Los mexicanos necesitamos un sector eléctrico a la altura mundial: Concamin

Respetamos el deseo del Presidente Andrés Manuel López Obrador, de desarrollar en México una política pública que se traduzca en seguridad energética; sin embargo, nos sentimos obligados a manifestar nuestra preocupación a lo que presentó el 1º de octubre en la iniciativa de reformas a la Constitución:

Perder proyectos e inversiones de casi tres décadas, como resultado de dos reformas (la de 1992 y el 2013) que impactará a todas las fuentes de energía (incluida los hidrocarburos) al eliminar a los reguladores de este sector (CRE y CNH). 

Un control absoluto del sector eléctrico, el cual no alcanzará a cubrir la demanda nacional, y tiene el costo promedio de generación más caro y contaminante, de todo el sistema eléctrico.

 

También te puede interesar: Repercusión de la pandemia, similar a la de la gran depresión

 

Que la energía eléctrica sea más cara para todos los mexicanos, con un daño a las finanzas públicas, debido a que se requerirán más subsidios.

En un entorno de competencia mundial, la industria, las empresas y los servicios establecidos en México, requieren fuentes de abastecimiento de electricidad que sean competitivas, un incremento obligado y no justificado en un insumo básico, sería muy grave para la viabilidad de un sinnúmero de actividades productivas que representan empleos.

El camino para mejorar los precios y el suministro de electricidad, NO es imponiendo la obligación de que la CFE controle todas las actividades del sector eléctrico.

La posibilidad de generar electricidad con fuentes renovables como parques fotovoltaicos o eólicos, conforme lo establece la ley, además de una alternativa benéfica para el medio ambiente, representa producir energía hasta 50% más barata. 

Sin embargo, obligar a las empresas a depender de una sola entidad para proveer y proveerse de electricidad, significaría un golpe a la economía nacional y a la salud, traerá cierre de empresas y mayores costos por un incremento en el precio de la energía eléctrica.

Las preguntas que hoy las pequeñas, medianas y grandes empresas de la industria nos hacemos, es:

¿Qué sucedería con la producción, las exportaciones y las actividades comerciales, sin competencia en el sector eléctrico? 

A México se le plantea un escenario de ser partícipe en la reactivación de la economía mundial o un futuro en el que sea aún más difícil generar empleos y atraer inversiones debido a la imposibilidad que todos los actores tuvimos para evitar que:

Se retire el uso de la electricidad más barata y limpia, porque se privilegiará el uso de plantas contaminantes y caras.

Se pierden inversiones y empleos, porque México será un país cuya oferta de electricidad provendrá en su mayoría de fuentes insuficientes, contaminantes y costosas.

Se impide a las empresas globales cumplir con sus certificaciones de industria limpia, y por lo tanto con la posibilidad de continuar con sus operaciones, y a las nacionales, las imposibilita de llegar a competir con las anteriores. 

Se lastima la confianza, al no cumplir con tratados internacionales como el T-MEC y compromisos con respecto al cuidado del medio ambiente y el cambio climático, lo cual generará demandas en tribunales internacionales.

Se vulnere el Estado de Derecho y el principio de no retroactividad, al cancelar los permisos de autoabasto, otorgados inclusive antes de la reforma del 2013.

La CONCAMIN expresa su respeto por todas las opiniones respecto a la iniciativa de reforma al sector eléctrico, y manifiesta su voluntad de participar con los tres poderes de la unión, en forma activa, siempre en la búsqueda de soluciones por el bien de México. 

Nuestra confianza en el futuro de México es firme, estaremos atentos para trabajar activamente en el Parlamento Abierto, con todos los involucrados y convocaremos a todas las voces que lleven al dialogo y a la reflexión que dé prioridad al crecimiento del país y al bienestar de las familias mexicanas.

Notas Relacionadas