El medio ambiente y el cambio climático en tiempos de la 4T

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El día lunes se llevó a cabo la inauguración de la Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y la Conferencia de las Partes en calidad de reunión de las Partes en el Protocolo de Kyoto (CMP). Es importante señalar que la CMNUCC cuenta con 195 países firmantes.

La COP25, como se le conoce, se desarrollará del 2 al 13 de diciembre en Madrid. Esta es la primera vez que España organiza una cumbre del clima.

Durante aproximadamente dos semanas, la convención reunirá a miles de científicos, empresarios, representantes institucionales, organizaciones no gubernamentales y gobiernos de todo el mundo.

 

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La primera semana es de carácter técnico, pero durante los últimos días de la cumbre, que se conoce como el "tramo ministerial", se dan cita numerosos jefes de Estado y ministros responsables del cambio climático de decenas de países.

En ella, los jefes de Estado y de Gobierno, o en su nombre los ministros, toman decisiones para intentar mitigar los efectos de la crisis climática derivados de la acción humana.

La cumbre de este año es especialmente trascendente, ya que constituye la última reunión para activar el Acuerdo de París, concebido como el primer pacto mundial vinculante en defensa del clima del planeta, que tiene que estar plenamente vigente en enero de 2020. La COP25 buscará impulsar las garantías para ponerlo en marcha con la entrada en vigor de las medidas nacionales.

El Acuerdo de París firmado en 2015 en la COP21, es el mayor acuerdo vinculante frente a la crisis climática. Establece un plan de acción mundial para limitar el calentamiento global muy por debajo de los 2 grados y proseguir los esfuerzos para que no superen los 1.5 grados.

Los expertos consideran decisivo aumentar la ambición climática. Un informe científico del panel intergubernamental de expertos sobre cambio climático de la ONU ha puesto de relieve la necesidad de ser ambiciosos con el compromiso de no superar los 1.5 grados ante la amenaza de daños enormes en caso de sobrepasar esos niveles.

El uso de combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas natural) representa la principal causa de emisiones de gases de efecto invernadero, fundamentalmente el carbón y el petróleo, que emiten CO2 en el proceso de combustión. El compromiso de Paris implica la descarbonización de las economías mundiales para reducir las emisiones de CO2 y pasar por la progresiva eliminación de los combustibles fósiles y su sustitución por energías renovables como las eólica, la fotovoltaica, la undimotriz y la geotérmica.

Así las cosas en el mundo.

Mientras tanto, qué está ocurriendo en nuestro país?

En principio hay que señalar que el gobierno de la 4T no le dio la importancia que merecía la COP25 ya que, siguiendo los auto impuestos hábitos presidenciales, el titular del ejecutivo federal decidió no asistir a Madrid y enviar a un segundo mando de la SEMARNAT en representación de México, lo que demuestra que no para su gobierno el tema no es prioridad, pero sobre todo que no hay la mínima intención de inquietar al presidente de Estados Unidos, quien abiertamente se ha pronunciado en contra del Acuerdo de Paris y ha anunciado la salida de su país de lo pactado.

En el segundo tema a señalar, hay que decir que el mayor esfuerzo de la actual Administración Pública Federal en el tema medio ambiente es el programa Sembrando Vida, el cual tuvo un incremento presupuestario significativo para el 2020; sin embargo, el resto del sector ambiental de México sufrirá un nuevo recorte de 3.7 por ciento en el presupuesto para el próximo año. La reducción contrasta con la emergencia ecológica y climática que se vive en muchas regiones de nuestro territorio y que repercute en la calidad de vida de la población a mediano y largo plazo.

De acuerdo a la Gaceta Parlamentaria del jueves 21 de noviembre, el monto autorizado por la Cámara de Diputados para la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y sus órganos desconcentrados es por un total de 29 mil 869 millones 450 mil 777 pesos, mientras que el año pasado, el gasto programable fue de 31 mil 20 millones 459 mil 536 pesos para la SEMARNAT, la Comisión Nacional del Agua, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.

