El TPP en el Sector Agropecuario de México

El TPP en el Sector Agropecuario de México

Foto: Internet

12-02-2016

Hoy participe en la primer sesión ordinaria del 2016 del Consejo Mexicano para el Desarrollo Rural Sustentable la que tuvo como tema principal el tema del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TTP) respecto a las negociaciones y el acceso a los mercados de los 12 países involucrados, todo en el Sector Agropecuario. 

En mi participación manifesté como representante de una organización principalmente integrada por pequeños productores agropecuarios que a pesar de que hoy México tiene en operación 11 Tratados de Libre Comercio con 46 países, 32 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones con 33 países y 9 Acuerdos de Complementación Económica y Acuerdos de Alcance Parcial en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración, los pequeños productores siguen siendo los perdedores en el proceso de apertura de México y que han sido solo las empresas que tienen presencia multinacional, quienes con múltiples apoyos del Gobierno Mexicano para dominar el mercado interno, son las que se han beneficiado de estos acuerdos comerciales. 

Una clara evidencia de esto es que desde 1980 las políticas y los programas públicos no han logrado romper el estancamiento de los rendimientos en la producción y productividad de los 15 principales cultivos y productos, como maíz, frijol, trigo, tomate, arroz, huevo, leche, entre otros, lo que hoy nos plantea un desafío para lograr con nuevos instrumentos de política y normatividad, con un acuerdo comercial más amplio, que los pequeños productores no sólo aumenten su producción y productividad, sino también robustecer su organización y su integración a las cadenas de valor. 

Expresé que este si bien es cierto que con la reducción de aranceles previstos en este acuerdo, el principal beneficiario serían los consumidores, ya que da mayor dinamismo y competencia a los mercados externos, pero que es necesario para evitar que el TPP repercuta de forma negativa en los productores del sector agropecuario que el gobierno genere las condiciones para que el crédito y el acceso a los insumos a precios competitivos, entre otros elementos, nos permita mantenernos en competencia. 

El panorama para nuestro sector productivo agropecuario en el TPP nos hace evidente que los productores de huevo, maíz, frijol, arroz, atún, sal, aceites comestibles, verduras, frutas, carne de res, manzanas, limones, cebolla, jitomate, zanahoria, rábano, espinaca, brócoli, calabaza, chiles dulces y pimientos, lechuga, pepino, sandia y melón enfrentarán la posibilidad de importaciones masivas de Australia, Nueva Zelanda, Brunéi, Canadá, Japón, Malasia, Singapur y Vietnam. 

A esto hay que sumarle que hoy México carece de una política industrial y uno de los principales problemas es que hoy importamos insumos para lograr exportar, lo que hace un reto urgente lograr una política para una mayor integración de las cadenas. 

Si no nos volvemos más competitivos, cuidamos a nuestros sectores productivos, metemos de lleno a los pequeños productores bajo un esquema de mayor organización e integración, el TPP podría comernos. 

Una de las lecciones que nos dejó el TLCAN fue que abrirse al exterior sin fortalecer previamente a los sectores productivos, ni cuidarlos para que la apertura sea gradual, conlleva a la desindustrialización de la planta productiva, pérdida de empleos y marginación de los pequeños productores y de las PYMES proveedoras de las empresas tractoras. 

Por ello, lo conveniente es que el Senado Mexicano convoque a los sectores involucrados, entre ellos a las representaciones de organizaciones de los pequeños productores agropecuarios para sostener un diálogo profundo y bien sustentado, con base en estudios de impacto económico, que demuestren los beneficios o probables perjuicios del TPP en el mediano y largo plazo.