El cáncer puede propiciar nuevas enfermedades

El cáncer puede propiciar nuevas enfermedades

Foto: Internet

31-08-2020

 

Cuando se tiene un diagnóstico de cáncer –del tipo que sea- la gravedad de la enfermedad por si misma supone cambios radicales e importantes en el organismo; y si a eso le sumamos otras morbilidades que se presentan a consecuencia de la neoplasia, el sistema inmunológico se deprime aún más.

Muchas de las personas que ha recibido tratamiento contra el cáncer corren el riesgo de corren el riesgo de desarrollar efectos secundarios; de ahí que todo paciente oncológico debe conocer todas las complicaciones que se pueden presentar y, a la vez estar atento para conversar con su médico y buscar prevenirlas o controlarlas. 

Entre los padecimientos que se presentan con más frecuencia en las personas que han recibido tratamiento contra el cáncer, independientemente de padecer otras morbilidades como diabetes, hipertensión arterial, obesidad y afecciones cardíacas, se encuentran: anemia, complicaciones óseas, neutropenia, alopecia (caída del cabello) y linfedema, entre otras.

Estas complicaciones, también llamadas enfermedades asociadas al cáncer, pueden presentarse como resultado del tratamiento de quimio o radioterapia. En el caso de la quimioterapia, se trata de un tratamiento citotóxico (los citotóxicos son agentes o sustancias que dañan o matan a las células o tejidos) que dañan a las células cancerosas, pero al mismo tiempo afectan órganos y sistemas sanos-. El daño colateral que puede causar el tratamiento del cáncer, debilita el sistema inmune del paciente y ocasiona enfermedades que antes del tratamiento no tenía.

 “Es muy importante orientar al paciente sobre el tratamiento integral, y efectos secundarios, para estar atentos a las señales y síntomas de posibles complicaciones. Si bien el tratamiento se centra en eliminar las células cancerígenas, también hay que poner atención sobre las complicaciones de recibir tratamiento y las terapias de soporte que serán necesarias para evitarlas o tratarlas”, enfatizó Isabelle Aloi-Timeus, presidenta y fundadora de Salvati, A.C.

Al participar en  la conferencia remota sobre “El impacto y control de las enfermedades asociadas al tratamiento de cáncer”, informó que el linfedema (hinchazón del tejido blando tras la intervención quirúrgica en la mama y axila), enfermedad secundaria al cáncer de mama, podría reducirse hasta en 100 por ciento si las pacientes tuvieran el tratamiento adecuado. "El problema es que es una enfermedad poco visibilizada y, muchas veces, mal tratada", añadió.

Y es precisamente en este aspecto donde se hace necesario hacer énfasis, luego de que la lucha contra el cáncer no termina con la quimioterapia, debido a que la mayoría de los pacientes desarrollan linfedema, el cual, a la larga, deriva en la hinchazón de sus extremidades, lo que limita su independencia y productividad.

El linfedema, explicó, es una acumulación anormal y progresiva de linfa (líquido coagulable que procede de la sangre), lo que obstruye el sistema linfático y provoca hinchazón y puede aparecer inmediatamente después de la cirugía o meses o años después. "Hay pacientes que lo han presentado hasta 30 años después de cirugía", afirmó Aloi-Timeus.

Esta hinchazón no solo representa un daño físico sino también emocional, ya que llega a causar aislamiento, limitación de las actividades diarias y crisis de identidad; además de que con el tiempo, los pacientes pueden llegar a tener dolor, lo que les da una mala calidad de vida, refirió.

Po ello la insistencia en la necesidad de que se tenga una rehabilitación física oncológica, con profesionales calificados, ya que esto ayuda a que el paciente tenga una buena calidad de vida, con menos dolor y en menor tiempo.

Se estima que 300 millones de personas tienen linfedema en todo el mundo, mientras que en México, aunque no hay cifras precisas, se estima que al menos 40 por ciento de las pacientes que superan el cáncer pueden padecer linfedema.

En su oportunidad Alejandro Juárez Ramiro, Oncólogo Médico del CMN 20 de Noviembre ISSSTE, informó que en el caso de la anemia, esta puede presentarse hasta en el 60 por ciento de los pacientes con cáncer. Si la disminución de glóbulos rojos es significativa y causa síntomas en el paciente, se puede requerir de trasfusiones sanguíneas para su mejoría.

Mientras que al referirse a la neutropenia, otra complicación secundaria al tratamiento de cáncer, consiste en la disminución en el número de glóbulos blancos, los cuales son la principal defensa del cuerpo contra las infecciones. 

La neutropenia tiene que ver con el conocimiento sobre los medicamentos empleados en la quimioterapia, los cuales actúan matando a las células que se multiplican rápidamente en el cuerpo (esto incluye células cancerosas como los glóbulos blancos sanos). Durante este procedimiento el paciente puede tener menos glóbulos blancos, y  por ende, ser un flanco fácil para cualquier infección. Al lavarse las manos con frecuencia, el paciente disminuye la probabilidad de contraer una infección mientras está en la quimioterapia.

Con el cáncer los huesos se debilitan y pueden presentarse fracturas, que  si no son detectadas a tiempo, afectando así la calidad de vida del paciente. Por otro lado, los tratamientos a menudo reducen o desaceleran el crecimiento de las metástasis de los huesos (complicaciones óseas) y pueden ayudar con cualquier síntoma que causan.

“Las metástasis óseas son una importante complicación del cáncer de mama metastásico, las cuales pueden causar dolor, fracturas y déficit neurológico y pueden deteriorar gravemente la autonomía y calidad de vida de los pacientes, afirmó Patricia Cortes, oncóloga también del Centro Médico Nacional 20 de noviembre ISSSTE, quien subrayó que el diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado son primordiales,

Los pacientes con cáncer con frecuencia no tiene suficiente información sobre las enfermedades asociadas al cáncer, por lo que la Fundación Salvati realiza compañas como # MásAlláDelCáncer con el fin de sensibilizar a los pacientes, asociaciones y medios de comunicación en pro de mejorar la calidad de vida de las personas que se encuentran en las terapias contra el cáncer. Así mismo su preocupación por las familias que juntos con los pacientes enfrentan ese padecimiento.

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