El norte y el sur, las visiones que históricamente no se encuentran

  • El norte y el sur, las visiones que históricamente no se encuentran

    Foto: Internet

A unos días de haberse conmemorado el 109 aniversario del inicio de la revolución mexicana, vale la pena hacer un comentario respecto a cómo la visión del norte y la de del sur de nuestro país, en efecto han sido y son polos opuestos históricamente.

El punto de partida de este breve comentario, tiene como referente un momento histórico ocurrido en el proceso revolucionario.

Una vez que el levantamiento convocado por Francisco I. Madero logró mover a la nación para hacer efectivo el lema de Sufragio Efectivo No Reelección y obtener la renuncia de Porfirio Díaz y Ramón Corral, algunas de las cabezas de distintos grupos que se levantaron, una vez firmado el Tratado de Ciudad Juárez, se congregaron en la Ciudad de México para recibir a Madero y culminar la fase inicial de la revolución mexicana.

 

También te puede interesar: Programa Paisano espera la llegada de más de tres millones de connacionales



Una de esas cabezas de los grupos levantados, era Emiliano Zapata, quien el 8 de junio de 1911 se reunió con Madero para felicitarlo por el triunfo. En esa reunión, Madero le solicitó a Zapata que el grupo que él encabezaba se apegara al proceso de pacificación, entregará las armas y regresará a Morelos con los levantados y sus liderazgos.

Zapata rotundamente se negó a entregar las armas. En su visión, la revolución no se había hecho solo para quitar a Díaz, sino para que los pueblos recuperaran su tierra y para que se hiciera justicia. Eso fue un primer contraste de los objetivos y la visión del levantamiento entre los zapatistas y los revolucionarios del norte.

En la reunión, Emiliano, rifle en mano, se paró frente al coahuilense y, señalando su reloj, le dijo:
 
“Mire señor Madero, si yo, aprovechándome de que estoy armado le quito su reloj y me lo guardo y andando el tiempo nos llegamos a encontrar, los dos armados, con igual fuerza, ¿tendría derecho a exigirme su devolución? Sin duda –le dijo Madero–; le pediría incluso una indemnización. Pues eso, justamente –terminó diciendo Zapata– es lo que nos ha pasado en el estado de Morelos, en donde unos cuantos hacendados se han apoderado de las tierras de los pueblos. Mis soldados, los agricultores armados y los pueblos todos, me exigen diga a usted, con todo respeto, que se proceda desde luego a la restitución de sus tierras.”

Aparecieron las diferencias profundas entre ambos. Las visiones del norte y del sur se confrontaban. Para Madero resultaba complicado entender los agravios que argumentaba Zapata, la agricultura minifundista y la obcecada lucha por la restitución de las tierras, principalmente porque Madero, como norteño, traía sobre sí la visión del Farmer Americano, ademas de que era parte de una familia acomodada, dueña de haciendas, minas y varios negocios.

Esta circunstancia histórica la uso como referente para acreditar que ese choque de las visiones, que data de hace más de un siglo, sigue vigente y que en los últimos días, se vio reflejado en las agitadas negociaciones que tuvieron lugar en la cámara de diputados para el presupuesto 2020 para el campo, en donde las demandas de la agricultura comercial, principalmente de los estados del norte, contrasto con las de los pequeños productores del centro, sur y sureste. Las demandas de los organismos agro empresariales con las de las organizaciones campesinas. La propuesta presupuestal y programática del gobierno federal con los objetivos plasmados en el Plan Nacional de Desarrollo.

Hay cosas que no cambian.
Esta es una de ellas.

Notas Relacionadas