Chapingo y Sader trabajan en ley para manejo de plaguicidas y herbicidas

  • Chapingo y Sader trabajan en ley para manejo de plaguicidas y herbicidas

    Foto: MNE 

Maestros y Doctores de la Universidad Autónoma Chapingo, en el área de Posgrado, calificaron de  graves los recortes al presupuesto para investigación por parte del Gobierno Federal; advirtieron que luego de 50 años México apenas trabaja en la Ley para el uso y aplicación de plaguicidas; la producción de carne y leche será insuficiente para satisfacer el mercado interno rumbo al año 2050, lo que obligará a hacer importaciones superiores al 30 por ciento y además de que los Programas a Cafetaleros y Sembrando Vida sólo resuelven la necesidad económica mínima e inmediata pero no impulsan el fomento productivo.

En el foro de análisis sobre las aportaciones que la UACh hace a la agricultura nacional mediante la capacitación de nivel mundial de sus profesores, investigadores, maestros y doctores a la  investigación, vinculación y aplicación de nuevas tecnologías, los especialistas se pronunciaron por impulsar políticas públicas basadas en datos duros para la toma de decisiones y no solo sean percepciones ya que urge cuidar los intereses nacionales respecto del exterior más allá de acuerdos comerciales y cerrar la puerta a plagas transfronterizas.

Los retos son la autosuficiencia alimentaria, recordaron especialistas del Centro de Estudios de Posgrado de la UACh adscritos a Dirección General de Investigación y Posgrado que encabeza Bernard Herrera y Herrera quien avaló la demanda de mantener los presupuestos federales para la investigación porque en Chapingo la filosofía es formar profesionales líderes, capaces de innovar en el desarrollo rural sustentable, mediante la investigación científica y tecnológica.

 

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En este encuentro, convocado por dicha autoridad y la Subdirección de Investigación y Posgrado a cargo de Gerardo Noriega Altamirano, los especialistas mostraron con números los altos rendimientos que deja la investigación al campo mexicano en la agroindustria, maquinaria, economía y sociología vinculadas a los animales, las plantas, el agua, los bosques y el suelo.

Así, en este orden de ideas, Máximo Huerta Bravo, Coordinador General de Estudios de Posgrado UACh, dio a conocer que el 100 por ciento de los programas de Posgrados de la UACh están en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad.

Existen 16 programas de posgrado consolidados, 5 en desarrollo y 4 son de reciente creación y uno más está en proceso de evaluación.

Participan 345 en el posgrado de los cuales 130 están en el Sistema Nacional de Investigadores y el 50 por ciento forman parte del núcleo básico de los distintos programas

Por ello, aseguró, el Posgrado de Chapingo es un referente nacional e internacional en la formación de líderes y la generación de conocimiento de frontera para enfrentar los desafíos del desarrollo rural sustentable del siglo XXI

Además destacó que en el ranking 2017, el Posgrado Chapingo se ubicó como la mejor institución en México para estudiar un posgrado en Ciencias Naturales y Agropecuarias.

Sostuvo que la formación de capital humano es fundamental para un país que es eminentemente agropecuario además de que se permite una vinculación permanente con el medio rural para aplicar ahí el conocimiento y reiteró que existen riesgos sino se apoya a la investigación pues se busca evitar la fuga de cerebros.

A su vez, Rafael Núñez Domínguez, Coordinador de Posgrado de Producción Animal indicó que los cambios científicos y tecnológicos están impactando los modelos de producción, transformación y comercialización de los productos de origen animal.

En países en vías de desarrollo como México, se avecina un rápido aumento en el consumo de productos de origen animal; abastecimiento con producción local de solo el 60 por ciento de carne y el 52 por ciento de leche; mayor utilización de dietas con base en almidones; incremento rápido en la importación de granos y el desarrollo de consorcios para la producción, precisó.

Por ello las preocupaciones son: el incremento de sistemas de producción intensivos, menos amigables con el ambiente; degradación de los recursos naturales; mayor estrés sobre los recursos en sistemas con base en pastoreo y mixtos; y en tierras periurbanas; y existencia de reglamentación ambiental y de higiene de los alimentos y su aplicación por parte del Gobierno.

Adicionalmente el consumidor demanda, recordó, productos inocuos, de calidad. Por tal motivo la UACh tiene una gran responsabilidad social pues el Estado le ha confiado la formación de recursos humanos competentes, la generación de conocimientos y tecnologías que sean de utilidad al productor agropecuario para mejorar la eficiencia de sus unidades de producción, incrementar la rentabilidad y el bienestar de los animales.

Explicó que a medida en que el ingreso percápita aumenta, aumenta el consumo de alimentos de origen animal.

Indicó que de 1993 a 2025 se reporta un mayor consumo en naciones como China, Rusia, India pero hay que considerar que para el 2050 en México seremos más de 150 millones de personas y ello obliga a considerar una demanda en alimentos de origen animal pero el reto es poder satisfacer la demanda nacional con políticas públicas adecuadas para saber si se aumenta la producción o se dependerá de la importación.

No se puede olvidar que actualmente importamos entre el 30 y 35 por ciento de la leche y rumbo al 2050 la mayor dependencia seria en carne de res, cerdo y ovino.

En tanto, Antonio Segura Miranda, Coordinador de Maestría en Ciencia Vegetal expuso que producir alimentos suficientes para la población creciente, es un reto a superar así que la agricultura tiene además la intervención de otros seres vivos que consumen los productos esperados por los seres humanos, las plagas.

