandes y novedosas aportaciones a esta especialidad, las cuales permiten ofrecer más opciones terapéuticas a las personas que cursas con algún tipo de neoplasia.  

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