Yalitza Aparicio, crónica de un Ariel perdido

  • Yalitza Aparicio, crónica de un Ariel perdido

    Foto: Luis Enrique Flores Aguilar

Ante la expectativa de que si Yalitza Aparicio llegaría o no a la ceremonia de premiación del Ariel 61 donde estaba nominada como mejor actriz, la oriunda de Tlaxiaco, Oaxaca, finalmente llegó a la alfombra roja acompaña del equipo de la película "Roma" (a falta de guaruras) para así, de nueva cuenta escudarse y no atender a la prensa como muchos otras actrices y actores de la talla de Gael García Bernal, Damián Alcázar, Héctor Bonilla, Blanca Guerra, Marina de Tavira, Ilse Salas, entre otros sí lo hicieron de forma amable.

Vestida de blanco y negro, quizás como un reflejo a su actuar en los últimos meses entre la crítica por sus desaires a los medios de comunicación, sus contradicciones en el hacer y el decir y la admiración que aún sigue causando por su papel de Cleo, Yalitza llegó a la Cineteca Nacional, procedente de Nueva York (donde ahora radica) con muchas posibilidades de llevarse el premio principal que otorga la cinematografía mexicana como mejor actriz, un galardón similar al que se le negó en la pasada entrega del Oscar.

Su llegada a la alfombra roja causó mucho revuelo entre la prensa, la cual, con un poco de ingenuidad, esperaba que la ahora actriz se acercara a atender a los reporteros. Sin embargo, la gente de relaciones públicas se llevó al equipo de "Roma" al centro del espacio para la foto oficial, entre ellos a Yalitza y al perro "Borras", cuya correa era jalada por la misma Aparicio; un guardián más para que nadie se le acercara a la oaxaqueña, pero con lo que no contaban, ella y el equipo, es que el perro se pusiera nervioso ante las múltiples cámaras de video y fotografía.

 

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Tras la foto, los compañeros de la prensa se desgañitaban para que Yalitza regresara a platicar con ellos: "Yali, por favor, una entrevista"; "Yalitza, sólo dos minutos, acércate"; "una pregunta aunque sea", se escuchaba.

Visiblemente destanteada, Yalitza Aparicio no supo qué hacer por un instante; estaba a punto de ceder, pero prefirió, como diría la canción, dar la media vuelta, hacer como que la virgen le hablaba y escudriñarse en el argumento salvador de "me tengo que ir". 

Alrededor de las 19:30 horas, la comunidad cinematográfica femenina salió a dar su pronunciamiento bajo el movimiento "Ya es hora", en contra de la violencia de genero y a favor de la paridad laboral y de las historias con perspectiva. Entre las más de cincuenta mujeres que portaban un distintivo rojo en sus muñecas, estaba Yalitza, escondida entre éstas, a pesar de que los reporteros le decían que se pasara al frente, pues, por su estatura, casi no se veía. Pero no lo hizo, se quedó oculta a las miradas; una de estas féminas tuvo que agacharse para que viéramos a Yalitza.

Después del pronunciamiento, la prensa le volvió a pedir de favor que se acercara a platicar, a dar su punto de vista sobre su nominación, pero ella volvió a hacer oídos sordos y se alejó, ahora alegando que la ceremonia estaba por comenzar.

Así, se alejó de los medios por esa alfombra roja tan temida y su pequeña figura se perdió de las cámaras, mientras Gael García Bernal, seguía atendiendo a los últimos medios cuando ya era la hora de que éstos se fueran a instalar a su área respectiva para seguir el evento.

Durante la ceremonia que se prolongó hasta casi las tres horas, no volvimos a saber de Yalitza, salvo un par de tomas en la transmisión, hasta la hora anunciada de la lectura de las nominadas y la consecuente premiación a la mejor actriz de la noche.

La verdad es que la duda rondaba en la sala de prensa, donde los reporteros se dividían entre los que deseaban que Yalitza ganara y los que no. Finalmente, se escuchó el nombre de Ilse Salas como la mejor actriz de la entrega 61 del Ariel por su papel en "Las niñas bien", y el júbilo entre los reporteros emocionados no se hizo esperar, lo que reveló que la favorita del gremio periodístico ya no era Yalitza, quien, al final de cuentas se volvió a quedar en la orilla de uno de los reconocimientos más importantes que puede recibir una actriz mexicana.

Una vez terminada la ceremonia y con el triunfo de "Roma" al llevarse 10 premios de los 15 en los que estaba nominada, el equipo se dirigió a la sala de ganadores para, nuevamente, encontrarse con los medios de comunicación. Por supuesto, apareció Yalitza sosteniendo uno de los galardones.

Después de que Eugenio Caballero y Nicolás Celis, Director de Arte y productor del filme de Alfonso Cuarón, respectivamente se pronunciaron, Yalitza no se pudo zafar de responder un par de preguntas de la prensa.

Una de ellas, justamente  versaba sobre las criticas que se le han hecho, a lo cual la actriz afirmó, un poco evadiendo el cuestionamiento, que desde que empezó con esta aventura llamada "Roma", "lo tomé de la mejor manera. Creo que si no te arriesgas nunca aprendes. Yo estoy muy agradecida con todo el equipo; me han enseñado muchas cosas del cine que desconocía. Yo creo que es lo mejor que te puede dejar el cine: todas estas buenas aventuras, todas estas buenas amistades y todo este buen conocimiento que vas adquiriendo".

Después, ante la duda de qué va a pasar con su carrera como profesora, Yalitza respondió más a fuerzas que de ganas: "como ya les he mencionado en muchos medios, y como ustedes ya saben, con el cine se pueden transmitir muchos mensajes y creo que es una buena forma de hacerlo. No he dejado de ser maestra, aún estando aquí, claro, como ustedes saben, no ejercí mi carrera y todo el equipo estamos muy contentos de haber estado reunidos en esta ceremonia, con estos premios que tenemos y el gran trabajo que hicimos".

Así, la noche del Ariel 61 llegaba a su fin y el equipo de "Roma" salía contento de la sala de cine para dispersarse en los espacios de la Cineteca, convivir un rato más o regresar a casa. 

Quizás Yalitza aprovechó la noche para evadir a los reporteros; la tortura de tener que lidiar con la prensa había terminado. Seguramente regresa a Nueva York para seguir estudiando inglés y tal vez, preparar su siguiente película en donde, con certeza, volverá a encontrarse con los medios y sabremos si en verdad se ha convertido en la actriz que obtuvo la nominación de las Academias de Cine de México y Estados Unidos, o sólo fue la suerte de haberse topado con Alfonso Cuarón que, de suyo, ya es decir bastante. Sólo el tiempo lo dirá.

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