Semarnat contra la industria

03-09-2019

El secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Víctor Manuel Toledo Manzur, se ha convertido en el principal funcionario que entorpece el desarrollo de la industria extractiva del país, debido no siempre a situaciones explicables desde el punto de vista jurídico, y de cumplimiento del estado de derecho, sino a posturas que se ubican más en un contexto político y hasta ideológico.

México no ha podido impulsar fuentes de energía renovables, como la eólica y la solar, que sustituyan a la utilización de hidrocarburos fósiles, fuente en contra de la cual se ha manifestado opositor el titular de la Semarnat, a pesar de que el país . depende en gran medida de la industria petrolera como principal fuente de energía.

Si bien México debe cuidar al máximo sus recursos naturales, como de los objetivos más preciados, no es posible que esta meta provoque una limitación de la actividad industrial en el momento que más se requiere para fortalecer a la economía nacional.

Toledo, activista de izquierda en defensa del medio ambiente de toda la vida, desde que asumió la titularidad de la Semarnat se ha manifestado en contra de las corporaciones industriales del sector extractivo, a las que ha llamado “minoría depredadora y rapaz que destruye a la naturaleza y al ambiente”.

En este tipo de crítica se aprecia más una postura ideológica que el racionamiento equilibrado de un funcionario que debe velar por la aplicación de la ley y la reglamentación en materia de medio ambiente, sin mostrar prejuicios y condenas lapidarias en contra de ningún sector productivo en especial.

Toledo Manzur sabe perfectamente que se requiere de un plan nacional energético de transición para pasar de una estructura basada en hidrocarburos fósiles a una de energía limpias, pero esto no se puede hacer de la noche a la mañana.

Flaco favor le hace al Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, un funcionario, como Víctor Toledo que arremete sin medir consecuencias en contra de la industria extractiva en general en las circunstancias que se encuentra la economía nacional, de nulo crecimiento.

En el plan que anda, sólo falta que Toledo la emprenda de manera abierta en contra de la contaminación provocada por Pemex que aún aporta 6.6 por ciento del Producto Interno Bruto del país y que se encuentra entre los planes torales de López Obrador para rescatar su importancia que algún día tuvo para la economía mexicana.

La función de Toledo no debe ser la de poner corta pisas sin argumentos a la industria extractiva, ya sea que se trate de los sectores petrolero, de gas o minero, sino lograr que se estas actividades sean amigables con el ambiente, pero sin encabezar ataques, que en lugar de permitir un clima armónico, provoquen molestia y desconfianza entre los actores de estas cadenas productivas. Ojalá lo entienda antes de que sea muy tarde para él.

Información aguas arriba: Causó extrañeza el señalamiento del presidente López Obrador, durante su conferencia mañanera de este lunes, en Hermosillo, Sonora, en donde realizó una gira de trabajo, en el sentido de que hace años las empresas mineras ni siquiera pagaban impuestos. Es totalmente inexacta la información que le transmiten al Jefe del Ejecutivo sus subalternos. En 2017, las mineras pagaron 28 mil 805 millones de pesos a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público tan sólo por concepto de Impuesto Sobre la Renta (ISR), la cual también captó 8 mil 281 millones de pesos por concepto de ingresos no tributarios…

En esa misma conferencia, el Jefe del Ejecutivo aceptó que los recursos del Fondo Minero, que provienen del 7.5 por ciento de las utilidades de las empresas y que se emplean en favor de los municipios en donde se realiza minería, no han sido canalizados a las poblaciones, porque estos recursos se entregarán de manera directa y no como ocurría anteriormente, cuando ese dinero se desviaba a otros fines.

El poder que pensaba recuperar Napoleón Gómez Urrutia, el líder del Sindicato Minero Nacional y senador de Morena, se vio nuevamente mermado, después de que el Décimo Séptimo Tribunal Colegiado de Distrito en Materia Laboral, con sede en la Ciudad de México, concedió un amparo al Sindicato Nacional Democrático Minero, encabezado por Ismael Leija Escalante, para que no prosperaran las intenciones de “Napito” de que se desconociera legalmente la personalidad jurídica de la agrupación de Leija. Desde que regresó a México en 2018, Gómez Urrutia presentó amparos para que las autoridades laborales no aprobaran la existencia de ningún sindicato minero y de ramas similares que no fuera el suyo. Es decir, “Napito” quiere todo el pastel sindical de mineras, acereras, metalúrgicas y hasta empresas automotrices para poder controlar los contratos colectivos de trabajo. Un platillo muy grande que lo puede indigestar…

 

Industria Extractiva

Gustavo Flores