La escritura de un diario, como recurso para fortalecer la educación en línea

  • La escritura de un diario, como recurso para fortalecer la educación en línea

    Foto: Cortesía|MNE

En el tema educativo, hemos estado expuestos a altas dosis de temas como las tecnologías de la información y la comunicación en línea, en especial todos los que estamos involucrados, por la formación y la actividad profesional en la educación.

Quienes trabajamos en el amplio campo de la educación, indistintamente del nivel educativo de nuestro ejercicio profesional, todo el tiempo estamos insistiendo y motivando a nuestros alumnos para que lean y escriban, esto, como un ejercicio básico y fundamental para el aprendizaje.

Utilizando para ello, cualquier cantidad y variedad de herramientas, desde los tradicionales resúmenes o reportes de lectura, hasta cualquier tipo de organizador de información.

 

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En este camino y en especial en el actual contexto, se nos presenta una alternativa, relacionada con la elaboración de un diario; una herramienta formativa, estimulante para el ejercicio de la reflexión, y del desarrollo de habilidades comunicativas.

Supone sí, premeditadamente una intención pedagógica en la que se trata de situar al estudiante frente a un hecho, fenómeno, acontecimiento o situación, que deberá observar y describir por escrito; en un momento inicial y con la idea de ir desarrollando la habilidad, puede comprender registros anecdóticos.

Posteriormente, con el transcurrir del tiempo y la práctica constante, el estudiante podrá ir comprendiendo y -disfrutando- el placer de leerse, de socializar y compartir con otros sus registros y de esta forma trascender al siguiente nivel, que es el de la reflexión.

Si revisamos la literatura sobre este tema, encontraremos que existen distintos tipos de diarios, Diario de Campo, Diario Pedagógico, Diario de la Educadora, cada uno asociado a un nivel o perfil educativo, como este último que comúnmente se utiliza en el contexto de la formación de maestras normalistas.

La utilización de un diario como un recurso educativo, fortalece el desarrollo de habilidades para la investigación ya que, al trascender el nivel anecdótico y narrativo, podría alcanzar un carácter más epistemológico.

Resulta que al sustentar pedagógicamente los registros de las observaciones, establecer relaciones entre los contenidos curriculares, las situaciones o fenómenos observados y el proceso educativo del estudiante (como piensa, discierne, analiza, evalúa y desarrolla su propio criterio),  se logran algunas variantes en la dinámica de las clases.

En el caso de los más pequeños, el uso de un diario puede llevarse a cabo mediante el dibujo, indicando a los infantes el tema, idea o situación a observar, misma que podrán compartir con el resto del grupo, al explicar verbalmente su composición.

Como se puede observar, el uso de un diario como recurso de aprendizaje puede ser tan útil, variado y provechoso, hasta donde alcance el ingenio y creatividad de profesores y estudiantes, quienes, dicho sea de paso, deberían participar activamente en la elaboración de propuesta y sugerencias para su desarrollo. 

 

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