El panorama para el campo en el Paquete Económico 2017

El panorama para el campo en el Paquete Económico 2017

Foto: Internet

12-09-2016

Era el mejor de los tiempos.

Era el peor de los tiempos.

Historia de dos ciudades

Charles Dickens

El día 8 de septiembre, en el límite del término establecido en la fracción IV del artículo 74 de la Constitución, el Ejecutivo Federal presentó y entregó a la Cámara de Diputados el Paquete Económico para el ejercicio fiscal 2017.

Como estaba anunciado, el proyecto presentado plantea, sin decirlo, un panorama de emergencia que obliga a realizar ajustes muy importantes, principalmente en lo que respecta al presupuesto de egresos que se ejercería a través de las dependencias del Gobierno Federal el año entrante. Este ajuste, el mayor propuesto en mucho tiempo, es de un monto global superior a los 239 mil millones de pesos, lo que en términos reales significa 1.7% menos respecto al que se propuso y se ejerce en 2016.

En el anexo 11 del proyecto de Presupuesto de Egresos 2017, se ubica al denominado Programa Especial Concurrente para el Desarrollo Rural Sustentable (PEC), el cual propone ejercer un presupuesto en 2017 de 304,751.1 millones de pesos, lo cual es 48,091.8 millones de pesos menor al aprobado para 2016.

En ese contexto de ajuste, en el proyecto de egresos, la SAGARPA es una de las secretarías con mayor grado de recorte ya que se propone una variación nominal de 19% menos, lo que en números es 14,557 millones de pesos menos al presupuesto autorizado para el presente año, monto equivalente a la mitad de los recursos asignados en la propuesta al Programa de Fomento a la Inversión que ejercen 4 Secretarias o al presupuesto completo del Programa de Fomento a la Agricultura de SAGARPA.

La reducción propuesta mantendría la tendencia a la baja que se ha tenido desde el 2015 para esta Secretaría.

Esas son algunas cifras significativas plasmadas en el paquete económico.

La pregunta sería:

¿Contar con un presupuesto de 304,751 millones de pesos es poco o es mucho para enfrentar los retos del desarrollo rural sustentable en nuestro país en 2017?    

Seguramente para muchos este monto es insuficiente, tal vez porque en los últimos 10 años nos acostumbramos a ver un crecimiento notable en los recursos asignados al PEC, en buena parte gracias a la presión de las organizaciones sobre la Cámara de Diputados, a las mejores condiciones de nuestra economía y a otras razones de índole político, logrando que año con año se rompieran records en el presupuesto dirigido al campo.

Seguramente para quien no tiene ese dinero para gastarlo le resultará mucho.

Por más que nos resistamos a creerlo, la realidad es que nuestra economía y lo volátil de las variables que en ella intervienen, no permiten y no permitirán en el corto plazo, mantener el crecimiento presupuestal en el PEC en las proporciones que vimos años atrás, lo que significa que nos guste o no tendremos que mantener el ritmo con menos recursos.

Hay que reconocer que los incrementos presupuestales al PEC, en los hechos, no han significado haber logrado las metas y los objetivos que tanto gobierno como organizaciones nos hemos trazado; que esa tendencia creciente no se ha traducido en la superación la pobreza y la marginación de millones de mexicanos que viven en el campo y que tener presupuestos récord no ha garantizado nuestra seguridad y soberanía alimentaria.     

Mi personal consideración es que 304 mil millones de pesos son una oportunidad si logramos invertirlos bien.

Son una oportunidad si logramos que México cuente con una política rural integral que promueva la articulación institucional, la conjunción de esfuerzos y recursos en los tres niveles de gobierno, la alineación funcional de programas y componentes, la inversión sobre la compensación, la eliminación de duplicidades, la planificación estratégica del desarrollo rural, el acceso al crédito, a la capacitación y a la asistencia técnica, entre otros.

Son una oportunidad, si también hay del lado de los productores un firme compromiso de hacer buen uso de los recursos públicos para transformar progresivamente su condición y contribuir aún más al desarrollo de las comunidades y regiones rurales en nuestro país.

Estoy convencido que México y su sector agropecuario, pesquero y forestal tienen viabilidad si logramos, en medio de la adversidad, el acuerdo y el compromiso de todos.