Se retrasa la recuperación del turismo nacional y mundial

Se retrasa la recuperación del turismo nacional y mundial

Foto: Reuters

 

TODO EMPEZÓ con la prohibición de Canadá para que sus ciudadanos ya no visitaran destinos de México y quienes lo hicieran tendrían que hacerse pruebas PCR negativas de COVID-19 para poder ingresar a ese territorio. La restricción se extendió a las naciones de Europa, a los chinos, a los coreanos, a los provenientes de Asia Meridional, como Irán, así como de otras naciones asiáticas.

Las razones son lógicas y admisibles, ya que es la única forma de detener la propagación de un virus que ha cobrado muchas vidas y costado millones de empleos, además de que puso en situación de quiebra a varios países del planeta.

El freno a los pocos viajes internacionales se hizo patente desde principios de febrero. Los turistas provenientes de países de la Unión Europea también fueron rechazados. Estados Unidos se sumó, y por eso está más que claro que el turismo internacional no se recuperará con la rapidez y solidez que se previó.

Al menos 15 naciones han declarado que los ciudadanos de México que intenten ingresar a su territorio deberán exhibir la prueba de Covid negativa, entre los que figuran desde Estados Unidos y Canadá, hasta España, Colombia, Guatemala y Argentina.

Mientras la etapa de vacunación global no sea un hecho, podemos olvidarnos de la recuperación de 100 millones de empleos que anunció Gloria Guevara, CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC por si siglas en inglés), y del dinamismo observado en reservaciones para vacaciones de Semana Santa y verano.

En el país la situación pinta similar, pues seguimos con semáforo epidemiológico en rojo en toda la República Mexicana, no hay vacunas, y las campañas son, hasta ahora, sólo parte de planes y estudios.

+++++

LOS PRESTADORES de servicios turísticos admiten que no hay peor lucha que la que no se hace, y por eso aplaudieron a Miguel Torruco, titular de Sectur federal, el acercamiento a los secretarios de Salud y Economía, Jorge Alcocer y Tatiana Clouthier, para pedir que se considere a la llamada industria sin chimeneas como una actividad esencial para la economía del país.

Ha pasado casi un año desde que se declaró a la Covid-19 como pandemia sanitaria en México y se anunció el plan de emergencia en el que el sector turismo salió muy mal posicionado.

Las pérdidas económicas son multimillonarias (se habla de un billón de pesos); los empleos aniquilados son del orden de los 700 mil, entre temporales y permanentes, y el cierre de negocios supera los 500 mil, en cifras muy conservadoras, porque nadie tiene aún un balance certero sobre los destrozos que dejó esta insalubre pesadilla.

+++++

El dato: Antes de la crisis sanitaria, el turismo en México presentó un consumo de 172 mil millones de dólares, 82% nacional y 18% extranjero. Representó la tercera fuente generadora de divisas, con 24 mil 573 millones de dólares, 8.7% del PIB; 4.4 millones de empleos directos o el 8.7% a nivel nacional. (Fuente: Sectur federal)

+++++

Miguel Torruco, titular de Sector federal, también se pronunció por seguir creciendo en materia turística, sin afectar el entorno natural y cultural. Lo hizo de cara al lanzamiento del “Foro Global de Inteligencia Artificial por el Clima 2021”, que se llevará a cabo en Marruecos en diciembre de este año. Todo ello está perfecto, pero la pregunta es si ese discurso lo ha compartido ya con los responsables de la construcción del Tren Maya, porque cada día son más las voces que cuestionan la destrucción que se hace al ecosistema de la región sur-sureste del país, y repudian las edificaciones y creación de 19 polos de desarrollo a lo largo de la ruta.

Sería de enorme ayuda que también le hiciera llegar al director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Barlett, la parte de su discurso en donde habla de la inteligencia artificial para lograr una mayor eficiencia con menos recursos, en el ahorro de energía o en la disminución de emisiones CO2.

En el boletín que difundió la dependencia semana pasada, no tiene desperdicio el párrafo que subraya que, “a lo largo de los años, la actividad humana ha provocado impactos negativos en el medio ambiente por una inadecuada explotación de los recursos naturales, como contaminación de mares, litorales, lagunas y ríos; extinción de especies de flora y fauna, y el calentamiento global, entre muchos otros”.

Si Torruco difunde su posición o la hace llegar de manera personal a los responsables de esa obra, se lo agradecerán las etnias, pueblos originarios y ecosistema de la región, porque a la mayoría de sus expertos y habitantes -chiapanecos, campechanos, yucatecos, quintanarroenses y tabasqueños-, les queda claro que el Tren Maya podría detonar una catástrofe ecológica, con grave impacto medioambiental, afectación a las reservas naturales y a los patrimonios arqueológicos del área, por el crecimiento urbano, la explotación de recursos y la contaminación.

@AlejandraBernal

 

Notas Relacionadas

Valija Viajera

Alejandra Pérez Bernal