"La Bella y la Bestia"...vendiendo espejitos

  • "La Bella y la Bestia"...vendiendo espejitos

    Foto: Internet

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Pero, ¿qué necesidad -diría Juan Gabriel- de hacer una nueva versión de uno de los llamados "clásicos" de Disney?

Una cosa es  que con las nuevas posibilidades tecnológicas se pueda llevar casi cualquier cosa a la pantalla, y otra muy distinta que se tengan que refritear cintas que en algún momento tuvieron cierta relevancia taquillera.

Es el caso de "La Bella y la Bestia", película que vio la luz en 1991 en una versión animada y que 26 años después los estudios que se precian de ser originales, recurren al pasado para hacerse de unos cuanto dólares. 

 

 

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En este espacio no nos cansaremos de decir (so pena del lugar común) que Disney recurre a sus "clásicos" por el simple y llano hecho mercantil. Y lo malo del asunto es que no le ponen empeño en los refritos que hacen; el plus con el que venden sus nuevas versiones es que del formato de dibujos animados pasan a la acción real, con actores medio famosos o muy famosos, depende lo que se entienda por ello.

 

No queremos imaginarnos que en una década veremos a los personajes de "Frozen" en la misma película, pero de acción real (a quienes ya vimos de carne y hueso en la serie: "Once upon a time", de Sony), o el reciente filme animado, "Moana", que sería algo así como "Hawaii Five-0" a la Disney. 

Claro, habrá películas algo complicadas de llevarlas a la acción real, como la recién ganadora del Oscar, "Zootopia", aunque claro, si se aventaron con "El libro de la selva", todo puede pasar. Por ahí también "La Sirenita" está pendiente de convertirse en película de humanos reales. 

Este valor agregado de acción real resulta, a final de cuentas, muy pobre al observar que prácticamente estamos asistiendo a la misma película: la misma historia, las mismas canciones, los diálogos casi idénticos, etc.

Dirán algunos, pues ese el el chiste: ver una película que fue animada, ahora con actores de verdad. Y tal vez, pero entonces, el reto se vuelve doble y la exposición a la crítica, incrementa, y si las expectativas no se cumplen la condena es peor. Pues es lo que sucede con "La Bella y la Bestia", 2017. 

De entrada, las actuaciones son inconsistentes: Emma Watson le tira más a la fealdad actoral que a la belleza; por el contrario, Luke Evans, se acerca a la hermosura histriónica en su papel creíble de patán, y la Bestia, interpretada por Dan Stevens, se queda sin estrellita porque, al ser una caracterización ayudada por la computadora, no logra hacer creíble, ni enganchar con su actuación, de hecho, físicamente, es una bestia muy hermosa, parece un tierno cachorrito.

Decíamos que estamos viendo una calca de la película animada, sólo que un poco más larga, pues se metieron escenas como el por qué la Bestia se volvió tal cosa. Y uno se pregunta: ¿era necesario? Y así por el estilo, como la historia alterna de la muerte de la madre de Bella.

También se publicitó que la película se liberaba al presentar a un personaje gay, en el caso de Lefou (Josh Gad), lamentamos decirles que, si hubo tal cosa, no fue la forma correcta, pues se sigue estereotipando la homosexualidad y se presenta como algo que debe ser discreto, que casi no se note. O en el caso de uno de los aldeanos que se trata del chliché del gay afeminado.

Otra cuestión que promocionaron como novedosa o destacable, fue el feminismo de Bella,. Si bien en la película animada vemos a una chica interesada por la literatura, no pasa de ahí en cuanto la Bestia le muestra su gran biblioteca. En el caso de la versión actual, se insiste un poco más en el espíritu libertario de Bella porque le gusta leer y no quiere una vida provinciana como la esposa del hombre más macho de la aldea.

Sin embargo, la esencia de la historia y su tratamiento en ambas películas es el de una mujer que al final de cuentas encuentra a su príncipe azul, protector, que le dará seguridad y estabilidad económica que, a pesar de que en un principio era un adefesio, al final, por ser buena niña, éste se convierte en un galán de telenovela, además de millonario. Y, aunque Bella guste de la lectura, lo más seguro es que será feliz por siempre viviendo en el castillo como ama de casa.

Así es que no hay nada nuevo bajo el sol con "La Bella y la Bestia" que, por cierto, dirige Bill Condon. Bueno, sí, lo mejorcito siguen siendo los cachivaches del castillo que hablan: La tetera, la tacita, el candelabro, el ropero, el plumero y el reloj. 

Si pueden, vean la película en su idioma original para que gocen de las voces que dan vida a estos personajes:  Ewan McGregor, Ian McKellen, Emma Thompson o Stanley Tucci.

 

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