“La lengua del sol”, el adagio del confinamiento

  • “La lengua del sol”, el adagio del confinamiento

    Foto: Cortesia | MNE 

¿Con quién pasarías la última tarde, del último día antes  del fin del mundo?

Con esta pregunta apocalíptica, el filme “La lengua del sol” nos ubica en una realidad que para nada nos resulta ajena, si no en aquella que habla del fin del mundo, sí en esa que tiene que ver con el encierro ante una situación ajena que no podemos controlar y mucho menos evitar.

Dirigida por José Luis Gutiérrez Arias y producida apenas hace un año, la película nos cuenta la historia de una pareja en confinamiento previo al fin del mundo, por lo que, de cierta manera, resulta predictiva a la situación que el planeta entero está padeciendo a causa del Covid-19.

Pero más allá de su tono profético, “La lengua del sol” es una cinta que nos invita a realizar una pausa en nuestras vidas para pensar en todas aquellas cosas que importan o deberían importarle al ser humano, como el amor, el placer o  la intensidad del momento presente ante la certeza de que, al final de cuentas, son pocas las cosas que le dan felicidad y sentido a la existencia.

 

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Precisamente es en este punto donde el filme conecta con el público, pues ante el encierro obligado por la pandemia, los seres humanos nos hemos detenido (quisiera pensar que la gran mayoría) a revisar nuestras vidas y valorar las cosas relevantes, las cuales hemos dejado de hacer y que ahora, ante la incertidumbre, anhelamos poder realizarlas.

Por eso, Emilia (Flavia Atencio) y Ramiro (Raúl Méndez), con la certeza de que el mundo se acabará por un fenómeno solar, se entregan al amor y al hedonismo con toda la intensidad de que disponen e intentan ponerle buena cara a la situación, pero al final el instinto y el miedo a la muerte también juegan en su contra y los hacen padecer momentos de angustia y zozobra, quizás de la misma manera en que más de uno lo ha sentido en estos tiempos de pandemia.

La película es como un adagio del confinamiento, pues el tiempo fílmico que sabemos es corto (una tarde, un día) en comparación con miles de años de historia humana, transcurre sin prisas y se va conformando por momentos, instantes de amor, de pasión, de placer, pero también de temores, de dudas, de reproches.

La historia de esta pareja se sucede como un oleaje, en un vaivén de erotismo y sexualidad en donde el pudor del último día no tiene cabida, con una fotografía que en tomas cerradas va develando sus expresiones y con diálogos que se acercan más al lenguaje teatral, pero que resultan efectivas para hacer evidente las emociones que, a medida que se acerca el final trágico, profundizan el discurso de que este final no es tal, sino  el origen de algo más que vale la pena afrontar.

“La lengua del sol” vería su estreno en mayo de este año, pero ante la situación de la pandemia, en lugar de posponer, se decidió que este es el momento oportuno para que el público la conozca, por eso se lanzó a través de la naciente plataforma de streaming, “Sharing my dream” y la podrá disfrutar a partir del 15 de junio del 2020 por esta misma plataforma. Estará disponible de manera gratuita por algunos días, posteriormente tendrá un costo.

 

 

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