"Cuento chino la guerra contra las drogas": Diego Quemada-Diez

  • "Cuento chino la guerra contra las drogas": Diego Quemada-Diez

    Foto: Luis Enrique Flores Aguilar

Para el cineasta, Diego Quemada-Diez, director de la aclamada cinta "La jaula de oro", la guerra contra el narco es una falacia, pues en su opinión se trata de un problema provocado por los Estados Unidos, mismo que se ha recrudecido con el tratado conocido como Plan Mérida.

"La iniciativa Mérida es la causa principal de la guerra al narco, entre comillas; fue generada por Estados Unidos -como se hizo antes en Colombia con el Plan Colombia-, apoyada por Calderón que fue, de alguna manera, su brazo ejecutor, y creo que si queremos pacificar al país hay que dejar esta idea de colaborar con Estados Unidos contra la guerra de la drogas que al final es un cuento chino". 

Así lo dijo el director de cine en entrevista para México Nueva Era durante la inauguración de la exposición fotográfica “Dirigida por, Directoras y Directores ganadores del Ariel" que se presenta en las rejas de Chapultepec.

 

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Quemada-Diez señaló que "desde que Estados Unidos entró en Afganistan aumentó la producción de heroina un 400 por ciento; desde que hacen la guerra a las drogas en Colombia ha aumentado la producción en Colombia; en Guerrero ha aumentado la producción de heroina, entonces no se lo creen ni ellos, lo de la guerra a las drogas,  al final los bancos están lavando el dinero del narcotráfico, la economía internacional se nutre del dinero del narcotráfico, entonces si queremos pacificar al país hay que tener una estrategia diferente".

La sugerencia para México que hace el cineasta es salirse del llamado Plan Mérida.

Migración en tiempos de Trump 

Con "La jaula de oro", Diego Quemada-Diez cosechó casi un centenar de premios y reconocimientos alrededor del mundo durante el 2013 y 2014. En México se hizo merecedor de 9 Arieles, entre ellos, Mejor Película y Mejor Ópera Prima. La cinta refleja la situación de unos jóvenes migrantes que salen de Guatemala y recorren México hacia los Estados Unidos y la difícil situación a la que se tienen que enfrentar para alcanzar su sueño.

A cinco años de distancia poco ha cambiado la situación de los migrantes centroamericanos que tienen que pasar por nuestro país, y ahora en tiempos del presidente estadounidense, Donald Trump, la situación, si no es peor, al menos es más visible, de acuerdo con el cineasta.

"Ahora es más obvio que antes, porque tanto Bill Clinton, como Bush, como Obama tenían una políticas super agresivas hacia México, Latinoamérica y hacia los migrantes, ahora, el lado positivo es que es más obvio que nunca y eso también, en ese esperpento egolatra que es Trump, podemos ver la verdadera cara de los Estados Unidos y cómo muchisima de su población es realmente: egoista y racista, pero bueno ahí están y compartimos el planeta con ellos". 

Diego Quemada-Diez señaló que una de sus principales motivaciones para hacer cine es que la gente haga conciencia de su realidad, aunque a veces no se logren los cambios deseados.

"Está bien que el cine tenga una función social de colectivamente vernos, pero, no necesariamente eso implica que vaya a haber un cambio en cuanto a las realidades que quería retratar, como las desigualdades entre el norte y el sur, entre Estados Unidos, Europa y el resto del mundo, dentro  mismo de este país con las desigualdades que existen, las injusticias, los abusos a los migrantes, el muro, las jaulas que están dentro de nosotros y fuera de nosotros, y bueno, todo eso sigue existiendo, pero sí creo que el arte tiene una función, en ese sentido, liberadora y seguir creando es lo más importante que podemos hacer, sea un poema, una canción, una música, una pintura, un café en una esquina, lo que sea".

El director lamentó que las políticas migratorias mexicanas, de cierta manera, emulen a las del vecino país del norte respecto del trato a los migrantes que provienen de Centro América, aunque, explicó, esto es parte de la presión ejercida por los gobiernos estadounidenses desde hace tiempo. 

"Estados Unidos presiona mucho para que México sea un primer filtro para frenar la migración, a la vez hay muchos mexicanos que ayudan a los migrantes, pero sí, desde el punto de vista del gobierno hay una represión muy fuerte a los migrantes, porque Estados Unidos les exige y sí, es una pena que tantos presidentes sirvan a los intereses extranjeros. Creo que hace falta volver a políticos que sean nacionalistas para que se apoye la producción nacional, porque al final la primera causa de migración es la económica y luego la violencia". 

El cine mexicano

Si bien es de celebrar que la producción cinematográfica en México cuente con muchas opciones, también es necesario ser críticos con el tipo de producciones que se realizan, pues las que se están exhibiendo -porque resultan taquilleras- son películas enmarcadas en el género de comedia fáciles de digerir que no dejan nada más que una risa pasajera.

"El dilema entre hacer películas comprometidas con la realidad o hacer un cine evasivo es un tema de discusión que puede desentender tanto un punto de vista como otro. Tomás Gutiérrez Alea, en 'La dialéctica del espectador' dice que el estatus quo o el poder busca hacer un cine que te evada de la realidad, que te haga sentir que todo está perfecto. La mayoría del cine busca mantener el estatus quo, que nada cambie; hay otro tipo de cine que buscamos generar algún tipo de transformación aunque la mayoría de las veces no lo consigamos, pero al menos lo intentamos, tratamos de dar voz a personas que no la tienen, pero eso no nos hace ni mejores ni peores, sino que uno tiene que hacer lo que uno siente", dijo Quemada-Diez.

Afirmo: "A mi no me interesa el cine idiotizante, ni me interesan muchas de estas comedias estúpidas, pero la comedia además es un género muy difícil, yo no sé si me atrevería a hacerla. Me encantan las comedias cuando están bien hechas, pero muchas para mi no es cine, porque está mal filmado, mal contado, mal actuado, mal escrito y con todo respeto, la verdad es que es una pena que el cine se haya vulgarizado tanto, pero a la vez creo que tenemos un muy buen nivel de calidad cinematográfica y tenemos que buscar cada vez hacer mejor cine y entre todos superarnos".

Su próximo proyecto tiene que ver con la problemática de las comunidades en México en contra de las transnacionales de la industria extractiva en nuestro territorio. 

"Hacer mi próxima película implica nuevos retos, que sea mejor en algunos aspectos anteriores , no sé, buscar superarnos individualmente y colectivamente. Al final, el cine es universal, hacer buen cine, un cine que llegue a la gente  que cuente historias universales, que toquen los corazones y las mentes de las personas, creo que eso es lo importante", concluyó el cineasta. 

 

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