México cuenta con 6 millones de personas discapacitadas y 50 millones viven en pobreza extrema

En entrevista, el psicólogo educativo  Iván Rojas Sánchez, con maestría en terapia de lenguaje en niños especiales, comentó que en el  2020 en México había alrededor de 6 millones de personas con discapacidad, esto es, casi el 4 por ciento de la población, donde un 50 por ciento de estos millones, está en condiciones de extrema pobreza, y el otro 50 por ciento, sólo  tiene los recursos suficientes para vivir.

Compartió que esta carencia económica tan marcada en ese sector, quita la posibilidad de tener una asistencia adecuada con diferentes versados y, que de antemano, son lo recomendado para las personas con discapacidad como, especialistas educativos, pedagogos, pediatras, neurólogos y psicólogos.

Todo aquel con discapacidad  puede tener acceso a la  ayuda económica por parte del Gobierno Federal para poder costear por fuera estas necesidades terapéuticas para su hijo o hija. Esto no significa que esté  funcionando, ya que, muchas familias con hijos especiales, aún y con el dinero no pueden acceder a estos servicios, debido a que las distancias,  muchas veces son kilómetros para poder llegar al especialista o a la realización de un estudio médico. No dan apertura para acceder a ellos. Muchas veces el dinero puede quedar en los pasajes que los llevan a los centros de asistencia, afirma el especialista.

 

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La discriminación por parte de las instituciones académicas, compañeros escolares; la familia y su comunidad principalmente, son las constantes a superar y son, situaciones que deben tener un cambio en pro de los chicos especiales, afirma el académico.

Las barreras culturales y físicas también son inconvenientes que no les permiten tener las condiciones adecuadas  para desarrollarse como se debe y acceder a los espacios públicos sin contratiempos. Mencionó que no es lo mismo una persona con muletas o silla de ruedas a aquella que puede moverse sin ninguna dificultad. Como tampoco el trato que se les da a los discapacitados de quien no lo es.

Las personas invidentes  tampoco lo pasan muy bien, aunque, ahora tenemos más lugares que cuentan con información en braille, aún queda mucho por hacer, porque hay muchos lugares recreativos que aún carecen de estas adaptaciones  que sirven para ayudar a conocer nuestra cultura. Habría que hacer un análisis que nos permita saber las necesidades -dependiendo de la discapacidad- que requiere cada uno y tratar de crearles las condiciones que los integren socialmente  y así la palabra inclusión tendría más sentido.

En cuestión de normatividad legal, ésta no es la más adecuada porque  actualmente los deja muy desprotegidos, sobre todo,  en la conformación de espacios inclusivos- escolares. Cuando no existen las regulaciones legales y no hay capacitación específica en los docentes para poder tener en sus grupos a éstos chicos o chicas dentro del aula  supone un rezago y limitante en su desarrollo.  Para que puedan recibir ayuda y explotar las habilidades de superación de sus limitantes y  puedan lograrlo, se necesita  trabajar en esas ineficiencias que los van  poniendo en gran desventaja, que va aunada  junto a su discapacidad.

Afirmó que las  barreras sociales que acentúan más la discapacidad son porque  faltan los servicios y los especialistas. Y resulta que una persona de recursos económicos bajos  regularmente tiene  más profunda su  discapacidad que el  síndrome genético conocido como el down. Supone que existe un mayor apoyo a éste sector, lo que les otorga desarrollos más completos y una mejor calidad de vida. Entonces, esta situación va creando muchos discapacitados socioculturales.

Si se cuestiona a las autoridades Federales  con respecto del porcentaje de quienes  tienen  acceso a los servicios adecuados y a la inclusión conforme a sus necesidades, dirán que es el 100 por ciento, y es una mentira, ya que, los accesos y las distancias son un problema. Los datos se maquillan, enuncia el licenciado Iván.

Deben cambiar estos modelos y paradigmas y, dejar de  dirigirse totalmente hacía  las personas que no pueden, para empezar a enfocarse en los medios que no lo permiten y tomar las acciones necesarias para generar un cambio. La sociedad debe dejar de poner barreras físicas, sociales, culturales y dejar de mirar solamente   la discapacidad. Trabajar en beneficio de este sector es lo importante.

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