“El puño de hierro”, película silente mexicana

  • “El puño de hierro”, película silente mexicana

    Foto: Luis Enrique Flores | MNE

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Con el firme propósito de rescatar, restaurar y difundir el acervo fílmico nacional, en el marco del convenio entre la Filmoteca de la UNAM y la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), se dieron a conocer los detalles de la restauración del filme silente  “El puño de hierro” que se presentará en el XXX Festival “Il Cinema Ritrovato”, en Bolonia, Italia.

Se trata de uno de los tres largometrajes silentes de ficción que sobrevive actualmente. Dirigido por el realizador Gabriel García Moreno (1897-1943), este filme fue restaurado fotoquímica y digitalmente, además de ser reconstruido en su relato, a partir de la misma sinopsis y de una exhaustiva investigación para darle continuidad a la historia, la cual versa sobre temas como la delincuencia y las adicciones.

En conferencia de prensa, Guadalupe Ferrer, Directora General de Actividades Cinematográficas (DGAC) de la UNAM, Dolores Heredia, Presidenta de la AMACC y Albino Álvarez, Subdirector de Rescate y Restauración de la DGAC, detallaron los pormenores, tanto de restauración, como de la difusión de este material que ya vuelve a la luz, ahora como parte del patrimonio fílmico de México.

 

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“La restauración es complicada y cara, no es fácil conseguir los apoyos, a pesar de que el cine, más que mercancía es patrimonio de la nación”, afirmó Guadalupe Ferrer, quien destacó la importancia de la Academia, al “ser el socio más dispuesto” para esta labor. Dijo que el costo del proceso de restauración de esta película rondó el millón 200 mil pesos.

La presidenta de la AMACC, Dolores Heredia, mencionó que uno de los objetivos de la institución que representa es, precisamente, este: “preservar, rescatar la memoria de películas del periodo silente, pero también de todo el material que existe y que está guardado, olvidado”.

Anunció que después de su paso por la trigésima edición del Festival “Il Cinema Ritrovato”, que se llevará a cabo del 25 de junio al 2 de julio, la película restaurada se presentará en una festividad cinematográfica en San Luis Potosí en el mes de agosto, para después tener la “Gala” en la Ciudad de México hacia finales de año, tal como ya se hiciera con la otra película restaurada el año pasado: “El tren fantasma”, del mismo García Moreno.

Albino Álvarez, fue el encargado de dirigir los trabajos de restauración y durante la conferencia presentó un audiovisual que habla del proceso que se tuvo que hacer para rehabilitar el filme ya mencionado, “El tren fantasma”, en el entendido de que prácticamente fue el mismo para “El puño de hierro”. Los trabajos resultaron “una especie de arqueología fotográfica”, dijo.

Destacó la importancia de la participación de esta película en el ya mencionado festival italiano, pues en esta edición, México, a través de la Filmoteca de la UNAM, es el único país de Latinoamérica invitado a esta fiesta cinematográfica.

También se reconoció la labor de todo el equipo de trabajo, especialmente de Esperanza Vázquez, quien reinterpretó la historia de “El puño de hierro” con base en la investigación documental y de campo, como ya se dijo.

Un rescate de película

La historia de esta cinta tiene que ver con la de su propio autor, Gabriel García Moreno, un realizador que tuvo la visión de crear una compañía productora de películas en la ciudad de Orizaba, Veracruz, a partir de la segunda década del siglo 20, el Centro Cultural Cinematográfico.

Allí se filmaron documentales, cortos cómicos y los tres largometrajes de García Moreno: “Misterio” (1926), “El tren fantasma” (1926) y “El puño de hierro” (1927), pero la difícil situación económica obligó a que la empresa cerrara.

Las películas pasaron a manos del tesorero de la empresa, William Mayer, cuya familia se mudó a la Ciudad de México que, por fortuna, conservó las latas de las películas, las cuales, con el paso del tiempo, estuvieron a punto de perderse para siempre, pero gracias a la visión de un joven de 15 años que escondió las latas, estas pudieron sobrevivir. Ese joven es el historiador cinematográfico Aurelio de los Reyes, quien, finalmente las depositó en la Filmoteca de la UNAM.

Gabriel García Moreno se fue a los Estados Unidos y regresó al país en 1937 para fundar los Estudios García Moreno que, a la postre, se convertirían en los Estudios Azteca.

La difícil tarea de preservar la memoria fílmica

Durante la charla con los medios, Guadalupe Ferrer resaltó la importancia y la necesidad de preservar la memoria cinematográfica del país. Se congratuló que la Filmoteca de la UNAM y la Cineteca Nacional sean las instituciones encargadas de estas tareas, que si bien hacen una labor encomiable, aún queda mucho por hacer, por rescatar.

Lamentó que en la Ley Federal de Radio Televisión y Cinematografía no se obligue a los productores de películas a dar una copia de su material en el formato que lo exhiben para su salvaguarda en el futuro, pues, aunque de cierta manera sí está contemplado esto, productores y realizadores, cumplen con la ley solamente entregando una copia en DVD, creyendo que con eso es suficiente, pero una copia en este formato no sirve de nada, apuntó. Se trata de concientizar a todo el gremio cinematográfico al respecto.

Finalmente, anunció que el próximo proyecto de restauración en el que trabajaran la Academia y la Filmoteca es el del documental “Tepeyac”, de 1917.
 

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