Las Juventudes de la CCC no dejarán pasar el TPP

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    Foto: MNE

Integrantes del secretariado juvenil de la Central Campesina Cardenista dieron a conocer el inicio de una campaña nacional de concientización ciudadana sobre la urgencia de defender el agua para los mexicanos en la ley aprobada en la materia así como emprender acciones para impedir la aprobación, en el Senado de la Republica del Acuerdo Comercial Transpacífico (TPP).

En conferencia de prensa Fabiola Correa, Yahir Malpica y Juloo Cervantes, integrantes del Secretariado de las Juventudes de la CCC, demandaron No a la firma del Tratado Transpacífico.

Además reclamaron la creación de un fondo de tierras que brinde a los jóvenes la posibilidad de adquirirla.

 

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Es necesario, coincidieron, incluir en la Ley de Expropiación, el concepto de indeminización sustentable.

Indicaron que apoyarán  la Iniciativa Ciudadana de Aguas y acceso a este recurso para uso doméstico y Agrícola a los campesinos e indígenas.

Lo mismo sucederá con  la Ley de Consulta Previa, Libre e Informada para pueblos Indígenas,  la Ley del derecho a la alimentación, la Ley de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena.

Además "apoyaremos que las iniciativas que están en construcción a través de firmas para la integración como iniciativa ciudadana" ya que no queremos que "nos dejen sin futuro, viremos la mirada a nuestro campo".

Y es que, en la conferencia en el Monumento a la Revolución, se dio a conocer que  México tiene firmado tratados con 57 países del mundo, con el trillado discurso de un futuro mejor, los cuales siempre quedan a decisión de unos cuantos y que terminan afectando a la generalidad de la población.

Pero la más grave decisión de la historia de México, está por venir, la firma del Tratado Transpacífico, un tratado que no es de libre comercio, es un tratado de un comercio controlado por las empresas transnacionacionales para garantizar mundialmente los derechos del capital, así de irracional, con este Tratado Comercial el capital adquiere derechos, en un mundo donde ni los seres humanos alcanzan los propios.

Pero este tratado no es una decisión aislada, es la continuación del neoliberalismo iniciado en México con el TLCAN, ese neoliberalismo que es una fábrica de pobres que a la larga va a generar oposición, es por ello, que los randes empresarios deben blindarse de esa latente oposición consecuencia de la opulencia social.

El TPP es un sistema de acuerdos y presiones alrededor de una meta económica, que pasa por encima de la mayoría con el único objetivo de enriquecer a quien más tiene, protegerlo y exprimir a los más desprotegidos.

En México los únicos favorecidos serán las grandes empresas que controlan el mercado agroalimentario, al tener mayor capacidad de exportación y mayores apoyos por parte del gobierno.

Con el TPP, los empresarios extranjeros podrán demandar al Estado Mexicano en caso de que consideren que algún mexicano está en ventaja sobre ellos; podrán sacar el capital del país en el momento en el que se les dé la gana y no se les exige consumir un porcentaje de materia prima nacional.

Las peores consecuencias de este tratado serán para el campo mexicano, se pretende que solo se utilicen semillas mejoradas, porque el interés es económico y no cultural.

El campesino no podrá guardar semilla para sembrar el año siguiente, ni podrán intercambiar semilla entre campesinos.

La propiedad intelectual de estas semillas será registrada, llegando al grado de destruir sembradíos por “no respetar el uso exclusivo de la semilla y el cultivo” o enviar a la cárcel a los pequeños productores por el uso voluntario o no de las semillas.

El TPP también permite patentar la biodiversidad y nuestros haberes ancestrales de indígenas, es decir, nuestra cultura y tradición tendrán dueño y deberemos pagar por ello, así la variedad de maíz, trigo y otras semillas dejará de existir.

Los empresarios no tienen obligaciones medioambientales y toda la parte medioambiental, laboral, es voluntaria, es recomendación y no hay mecanismos para hacerlos valer.

 

 

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