"Fuera de mi camino", la vida y la muerte en la misma vía

  • "Fuera de mi camino", la vida y la muerte en la misma vía

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"Las estadísticas dicen que durante su carrera profesional, un ferroviario comete de 15 a 20 homicidios involuntarios de media. Esta es la historia sobre estos inocentes asesinos en serie y sus vidas".

Con estas líneas se promociona la película serbio-croata "Fuera de mi camino", del director Milos Radovic; una estadística que puede sonar hasta cierto punto cruel y preocupante por las víctimas, por lo que el humor negro es la vía directa y sin escalas para llevar el tema a la pantalla.

 

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Se trata de una comedia negra que detrás de lo trágico del argumento, nos cuenta una historia de compasión, solidaridad, sacrificio y amor filial.

"Fuera de mi camino", habla del eterno tema de la vida y la muerte, en donde Ilija (Lazar Ristovski), el protagonista, es un conductor de trenes a punto de jubilarse, quien posee el record de más muertes involuntarias en su larga carrera, y aunque le duelan éstas, sabe que eran inevitables; de hecho, él mismo perdió un ser amado en un accidente ferroviario.

Por azares de la vida, un día se topa con un niño al cual terminará adoptando (no les contamos más porque esta parte de la cinta tiene un momento en verdad conmovedor, que es cuando se conocen, pero sobre todo la manera en que lo hacen). 

En agradecimiento, este huérfano decide que seguirá los pasos de su padre adoptivo cuando crezca, aun, paradójicamente, en contra de la voluntad de Ilija, quien quiere evitarle la parte fea del ser maquinista: las muertes accidentales que, sin duda, el muchacho llegará a cometer al convertirse en conductor que, además, forman parte del oficio y la iniciación en el mismo.

El carisma de este padre gruñón, en contraste con la inocencia del joven (ambos de buen corazón a pesar de la tragedia en sus vidas), son elementos que abonan a la película, además de la forma en que, este gremio y las personas que lo rodea, ven la vida y aceptan la muerte como algo muy natural que, a la vez, puede ser divertido. La escena donde están los maquinistas hablando de sus "muertitos", es, en verdad, divertida.

Tal vez para otro tipo de público, esto pudiera ser inconcebible y hasta ofensivo, pero para la cultura balcánica (que ha vivido la muerte cruenta de la guerra y su alegría por la vida que no muere del todo), es un forma de aceptar el destino final con  optimismo.

Tal vez por ello, para el público mexicano le pueda resultar cercana esta cinta, porque, en otro contexto (pero similar), también nosotros hacemos de la muerte humor para sobrellevar la pena que causa.

Nostalgia por los trenes

Algo que nos gustó en lo personal de este filme es que, prácticamente, toda la historia se desarrolla entre trenes y vagones que sirven de hogar a los personajes, pero no esos deprimentes y malolientes que vemos a las orillas de algunas vías como en el municipio mexiquense de Naucalpan; no, estos vagones-viviendas que vemos en la pantalla hasta dan envidia, como todo el sistema ferroviario, no solo de Serbia, sino de Europa en general.

Con desgracia, los gobernantes mexicanos desmantelaron este sistema de transporte que en algún momento nos llenó de orgullo, como lo mencionara el recién ido escritor y periodista, René Avilés Fabila: "En el pasado remoto, uno podía leer que los mandatarios inauguraban esperanzadoras vías ferroviarias y edificaba estaciones (...), era sinónimo de progreso. Luego, por razones enigmáticas, muy cercanas a la estupidez o a la escasa visión política o a la corrupción, fueron desapareciendo".

Y ¿qué quedó de nuestros trenes? El mismo autor nos dice: "Se quedaron en las leyendas, en los corridos y en fotografías amarillentas".

Esta nostalgia por los trenes, puede resultar un ingrediente más para disfrutar de la película, sí, sobre todo para las generaciones que todavía tuvimos la oportunidad de subirnos a un tren y viajar cientos de kilómetros admirando los paisajes nacionales.

"Fuera de mi camino" es una película que no pueden perderse porque, a final de cuentas, nos habla de la condición humana, la soledad en la que podemos llegar a vivir, el suicidio  y la aceptación de la muerte, la propia, la de los seres queridos y la de quienes desconocemos, pero que, por el simple hecho de ser personas, importan. 

Si no saben qué ver estos días en el cine, es esta  opción o "Los Power Rangers"; usted decide. "Que tengan buen viaje (a la sala  de su preferencia).

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