"Spider-Man: De regreso a casa", aprendiendo a ser un super héroe

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"Spider-Man: De regreso a casa", es el regreso a los orígenes de este super héroe en la pantalla grande por tercera ocasión en apenas 15 años, por supuesto, con tres actores distintos, por lo que las comparaciones son inevitables entre Tobey Maguire, Andrew Garfield y Tom Holland.

Pero más allá de la ociosidad que significaría debatir cuál de los tres ha sido el mejor Hombre Araña, pues en gustos se rompen géneros (cada uno ha aportado algo particular al personaje), lo mejor será tejer la telaraña por otros aspectos del filme.

Por ejemplo, la propuesta fresca de esta nueva saga del "trepa-muros", a pesar de estar claramente bajo la sombra del Universo Cinematográfico de Marvel con Los Vengadores como estandarte de esta franquicia y dejar de lado su independencia creativa como un producto exclusivo de Sony, quien sigue conservando los derechos del personaje.

 

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Quizás, sea esta nueva apuesta por insertar al hombre araña al grupo de Los Vengadores, lo que la hace una película engrane de una pieza que se vislumbra enorme, pero que, como tal, brilla con luz propia y como unidad logra encajar en el gusto del espectador.

De entrada, la historia no se repite así misma y le apuesta a un inicio que ya vimos cuando Tony Stark (Robert Downey Jr) invita a un adolescente super héroe a pelear contra el Capitán América, precisamente, en la película de este último en "Civil War", donde, a partir de ese momento, Peter Parker se convierte en el discípulo de Iron Man.

Entonces, esta cinta funciona como un corte a, y nos muestra la vida simple del adolescente Parker que va a la escuela y compra emparedados en la tienda de la esquina, cuyas hormonas han sido alteradas por la edad, sí, pero también por la aventura vivida con los vengadores, lo que le ha quitado el sueño y cuenta las horas para "jugar" al super héroe, mientras llega el nuevo llamado de Stark para una nueva misión.

Como esta no llega, el joven impaciente e imprudente, se busca su propia batalla que librar y, afortunada o desafortunadamente para él -ya que comete los errores del novato- encuentra ese enemigo tan deseado.

Justamente este villano es  Adrian Toomes, "El Buitre", interpretado por un Michael Keaton que, en este caso, lo vemos enfundado en un traje con alas, como lo vimos en el "Birdman" de Inárritú, pero ahora sí, volando y luchando por los aires en la realidad fílmica. Su motivación es la venganza, y su justificación es si alguien tan poderoso, económicamente hablando, como Tony Stark hace cosas malas que parecen buenas, por qué él no puede hacer cosas fuera de la ley por una causa que podría considerarse justa.

La pelea, entonces, no sólo se da entre Araña y Buitre, sino entre entre Peter Parker y  Adrian Toomes, ya que, a la par que tenemos escenas de acción entre los antagonistas, también tenemos un duelo de palabras entre un adulto y un joven como si de una discusión entre padre e hijo se tratara, pero sólo en apariencia.

Lo que se agradece de esta película es que, a pasar de que pertenece al Universo Marvel, respeta la esencia de la historia del arácnido como "el buen vecino" que es de los habitantes de Nueva York y no cae en la grandilocuencia de la mayoría de las películas de esta compañía con persecuciones y explosiones ad libitum, además de una destrucción masiva de la ciudad que le pongan enfrente; tiene los efectos especiales necesarios.

El humor es una de las características del Hombre Araña, y en esta ocasión también hace su presencia, no como lo hubiésemos querido, ni requerido el personaje, pero tiene sus chispazos de ingenio. 

Más bien, este personaje tiene la cualidad de estar próximo a la generación de los jóvenes gadgets y nerds amantes de series como "The Bing Bang Theory". De hecho, podríamos asegurar que esta será la nueva película favorita de Sheldon Cooper.

Lo que no nos gustó o, quizás (viejos nostálgicos), extrañamos fue la autonomía en el crecimiento del personaje de Peter Parker y la indumentaria del Hombre Araña, ya que (cuidado, spoiler en camino...) Tony Stark funge como mentor del joven Parker y proveedor de tecnología del arácnido.

Si bien no fue la gran cinta de super héroes, ni la versión más ideal del Hombre Araña, la propuesta resultó mejor de lo esperado y supera a algunas del Universo Marvel, quizás podríamos ponerla en el nivel que consideramos alcanzó "Ant-man". 

Es una película que entretiene, pero no más. 

 

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