Alerta por quiebra inmobiliaria en China

Alerta por quiebra inmobiliaria en China

Foto: EFE

22-09-2021

Por Agustín Vargas 

En septiembre de 2008 estalló la mayor crisis financiera mundial de este milenio y  es recordada incluso por ser una de las más profundas del último siglo; las secuelas de esa debacle económico financiera, originado en el mercado inmobiliario aún prevalecen en muchos países desarrollados.

Conocida como la crisis de las hipotecas subprime se originó por la desconfianza crediticia que se extendió inicialmente por los mercados financieros de Estados Unidos.

De hecho, fue la alarma que puso en la mira a las hipotecas "basura" de Europa desde el verano del 2007, evidenciándose al verano siguiente con la crisis financiera de 2008, que se detonó con la quiebra de Lehman Brothers, el mayor banco de inversión en el país vecino. Se considera el detonante de la gran recesión internacional.

La crisis hipotecaria, hasta octubre de 2008, se había saldado con numerosas quiebras financieras, nacionalizaciones bancarias, constantes intervenciones de los bancos centrales de las principales economías desarrolladas, profundos descensos en las cotizaciones bursátiles y un deterioro de la economía global real que provocó la mayor depresión desde la II Guerra Mundial.

En los últimos días el tema de la situación del gigante inmobiliario chino Evergrande ha cobrado interés en los mercados financieros globales, que el pasado lunes tuvieron el primer descalabro, con pronunciadas caídas en sus principales indicadores y el debilitamiento de algunas monedas, derivado de la insolvencia de la segunda inmobiliaria más grande de China.

Desplome de Evergrande

La semana pasada, la inmobiliaria admitió que probablemente no pueda pagar la deuda cercana a 300 mil millones de dólares, aumentando el riesgo de quiebra, por lo que, debido al tamaño de deuda y su extensa red de filiales, existe la preocupación sobre un riesgo sistémico, con posibles impactos negativos en otros países distintos a China.

En esta semana tiene compromiso de pagos por 83.5 millones de dólares de intereses el 23 de septiembre por su bono de marzo de 2022. El 29 de septiembre debe pagar otros 47.5 millones del 29 de septiembre por los bonos de marzo de 2024.

La preocupación radica en un posible “efecto contagio”. Los pasivos de la empresa involucran a más de 128 bancos y más de 121 instituciones no bancarias. Desde 2015, la compañía era conocida como la “inmobiliaria más endeudada del mundo”.

Aunque algunas analistas han hecho la comparación, otros consideran que la situación está muy lejos de ser algo similar a las implicaciones que tuvo en su momento la quiebra de la estadounidense Lehman Brothers y que terminó desencadenando la gran crisis económica de 2008-2009.

Accendo, Toka, Moisés Cosío Espinosa… lucha de lodo

Vaya batalla en columnas financieras y de negocios (¿patrocinadas?) que están protagonizando Javier Reyes de la Campa, director de Banco Accendo, y Moisés Cosío Espinosa, unos de los herederos de Manuel Espinosa Yglesias, y en la cual se han enrolado los hermanos Hugo y Eduardo Villanueva, principales accionistas de la empresa de monederos electrónicos Toka Internacional, al ver una oportunidad de asociación con dicho banco.

El caso es que se ha generado un verdadero cocktail de acusaciones, desprestigios, información negativa que promete un escándalo que afectará al sistema financiero, y que llama ya la intervención y clarificación del tema por parte de las autoridades, en particular de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), que todavía preside Juan Pablo Graf.

La manzana de la discordia entre Reyes de la Campa y Cosío Espinosa es la empresa Private Equity, que es la controladora de Banco Accendo. El segundo acusa al primero de desvío de recursos, malos manejos, corrupción e incluso lavado de dinero vía factureras, lo que ha afectado el estado contable del banco casi hasta llegar a la quiebra.

Y aquí es cuando entran a escena los hermanos Villanueva de Toka al “capitalizar” a Accendo con 440 millones de pesos, sin dejar en claro el origen de esos recursos; no han indicado si fueron tomados de la caja de la empresa de monederos o si salió de la bolsa de los empresarios jaliscienses que aun así tendrían que informar quién “pompo” como diría ya saben quién.

Ahora se dice que están arrepentidos de su “inversión” y buscan recuperar su dinero antes de que el banco sea intervenido. Por otro lado hay versiones de que Accendo pretender fusionar a Toka, todo un galimatías pues.

Obviamente Reyes de la Campa también ha filtrado que Cosío Espinosa ha incurrido en operaciones financieras ilícitas y en evasión fiscal e incluso asegura que la UIF de Santiago Nieto y el SAT de Raquel Buenrostro lo tienen en la mira.

Sin embargo, algo que no se debe olvidar es que Accendo nació maldito, pues esa es la “nueva” marca de lo que fue el banco Investa, cuyo socio principal Carlos Djemal, fue detenido en 2016 en Estados Unidos por realizar presunto lavado de dinero en ese país.

Fue aquí cuando aparecieron Reyes de la Campa, supuestamente apoyado por José Antonio Meade y Ernesto Cordero, para dirigir al intermediario, así como Moisés Cosío para aportar más de 360 millones de pesos para reactivarlo.

Así que esta historia está más emocionante que una serie de Netflix, seguramente veremos más episodios que ameritarán las palomitas, y sobre todo ver si las autoridades se deciden a tener algún papel protagónico.

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