El cáncer no espera, ni sabe de burocracias

El cáncer no espera, ni sabe de burocracias

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30-08-2019

Quien iba a decir que el tema de desabasto de medicamentos –para cierto tipo de enfermedades- y personal médico que se viene manejando a través de los medios durante sus últimos meses, alcanzaría su punto más álgido en estos días, con la salida a las calles de los padres de familia y sus hijos que padecen cáncer para protestar primero (en su momento) por la falta de personal médico para la aplicación de las quimioteparias  y en estas últimas semanas porque no contar con el medicamento.

Muchas son las voces a favor y en contra sobre este tema; unos porque ni siquiera creen que sea real el asunto real el desabasto de medicamento para tratar el cáncer infantil –en este caso el Metotrexato, medicamento indispensable e insustituible para el tratamiento de Leucemia Linfoblástica Aguda (LLA), Linfoma y Osteosarcoma que se presenta principalmente en niños y adolescentes- sino más bien una estrategia política para desacreditar la administración que encabeza López Obrador; mientras que los otros, es decir, los afectados (pacientes y sus padres) demandan al Presidente de México una solución inmediata respecto a la disposición del medicamento, que les permita continuar con su tratamiento de quimioterapia.

Según las autoridades de salud el problema no es que no haya el medicamento, sino más bien una cuestión de logística para hacerlo llegar en tiempo y forma a las centros hospitalarios donde se atiende a niños (de 0 a 18 años de edad) de algún tipo de cáncer infantil como es el Centro Médico Nacional del ISSSTE “20 de Noviembre”, el Hospital Infantil “Federico Gómez” y el Instituto Nacional de Pediatría, luego de que el fabricante nacional del fármaco dejó de producirlo y se ha tenido que recurrir a la importación. Todo ello es entendible y justificable; lo que no es justificable es su falta de previsión y burocracia con la que está abordando este caso.

Y dijo, que no es justificable porque cuando se habla de cualquier otro tipo de enfermedad, puede haber otro tipo de medicamentos para poder tratarla, pero cuando se habla de medicamentos controlados –como los que se utilizan para el cáncer- es decir, no se pueden adquirir en la farmacia de la esquina como si fuera una aspirina para el dolor de cabeza. Como tampoco se pueden administrar por cualquier persona; tiene que ser por personal altamente capacitado o que ya recibieron un entrenamiento previo, como sucede con las mamás de niños y adolescentes que viven en lugares sumamente alejados de alguna clínica u hospital.

Pero sobre todo no es justificable porque a diferencia de otro tipo de morbilidades, en el caso del cáncer, de cualquier tipo,  el tiempo es oro, no en vano la multicitada leyenda de que “el cáncer es prevenible si se detecta a tiempo”; y que viene a ser lo mismo si no se sigue el tratamiento en tiempo y forma. Y es precisamente por ello que a la “desesperada”, y no por gusto como opinan unas mentes retorcidas, que padres e hijos al tomado las calles para demandar una respuesta pronta y expedita a las autoridades de salud para no tener que ver interrumpido su tratamiento, que en este caso, por desgracia, si es de vida o muerte. Sí, así de fuerte y contundente.

Tal real y urgente era la situación de estos niños, que la presión que hicieron estos últimos días ha dado como resultado que ya desde este jueves se reanudo la aplicación de las quimioterapias, luego de que ya se cuenta con Metotrexano; abasto garantizado hasta enero de 2020 con 17 mil piezas, según informes de la Secretaría de Salud.

Sin embargo no todo termina ahí, luego de que los integrantes de la Comisión Permanente en la Cámara de Diputados están demandando la comparecencia del secretario de Salud, Jorge Alcocer, en el marco de la Glosa del Informe de Gobierno, luego de que en días pasados minimizará la situación del desabasto de medicamento y de que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) se deslindará del asunto.

En conclusión, que bueno que por lo pronto el asunto del desabasto de este medicamento sea ha resuelto, empero habrá que trabajar en un esquema de atención en dónde no sólo no se carezca del medicamento, sino que incluso se les ofrezca el tratamiento gratuitamente como sucede en otros países, luego de que en muchos de los casos los niños y adolescentes con cáncer en México pierden la batalla al no tener recursos para su tratamiento.

                                                                        

 

 

 

 

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