Grandes logros y grandes retos en materia de cáncer

 Grandes logros y grandes retos en materia de cáncer

Foto: Internet

05-02-2020

 

Ante la realidad de que hoy por hoy el cáncer representa la segunda causa de muerte a nivel mundial, con 8.8 millones de defunciones al año y que la tendencia en la incidencia de aquí a 20 años tampoco es alentadora, mucho es lo que hay que aprender, mucho es lo que hay que hacer en diferentes ámbitos, poniendo especial énfasis –aunque parezca repetitivo- en la prevención y el diagnóstico temprano,  luego de que sigue representando el “Talón de Aquiles” para las instituciones de salud.

Porque es precisamente el avance en estos dos aspectos, lo que nos va a permitir reducir el número de decesos a consecuencia de este padecimiento progresivo y mortal, sino se detecta a tiempo; de ahí la importancia de contar con campañas de información permanentes en las escuelas, centros de trabajo y cualquier espacio donde hay concentración de gente, como puede ser los parques, mercados, centros comerciales y hasta los centros de salud públicos y privados. Campañas en las que cada día se cuente más con la participación de la iniciativa privada, incluyendo a los dueños de los medios de comunicación; porque es a través de estos últimos donde se tiene una mayor penetración entre la población.

La incidencia de los diferentes tipos de cáncer, es una cifra que aumenta año con año en todo el orbe –como lo reporta la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, de las Naciones Unidas, a través de su reporte Globocan- ya que de los 18.1 millones de casos reportados en 2018, se estima que para el 2040, es decir, en apenas 20 años más, se alcanzarán los 29.5 millones de personas. En México es la tercera con 85 mil 201 decesos al año. Actualmente se estima que hay 190 mil 667 casos diagnosticados y para el año 2040 esta cifra aumentará en un 88.5 por ciento. Los cinco primeros tipos de cáncer que causaron la muerte a los habitantes del país fueron: cáncer de próstata, mama, cervicouterino, pulmón e hígado.

Es hora de hacerle ver a la población la importancia de cultivar la cultura de la prevención en materia de salud, es hora de que todo el mundo sepa, en este caso los mexicanos, qué es el cáncer, cómo se manifiesta y cómo podemos prevenirlo; empezando por cambiar nuestro estilo de vida: alimentándonos mejor; abandonando el sedentarismo mediante la práctica de alguna actividad física, como por ejemplo caminar unos minutos diariamente y hacer el intento de dejar fumar o consumir alcohol, porque representan factores de riesgo exponenciales para desarrollar cáncer y a los cuales no les damos importancia.

Es hora de que la gente sepa que por el simple hecho de ir envejeciendo, estamos propensos a desarrollar algún tipo de cáncer; es hora de que la gente sepa que el sólo hecho de vivir en una ciudad alta con respecto al nivel del mar –como es la Ciudad de México- donde los rayos ultravioleta nos dan más directamente, propicia la aparición de cáncer de piel, como también el hecho de tomar el Sol en horas “pico” y usar continuamente camas de bronceado.

Es por ello que en el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, este 4 de febrero –justo cuando este espacio (Hablemos de Cáncer….sin miedo) cumplió cuatro años de vigencia- muchas son las acciones que diversas instituciones de salud (públicas y privadas), fundaciones y asociaciones civiles llevaron a cabo una serie de eventos con miras a concientizar a la población sobre la importancia de hacer una detección oportuna, a través de campañas y acciones efectivas que permitan revertir la tendencia en la incidencia de cáncer.

De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre el 30 y el 50 por ciento de los cánceres pueden ser evitables o prevenibles. De ahí la necesidad de reducir los factores de riesgo y aplicar estrategias preventivas de base científica. Prevención que implica tanto la detección precoz como el acceso  oportuno al tratamiento de los pacientes.

En la actualidad en nuestro país más del 70 por ciento de los casos de cáncer, tristemente, son detectados en etapas tardías, luego de que el tiempo promedio de espera entre el primer contacto con el servicio de salud y el tratamiento inicial es de siete meses; la mayor parte de esta demora corresponde a la confirmación del diagnóstico.

Y es ante este panorama que Juntos Contra el Cáncer –asociación pionera en la lucha por alzar la voz a favor del paciente desde hace varias décadas- exhortó a las instituciones del Sistema Nacional de Salud, academia, universidades, científicos, familiares y pacientes, a unirse al compromiso para alcanzar la “Meta país” en cáncer: 62 días máximo, entre la detección y el inicio del tratamiento, sin importar la institución donde el paciente sea atendido. Es un llamado conjunto para que, a partir de hoy las instituciones de salud, midan, mejoren y difundan información, relacionada con su capacidad para detectar el cáncer en etapa clínica temprana e iniciar oportunamente el tratamiento.

Lo anterior, fundamentado en la evidencia científica relacionada con la historia natural del cáncer hace visible la importancia de iniciar el tratamiento en el menor tiempo posible, en un máximo de 62 días, para disminuir la probabilidad de que el cáncer progrese a etapas clínicas mayores y que afecten adversamente el pronóstico del paciente.

Por lo pronto, no debemos perder de vista –en lo individual- que el cáncer es la enfermedad más democrática que existe, porque nadie está exento de poder presentarla, y que mejor manera de prevenirla que haciéndonos la autoexploración y el chequeo de rutina, cuando menos una vez al año; no hay que olvidar que el cáncer es curable si se detecta a tiempo.  

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Irene Licona