De esta forma, el presupuesto de la SEMARNAT mantiene la tendencia decreciente que ha venido manifestando año con año, la cual lleva un acumulado de 56 por ciento de lo asignado en 2015.

A eso hay que sumarle los constantes recortes  que se traducen en el desmantelamiento de instituciones como la PROFEPA, que cada vez pierde mayor presencia en la inspección y vigilancia de los recursos naturales, lo que provoca, por ejemplo, que el tráfico ilegal de especies se encuentre desatado.

No hay que pasar por alto que la SEMARNAT y sus órganos desconcentrados tienen como encomiendas el uso sustentable, equitativo y democrático del agua, el abatimiento de la deforestación y la tala ilegal, la transición de los combustibles fósiles hacia energías renovables, la producción de alimentos sanos, la conservación de la biodiversidad terrestre y marina, el control de la contaminación de aire, agua y suelo, la educación ambiental y el cumplimiento de los compromisos adquiridos nacional e internacionalmente para combatir el cambio climático.

El tercer tema vigente en el gobierno de la Cuarta Transformación es su intención de mantener la generación eléctrica con carbón a través de la CFE, quien administra las tres centrales carboeléctricas de hay en México. Carbón I y II de Coahuila y Petacalco en Michoacán. Sumándole el proyecto de Tres Bocas en Tabasco para la construcción de una refinería. Esto en contrasentido de los cambios, esfuerzos y compromisos mundiales para lograr la sustitución de este tipo de generación de energía por otras sustentables.

Un cuarto tema es que pesar de la crisis ambiental, en el gobierno de la 4T no se observan políticas públicas consistentes ni congruentes con lo que se dice, se hace y se presupuesta; se nombra a un Secretario de la SEMARNAT de ornato; el tema no es tema para el gobierno y está casi fuera de las mañaneras del presidente; el presupuesto asignado es insuficiente para hacer frente a los graves problemas medio ambientales, entre los que están los incendios y las plagas forestales, el incremento de la sequía, las inundaciones y otros fenómenos relacionados con el cambio climático, para los cuales se estima que el presupuesto mínimo necesario para atenderlos debería de ser de al menos 50,000 millones de pesos. Eso sin descontar las afectaciones que pueden sufrir las áreas naturales protegidas y los pueblos originarios por la posible construcción del Tren Maya.

Bajo estas circunstancias, las organizaciones campesinas y medio ambientalistas han planteado la necesidad de que México cuente con un efectivo Programa Sectorial de Medio Ambiente y Cambio Climático, con diseño transversal en las políticas públicas y en el diseño de programas vinculados a los recursos naturales, que contemple al menos los temas fundamentales para el país, como son el desarrollo rural sustentable; políticas públicas sobre las cadenas de valor forestal, agropecuarias y pesqueras; fortalecimiento de instituciones del sector ambiental; el reconocimiento, protección y garantía de los derechos de los pueblos originarios y afromexicanos; y el fortalecimiento de los espacios de mediación de conflictos agrarios, ambientales y sociales de manera interinstitucional, intersectorial y transversal.

La propuesta es congruente con la agenda climática necesaria para México y con la agenda ambiental mundial que hoy se debate en todo el orbe, y que ha movilizado a millones de personas.

Para finalizar, es evidente que lo que hoy hace el gobierno de la 4T en la materia no es suficiente para lo que México necesita.

A donde vamos si no estamos presentes, con el nivel que se necesita, en los foros mundiales en donde se toman decisiones trascendentes. A donde vamos si el gobierno se subordina a lo que decida quien gobierna nuestro vecino del norte. A donde vamos si los planes y discursos dicen una cosa y los presupuestos y acciones dicen otra. A donde vamos si se le apuesta y se le destinan grandes cantidades de recursos para construir refinerías y para mantener el uso de fuentes altamente contaminantes. A donde vamos sin políticas públicas consistentes con los retos y compromisos medio ambiéntales y de cambio climático. A donde vamos si no se respetan los derechos de los pueblos originarios y de las comunidades rurales.

Ahí están las preguntas.
 

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