El cáncer no está en cuarentena, el cáncer también es prioridad

El cáncer no está en cuarentena, el cáncer también es prioridad

Foto: Internet

08-06-2020

 

Ya sea porque hasta el momento no existe reglas de operación en el INSABI (Instituto Nacional de Salud y Bienestar) –que vino a sustituir al Seguro Popular-, porque se cambió el mecanismo para la adquisición de fármacos –entre el Gobierno y los laboratorios-, por la falta de personal  médico y ahora por emergencia sanitaria –provocada por el virus SARS-CoV-2; el caso es que el desabasto medicamentos oncológicos parece no tener fin, cuando de ello depende la vida de los pacientes, muchos de los cuales ya han perdido, por desgracia, la batalla contra el cáncer.

Es así que los padres de niños con cáncer, han  vuelto a la escena pública desde semanas, una vez más, a pesar de estar en medio de una pandemia que pone en riesgo su salud, para denunciar el desabasto de medicamentos indispensables para las quimioterapias en varios hospitales del país, como es el caso de la ciclofosfamida y la citarabina que no lo hay en el Hospital Infantil “Federico Gómez” afectando a  “cerca de 800 niños”, precisó Omar Hernández, padre de un niño con cáncer.

Los padres de los afectados –agrupados en el Movimiento Nacional por la Salud, con representatividad en 18 estados- están a la espera de que en  la próxima semana se empiece a distribuir el medicamento, tal como se comprometió el subsecretario de Gobernación, Ricardo Peralta, como parte de acuerdo al que se llegó con la Secretaría de Salud para levantar la huelga de hambre que mantuvieron la semana pasada a las afueras de esta dependencia.

Lo cual viene a corroborar lo  que en su dio a conocer el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a través de un comunicado, donde informó de la llegada de medicamentos oncológicos procedentes de Argentina,  adquiridos en compra consolidada por el Gobierno de México.

Fármacos que hasta el momento están siendo revisados –previo a su distribución- por parte de la Comisión Federal para la Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris) para comprobar su  calidad; posteriormente la Secretaría de Hacienda y Crédito Público determinará cuántas unidades le corresponden a cada institución del sector Salud.

Entre los fármacos para la atención a los padecimientos cancerígenos destacan Fluorouracilo, Etopósido, Bleomicina, Ciclofosfamida, Dacarbazina, Oxaliplatino, Mitomicina, Idarubicina y Daunorubicina.

En entrevista con Hablemos de cáncer…sin miedo, Israel Rivas, representante de los padres de niños con cáncer en todo el país, explicó que como parte de la negociación para dar por terminada la huelga se acordó la firma de un acuerdo para el próximo 8 de julio –del cual se reservó los detalles- que involucrará a varias dependencias de gobierno, para dar por terminada  la problemática por el desabasto de quimioterapias y medicamentos oncológicos.

Refirió que de acuerdo a Peralta “ya se tiene un contrato formal con laboratorios de Estados Unidos, Alemania y Suiza para la adquisición de medicamentos oncológicos, por lo que ya sólo están a la espera de los contratos para poder firmarlos entre el 8 al 12 de junio”.

De ahí que confió en que una vez que signe el convenio se puedan tener todos los medicamentos que se requieren para los tratamientos oncológicos, lo cuales “no se pueden sustituir por otros o dejar de suministrarse, porque ello inmediatamente se ve reflejado en el ya de por sí delicado estado de salud los niños; quienes se debilitan, tienen recaídas e incluso han muerto.

De acuerdo con el protocolo médico, un niño que padece leucemia tiene que llevar un tratamiento que involucra 21 medicamentos indispensables para las quimioterapias; de ahí que si no se lleva y alterna en tiempo y forma, invariablemente va a presentar repercusiones.

En ocasiones, dijo, el médico le dice al papá: “no le voy a poner vincristina, pero le pongo está otra, lo cual, por supuesto, origina un retroceso en el tratamiento. Muchas veces la falta de preparación de los padres, hace que éstos acepten un medicamento por otro; por ello cuando los representantes de los medios, como el llamado Lord Molécula, los llegan a entrevistar y le preguntan a los niños si tienen medicamento, o a la madre si hay desabasto, ellos dicen que sí tienen medicinas y que no hay desabasto. El caso, es que no se trata de sustituir un medicamento por otro, sino de dar el medicamento correcto porque se trata de una enfermedad progresiva y mortal como es el cáncer”, enfatizó.

Gael perdió su ojo por falta de vincristina y ciclofosfamida

Luis Fernando Reyes Guzmán, papá de Gael, un niño de tan sólo cuatro años que fue diagnosticado con Retinoblastoma bilateral, es decir,  “Cáncer en los ojos”, explicó que desde hace dos años y tres meses a su pequeño le diagnosticaron este tipo de cáncer y, desde entonces, calcula que ha vivido aproximadamente 15 desabastos de medicamentos, lo cual ya ha tenido consecuencias irreversibles en su hijo.

“Mi hijo ahorita, a raíz de desabastos pasados le afectó tanto el tumor que le quitaron el ojo, entonces ahorita mi hijo quedó legalmente ciego, ahorita está con otro tipo de tratamiento. Ya no ocupa medicamento porque no le sirve ya”, comentó con resignación.

Recordó que hace un año, Gael necesitaba vincristina y ciclofosfamida para continuar con su tratamiento, pero con el desabasto de dichos fármacos se quedó sin quimioterapia un mes y medio, lo que hizo que el tumor creciera más, a tal grado que lo tuvieron que operar para quitarle el ojo y preservar su vida.

Así como está –por desgracia- hay cientos de casos de historias realmente conmovedoras, donde incluso los niños y adolescentes han muerto víctimas de un tumor maligno; niños con nombre y rostro, niños de padres comprometidos con sus hijos en esta lucha que no siempre ganan. P adres como Israel Rivas, como Fernando Reyes, como Abigail Iturbide, por mencionar sólo algunos; padres que NO se merecen que las autoridades, como el subsecretario (de Salud) López Gatell los califiquen como “pseudo padres”. En primera, porque son padres de niños que verdaderamente tienen cáncer; en segunda, porque son padres que representan a muchos otros que comparten la misma tragedia, y que muchas veces no saben leer ni escribir, menos van a saber defender sin miedo a sus hijos; en tercera, porque el derecho a la salud, es un derecho constitucional y, en cuarta, y quizá más importante, porque con la vida de un hijo no se juega, los hijos son sagrados, al menos para mí.

 

Notas Relacionadas

Hablemos de Cáncer... sin miedo

Irene Licona