En ese orden de ideas cabe recordar que se tienen más de mil 247 plagas que afectan la agricultura en el mundo de los cuales 250 afectan la agricultura en México, comentó.

La agricultura en nuestro país es una actividad primaria que ha crecido debido a la exportación de productos y subproductos agrícolas, con base a la calidad y cumplimiento de las exigencias sanitarias y fitosanitarias que exigen los mercados globalizados.

Por ello Chapingo forma recursos humanos capaces de generar conocimiento a través de investigación básica y aplicada sobre los organismos que intervienen en los sistema de producción agrícola, así como innovar y aplicar tecnologías para la protección de los vegetales con disciplinas como inteligencia y diagnóstico fitosanitario, estrategias biológicas para el manejo de plagas y manejo integral fitosanitario.

En entrevista detalló que el principal problema de las plagas es que ocasionan el 30 por ciento de las pérdidas de una cosecha por ello la necesidad de contar con las herramientas necesarias para el manejo y control de las mima.

De tal suerte que dio a conocer que Chapingo junto con Sader trabajan en una Ley para el Manejo de Plaguicidas ante la contaminación y resistencia a plaguicidas y problemas endócrinos ya que lleva 50 años en espera de avanzar y que podría estar en los próximos dos años con el impulso del Sistema Nacional de Seguridad Alimentaria.

Indicó que otra alerta son los riesgos de plagas transfronterizas provenientes de alimentos de origen vegetal pero también animal de ahí que se debe cuidar el arribo a nuestro país de carne de res procedente de Colombia por la fiebre aftosa o por los cargamentos de carne porcina que llega a Venezuela procedente de Rusia o China con la fiebre porcina o la fiebre aviar.

Horacio Santoyo Coordinador del Centro de Investigaciones Económicas Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial de la Universidad Autónoma Chapingo declaró que al ser referencia para la evaluación y diseño de políticas públicas, modelos de negocios, extensionismo y redes de valor lo que le permite al centro una amplia vinculación con el sector gubernamental y privado, existe calidad moral para opinar sobre temas prioritario del medio rural.

Indicó este centro apoyó con la selección de técnicos para el Programa Sembrando Vida pero aclaró que en la definición del programa de trabajo y en el desarrollo de la estrategia “no participamos”.

Sin embargo opinó que en el programa “hay problemas de diseño muy fuertes por la propia premura con la que se ejecutó por el interés de tener beneficiarios y hacer las transferencias pues se evitó que las cosas se hicieran bien”.

Lo anterior lleva a que actualmente “no tenemos criterios claros del porqué van a usarse ciertas especies (de árboles) o por qué no van a ser ciertas especies, no sabemos cuáles van a ser los condicionamientos que van a tener los productores que van a participar en el programa, no sabemos qué va a ocurrir una vez que se tengan las producciones, cómo se van a comercializar y sobre todo, mucho del problema que se tiene es un esquema de organización y de recursos comunes del medio ambiente, la tierra, la región ya que el Programa Sembrando Vida es un programa que está individualizado.

Consideró que las transferencias directas e individuales de recursos por parte del Gobierno Federal no generan condiciones de fomento productivo y sí resuelven problemas económicos inmediatos.

Oscar Mascorro Gallardo, Coordinador de Posgrado de Fitotecnia  de la UACh, indicó que se trabaja en la generación de variedades de cempoalxochitl para la obtención de compuestos bioactivos, variedades mejoradas de tomate de cáscara, chile manzano, de jitomate, calabaza, verdolaga, nopales, dalia y nochebuena así como tejocotes.

También se han desarrollado paquetes tecnológicos para la producción intensiva de jitomate y chile manzano en condiciones de invernadero y producción en campo para tomate de cáscara, calabaza y huitlacoche.

La conservación genética se hace en maíz frijol, jitomate, aguacate, nopal y tejocotes mientras que la propagación in vitro es para agaves, especies forestales, ornamentales, medicinales y café, entre otros.

César Adrián Ramírez Miranda, Coordinador de Maestría y Doctorado en Ciencias en Desarrollo Rural, dijo que su aportación está enfocada a la creación de conocimientos básicos y la búsqueda de alternativas en las escalas comunitarias, municipal y regional, principalmente.

Tienen presencia en 8 estados del país y van hacia la atención de problemas reales del país.

Indicó que como se atiende la problemática del medio rural desde sus transformaciones rurales-urbanas, gestión social de recursos naturales y políticas públicas y estrategias regionales así como migración, género, cultura y estrategias de reproducción social, es claro detectar que el neoliberalismo alejó el superávit agroalimentario de México y ahora importamos el 40 por ciento de los granos básicos que representan una erogación de 30 mil millones de dólares que es igual a la cifra de remesas que llegan de Estados Unidos a México cada año para las familias rurales.

De ahí que se pronunciara por regular el eje exportador e impulsar la agricultura local considerando que más de 80 por ciento de los agricultores tienen una agricultura familiar donde la seguridad alimentaria debería ser una política de Estado como sucede en naciones como Brasil.

Finalmente, Arturo Hernández Montes, Coordinador de Posgrados en Ciencia y Tecnología Agroalimentaria; y del Departamento de Ingeniería Agroindustrial, señaló que si bien la UACh genera vinculación con el medio rural a través de sus conocimientos y aplicaciones tecnológicas, esto es solo una “chispa” de ayuda u orientación ya que es responsabilidad del Estado que esta “chispa” llegue y sirva a la gente.

 

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