Basura electrónica, problema en méxico

Lorelei Sánchez Mandujano
18-03-2014

Durante el Siglo XXI los objetos tecnológicos no han dejado de sorprendernos ya sea desde un sencillo celular hasta la más sofisticada computadora, además de ser muy útiles en el trabajo, escuela e incluso en el hogar, sin embargo aunque ayuden mucho a la población el efecto en el ambiente es distinto. 

Uno de los problemas emergentes en las últimas décadas es el incremento de residuos eléctricos y electrónicos (residuos-e), pues de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Ecología, se estima que a nivel mundial se desechan más de 20 millones de toneladas de esta basura. 

En México se han desechado alrededor de 250 mil toneladas en los últimos seis años, está cifra ha ido en aumento desde el año 2000 cuando solo llegaban a 125 mil toneladas y se prevé que siga en ascenso. 

El Coordinador del Programa del Medio Ambiente en la Universidad Nacional Autónoma de México, Omar Arellano Aguilar, advirtió que en el país los residuos-e no se reciclan correctamente contaminando el ambiente. 

En entrevista con México Nueva Era, el académico de la UNAM dijo que de las 250 mil toneladas de residuos-e solo se recicla el 10 por ciento, el 90 por ciento restante termina en basureros, tiraderos a cielo abierto o en el mejor de los casos en rellenos sanitarios.

“Estamos hablando de que una mínima parte de los residuos-e es llevado a centros de acopio y recicladoras especializadas en eléctricos para su correcto reciclaje, mientras que el restante está afectando el medio ambiente y dañan la atmósfera”, subrayó. 

Explicó que el problema con los rellenos sanitarios es que los residuos-e se mezclan con la materia orgánica, provocando la formación de  lixiviados que son escurrimientos de compuestos químicos que se vierten en el subsuelo y llegan a los mantos acuíferos o pueden escurrirse superficialmente y llegar a algún arroyo y contaminar el agua. 

“Al contener materiales altamente peligrosos afectan no solo al medio ambiente sino también a la salud de las personas que trabajan en tiraderos como separadores y no tienen el menor cuidado al tratar este tipo de desechos”, señaló.

En el país existen comunidades que se encargan de la separación de los desechos eléctricos y electrónicos, a ellos se les conoce como “chatarreros”, esta gente trabaja sin ningún equipo de protección.

Explicó que existen sustancias químicas como son los retardantes de flama, contenidos en los equipos de cómputo, y plásticos que al entrar en contacto con el medio ambiente, con el aire, el agua y la temperatura forman parte de la cadena alimenticia, sin embargo al acumularse en el cuerpo humano causa alteraciones en el sistema endocrino. 

Omar Arellano Aguilar, Coordinador del Programa Universitario del Medio Ambiente en la UNAM, dijo que estos centros de separación no son el único problema, sino lo que hay dentro de ellos. 

En los tiraderos de residuos-e se construyen hornos. Estos son utilizados para separar los cables de plástico del cobre, sin embargo la combustión del plástico genera sustancias que se conocen como dioxinas y fulanos que, en concentraciones altas, pueden causar cáncer así como tipos de asma, dermatitis, entre otras. 

Arellano Aguilar advirtió que muchos de estos hornos se construyen de manera clandestina, por lo que no se tiene el cuidado suficiente para trabajar en ellos, provocando que las sustancias allí generadas se emitan al medio ambiente. 

Por otro lado, las personas que están trabajando como “chatarreros” llevan a cabo la separación sin ningún equipo de protección, es decir, cuando se hace esta actividad se tiene que usar guantes, gafas, cubrebocas y un overol, para el control de contaminantes. 

COMPONENTES EN RESIDUOS-E 

Los residuos-e contienen una gran cantidad de compuestos químicos así como metales preciosos y plástico. 

Se puede encontrar aluminio en los disipadores de calor; arsénico en los diodos emisores de luz; cadmio en baterías, tintas y tóner; berilio en cajas de suministro de energía; cobre en los cables; plomo en pantallas de televisión y baterías, este puede causar daños al sistema nervioso, endocrino y cardiovascular. 

El académico de la UNAM dijo que otro componente que se encuentra en baterías, interruptores, focos ahorradores, entre otros, y que es altamente peligroso para el medio ambiente y para la salud de las personas es el mercurio. 

“El mercurio es acumulable en los seres vivos, se queda en el suelo y el agua, se puede volatilizar por lo que va a la atmosfera y causa alteraciones neurotóxicas”, señaló Arellano Aguilar. 

También está presente el cromo en cintas de datos y discos flexibles tiene efectos sobre el sistema renal.

Recalcó que los residuos eléctricos y electrónicos también contienen materiales preciosos con alto valor comercial.

Explicó que una computadora tiene un pequeño porcentaje de oro y plata, por ejemplo una PC normal tiene alrededor de 0.36 gramos de oro y 1.4 gramos de plata. 

MEXICANOS MUY CONSUMISTAS

El experto de la UNAM, Omar Arellano, señaló la actitud consumista que tienen los mexicanos por adquirir lo más nuevo en tecnología como uno de los principales factores en el aumento de residuos-e. 

“Los mismos usuarios están teniendo un comportamiento de consumo acelerado es decir, una persona actualmente cambia de celular, computadora o tablet en menos de 3 o 2 años”, advirtió.

Respecto a la generación por cápita de las computadoras, el índice en el 2000 era de 0.44 por persona, y actualmente aumentó a 1.7 equipos por individuo. 

“Hace más de diez años cada persona contaba con un ordenador, en la actualidad el índice aumentó y se habla de que ya no solamente se cuenta con un equipo de cómputo, sino hasta con dos”, explicó. 

Exhortó a la población a autoevaluarse sobre su cultura de consumo para cambiarlas, pues muchas veces se acorta la vida útil de un equipo electrónico con el afán de conseguir lo “de moda”, el último modelo de un celular o computadora.  

Otra causa que provoca el mal manejo de los residuos-e es que en el país formalmente existen muy pocas empresas que se dedican al reciclaje de estos desechos y que ya están reguladas. 

Por lo que es necesario incentivar la creación de empresas recicladoras de manera formal  en donde se asegure a los trabajadores en términos de prestaciones y de salud. 

Además se requiere garantizar que el mercado interno se beneficie de estas empresas, porque, explicó, en muchos casos hay empresas en México que son centros de acopio que separan los elementos y luego son enviados  a Estados Unidos, en donde finalmente se recuperan estos materiales de alto valor comercial.

Recordó que la empresa que tiene más participación en el reciclado y separación de los residuos-e a nivel nacional es Recicla Electrónicos México, pues promueve y ejecuta el correcto reciclaje de la basura electrónica en el país. 

A nivel local, el Gobierno del Distrito Federal realiza mensualmente campañas de recolección de residuos-e llamadas “Reciclatrones” que tienen la finalidad de sensibilizar a la población sobre los beneficios de reciclar estos desechos de manejo especial así como evitar que se mezclen con los desperdicios domésticos.  

“Mientras sigan aumentado el número de empresas que manejan residuos-e y los reciclan, entonces se va a ver  una reducción de estos desechos que terminan en tiraderos de cielo abierto”, aseguró el académico de la UNAM.

Por parte de la UNAM se realizó el año pasado una campaña  de acopio de desechos eléctricos y electrónicos durante tres días en los cuales se recolectaron más de 40 toneladas de este tipo de basura. 

Cada avance tecnológico es una ayuda más al ser humano, sin embargo siempre llega uno nuevo que sustituye al actual haciendo que se deseche sin tomar en cuenta que ese objeto viejo puede perjudicar la salud de otros y al medio ambiente.