Un cambio en la Constitución cubana debe respetar los Derechos Humanos

  • Un cambio en la Constitución cubana debe respetar los Derechos Humanos

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Ante el inicio de una reforma constitucional en Cuba, el Observatorio Cubano de Derechos Humanos consideró que cualquier reforma de la Constitución debe contar con una amplia participación y consenso social y tener en cuenta la pluralidad democrática, política, social y cultural de la sociedad cubana. Solo en un escenario así podría considerarse legítimo un cambio en la ley fundamental.
 
La nueva Constitución debe recoger la totalidad de los derechos inalienables del ser humano y, además, establecer los medios o instrumentos concretos para garantizar y defender dichos derechos.
 

El nuevo texto constitucional debe recoger los compromisos y/o recomendaciones internacionales en materia de derechos humanos, en especial aquellas realizadas al gobierno cubano en el marco del Examen Periódico Universal, del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, que se incumplen de forma sistemática.

 

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El nuevo texto reformado debe eliminar artículos antidemocráticos, entre ellos el que actualmente consagra la supremacía del Partido Comunista; los que limitan la libre asociación; o aquellos que condicionan el ejercicio de derechos económicos y sociales —como la libertad de prensa— únicamente "a los fines de la sociedad socialista".
 
Debe establecer una verdadera independencia de poderes y garantizar el derecho a la propiedad privada, la libre iniciativa económica, la empresa, la equidad y la justicia social.
 
El proceso de aprobación popular debe ser transparente, donde las diferentes opciones puedan realizar campaña política en las mismas condiciones de acceso a los medios de comunicación. Cualquier votación en referéndum debe cumplir con los estándares internacionales y ser objeto de observación independiente por parte de organismos políticos y de la sociedad civil.
 
Pedimos a la comunidad democrática internacional que exija transparencia al gobierno cubano y que, en ningún caso, valide un proceso que se presenta como fraudulento desde su concepción misma.
 
Creemos que la falta de civismo constitucional y democrático de los gobernantes cubanos, no debe ser un elemento paralizante para las iniciativas de la sociedad civil y la oposición política.
 

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