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“Control Z”, la serie mexicana que conocerá tus secretos

  • “Control Z”, la serie mexicana que conocerá tus secretos

    Foto: Internet

Dentro del universo de Microsoft Windows, el comando “Ctrl+Z” sirve para deshacer la última operación (escrita o gráfica) cuando nos equivocamos o decidimos cambiar aquello que queríamos decir o hacer en el ordenador.

En el mundo de las series, “Control Z” es la nueva propuesta mexicana de Netflix, producida por Lemon Films en la que se aborda la situación de un grupo de jóvenes de preparatoria, pertenecientes a la clase alta, cuyas vidas cómodas y, en apariencia resueltas, se ven trastocadas por un hacker que ha entrado a la intimidad de sus teléfonos celulares y amenaza con exhibir sus secretos más oscuros a toda la comunidad estudiantil, por lo que aplicar el comando “Ctrl+Z” no servirá de nada para borrar esa información incómoda.

Bajo esta premisa, y en el microcosmos de este colegio, saldrán a la luz los estereotipos más representativos de nuestra contemporaneidad escolar: el “bully” o el chico acosador que a su vez no acepta sus gustos homosexuales y quizás por eso molesta a los demás; en consecuencia está el joven “buleado”, el clásico tímido que se refugia en sus libros y sus dibujos; la “niña bien” que se autonombra la líder de la manada; el galán de la escuela que por su atractivo siente que todas son suyas; el hijo de papi (del ex gobernador) que siente que todo lo puede comprar con dinero; entre otras linduras que se identifican sin problema.

 

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Destaca la protagonista, Ana Valeria Becerril, ganadora del Ariel por “Las hijas de Abril”, quien interpreta a Sofía, una chica introvertida con un pasado doloroso que no encaja con sus compañeros de clase, cosa que le importa un pepino, no así inmiscuirse en el drama que están viviendo los alumnos por las acciones del hacker y así satisfacer su ego detectivesco y demostrar que su valor está en su inteligencia y no en una belleza superficial o el poder económico.

Así, bajo el esquema de descubre al asesino, en este caso al hacker, la serie aborda tópicos como el acoso escolar, el ciber-acoso, el “sexting”, la homosexualidad y transexualidad, la infidelidad, el embarazo adolescente y el consumo de drogas, conductas que a estos jóvenes avergüenzan y en consecuencia se convierten en “secretos” que desearían nadie conociera, pero que por torpeza o soberbia llevan en sus agendas telefónicas.

Si bien dice el lugar común que las personas tenemos y llevamos nuestras vidas en un chip de teléfono, en esta serie se explota al máximo esta idea y, de cierta manera, deja ver la enajenación que llegamos a tener de un dispositivo móvil el cuál hace un par de décadas era un complemento de nuestros actos comunicativos, pero que ahora, para muchos es una necesidad adictiva.

Adictiva como esta serie, porque dentro de sus flaquezas, hay que reconocer que los ocho capítulos que la componen están armados de tal forma que se tienen que ver de una sola sentada, porque, aunque se quiera dejar uno o dos episodios para mejor ocasión, la verdad es que los finales tienen gancho y como espectadores queremos saber qué va a pasar, y con el poder del “streaming” podemos satisfacer esa inmediatez tan característica de las nuevas generaciones, diría otro lugar común.

A pesar del poder adictivo del suspenso y la acción y su más que aceptable edición vertiginosa, “Control Z” carece de fuerza argumental, pues a pesar de que tienen varias secuencias de impacto, éstas se quedan así, en la explosión pura, en el orgasmo liberador, y si bien existe un antecedente a tal o cual situación, no se muestra la consecuencia del mismo.

Sin echar a perder la historia, como ejemplo podemos mencionar una pelea entre alumnos que termina en tragedia, la cual se olvida al siguiente día y sólo queda en la intimidad del colegio como una anécdota más o como una mala nota al estudiante infractor, la cual con sólo teclear “Ctrl+Z” las cosas sucias se deshacen y aquí no ha pasado nada.

También hablábamos de los varios estereotipos que representan los estudiantes, como si en el casting les dijeran: “tú vas a ser el ‘bully’, tú la niña bien, tú la buena onda”, etc. Y así es como se mueven los personajes a lo largo de la serie; no hay claroscuros, ni conflictos más allá de ciertas actitudes o situaciones que refuercen su personalidad. Es como si viéramos a los pitufos y su “pecados” que les tocó representar a cada uno.

Aún así, en estos tiempos de encierro donde ver películas y series en dispositivos es la obligación, “Control z” es una propuesta mexicana, lanzada a nivel mundial, que hay que revisar, sobre todo porque se arriesga a explorar formatos y temáticas que sólo en el cine se pueden abordar y no en nuestra todavía mojigata televisión nacional. Así que, si tiene tiempo de sobra o quiere pasar una tarde de fin de semana entretenida, no dude en ver esta serie.

 

 

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